Concordancia de la Biblia Reina-Valera
hijos (2,829 apariciones)
(7) E hicieron pasar pregón por Judá y por Jerusalem á todos los hijos de la transmigración, que se juntasen en Jerusalem:
(16) E hicieron así los hijos de la transmigración. Y apartados que fueron luego Esdras sacerdote, y los varones cabezas de familias en la casa de sus padres, todos ellos por sus nombres, sentáronse el primer día del mes décimo para inquirir el negocio.
(18) Y de los hijos de los sacerdotes que habían tomado mujeres extranjeras, fueron hallados estos: De los hijos de Jesuá hijo de Josadec, y de sus hermanos: Maasías, y Eliezer, y Jarib, y Gedalías;
(18) Y de los hijos de los sacerdotes que habían tomado mujeres extranjeras, fueron hallados estos: De los hijos de Jesuá hijo de Josadec, y de sus hermanos: Maasías, y Eliezer, y Jarib, y Gedalías;
(20) Y de los hijos de Immer: Hanani y Zebadías.
(21) Y de los hijos de Harím: Maasías, y Elías, y Semeías, y Jehiel, y Uzzías.
(22) Y de los hijos de Phasur: Elioenai, Maasías, Ismael, Nathanael, Jozabad, y Elasa.
(23) Y de los hijos de los Levitas: Jozabad, y Simi, Kelaía (este es Kelita), Pethaía, Judá y Eliezer.
(25) Asimismo de Israel: De los hijos de Pharos: Ramía é Izzías, y Malchías, y Miamim, y Eleazar, y Malchías, y Benaías.
(26) Y de los hijos de Elam: Mathanías, Zachârías, y Jehiel, y Abdi, y Jeremoth, y Elía.
(27) Y de los hijos de Zattu: Elioenai, Eliasib, Mathanías, y Jeremoth, y Zabad, y Aziza.
(28) Y de los hijos de Bebai: Johanán, Hananías, Zabbai, Atlai.
(29) Y de los hijos de Bani: Mesullam, Malluch, y Adaías, Jasub, y Seal, y Ramoth.
(30) Y de los hijos de Pahath-moab: Adna, y Chêleal, Benaías, Maasías, Mathanías, Besaleel, Binnui y Manasés.
(31) Y de los hijos de Harim: Eliezer, Issia, Malchîas, Semeía, Simeón,
(33) De los hijos de Hasum: Mathenai, Mathatha, Zabad, Eliphelet, Jeremai, Manasés, Sami.
(34) De los hijos de Bani: Maadi, Amram y Uel,
(43) Y de los hijos de Nebo: Jehiel, Matithías, Zabad, Zebina, Jadau, y Joel, Benaías.
(44) Todos estos habían tomado mujeres extranjeras; y había mujeres de ellos que habían parido hijos.
(6) Esté ahora atento tu oído, y tus ojos abiertos, para oir la oración de tu siervo, que yo hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos contra ti cometido; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado.
(6) Esté ahora atento tu oído, y tus ojos abiertos, para oir la oración de tu siervo, que yo hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos contra ti cometido; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado.
(10) Y oyéndolo Sanballat Horonita, y Tobías, el siervo Ammonita, disgustóles en extremo que viniese alguno para procurar el bien de los hijos de Israel.
(3) Y los hijos de Senaa edificaron la puerta del Pescado: ellos la enmaderaron, y levantaron sus puertas, con sus cerraduras y sus cerrojos.
(14) Después miré, y levantéme, y dije á los principales y á los magistrados, y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos: acordaos del Señor grande y terrible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas.
(2) Y había quien decía: Nosotros, nuestros hijos y nuestras hijas, somos muchos: hemos por tanto tomado grano para comer y vivir.
(5) Ahora bien, nuestra carne es como la carne de nuestros hermanos, nuestros hijos como sus hijos: y he aquí que nosotros sujetamos nuestros hijos y nuestras hijas á servidumbre, y hay algunas de nuestras hijas sujetas: mas no hay facultad en nuestras manos para rescatarlas, porque nuestras tierras y nuestras viñas son de otros.
(5) Ahora bien, nuestra carne es como la carne de nuestros hermanos, nuestros hijos como sus hijos: y he aquí que nosotros sujetamos nuestros hijos y nuestras hijas á servidumbre, y hay algunas de nuestras hijas sujetas: mas no hay facultad en nuestras manos para rescatarlas, porque nuestras tierras y nuestras viñas son de otros.
(5) Ahora bien, nuestra carne es como la carne de nuestros hermanos, nuestros hijos como sus hijos: y he aquí que nosotros sujetamos nuestros hijos y nuestras hijas á servidumbre, y hay algunas de nuestras hijas sujetas: mas no hay facultad en nuestras manos para rescatarlas, porque nuestras tierras y nuestras viñas son de otros.
(6) Estos son los hijos de la provincia que subieron de la cautividad, de la transmigración que hizo pasar Nabucodonosor rey de Babilonia, y que volvieron á Jerusalem y á Judá cada uno á su ciudad;
(8) Los hijos de Paros, dos mil ciento setenta y dos;
(9) Los hijos de Sephatías, trescientos setenta y dos;
(10) Los hijos de Ara, seiscientos cincuenta y dos;
(11) Los hijos de Pahath-moab, de los hijos de Jesuá y de Joab, dos mil ochocientos dieciocho;
(11) Los hijos de Pahath-moab, de los hijos de Jesuá y de Joab, dos mil ochocientos dieciocho;
(12) Los hijos de Elam, mil doscientos cincuenta y cuatro;
(13) Los hijos de Zattu, ochocientos cuarenta y cinco;
(14) Los hijos de Zachâi, setecientos y sesenta;
(15) Los hijos de Binnui, seiscientos cuarenta y ocho;
(16) Los hijos de Bebai, seiscientos veintiocho;
(17) Los hijos de Azgad, dos mil seiscientos veintidós;
(18) Los hijos de Adonicam, seiscientos sesenta y siete;
(19) Los hijos de Bigvai, dos mil sesenta y siete;
(20) Los hijos de Addin, seiscientos cincuenta y cinco;
(21) Los hijos de Ater, de Ezechîas, noventa y ocho;
(22) Los hijos de Hasum, trescientos veintiocho;
(23) Los hijos de Besai, trescientos veinticuatro;
(24) Los hijos de Hariph, ciento doce;
(25) Los hijos de Gabaón, noventa y cinco;
(34) Los hijos de la otra Elam, mil doscientos cincuenta y cuatro;
(35) Los hijos de Harim, trescientos y veinte;