Concordancia de la Biblia Reina-Valera
hijos (2,829 apariciones)
(10) Y escribió en nombre del rey Assuero, y selló con el anillo del rey, y envió letras por correos de á caballo, montados en dromedarios, y en mulos hijos de yeguas;
(10) Diez hijos de Amán hijo de Amadatha, enemigo de los Judíos: mas en la presa no metieron su mano.
(12) Y dijo el rey á la reina Esther: En Susán, capital del reino, han muerto los Judíos y destruído á quinientos hombres, y á diez hijos de Amán; ¿qué habrán hecho en las otras provincias del rey? ¿Cuál pues es tu petición, y te será concedida? ¿ó qué más es tu demanda, y será hecho?
(13) Y respondió Esther: Si place al rey, concédase también mañana á los Judíos en Susán, que hagan conforme á la ley de hoy; y que cuelguen en la horca á los diez hijos de Amán.
(14) Y mandó el rey que se hiciese así: y dióse la orden en Susán, y colgaron á los diez hijos de Amán.
(25) Mas como Esther vino á la presencia del rey, él intimó por carta: El perverso designio que aquél trazó contra los Judíos, recaiga sobre su cabeza; y cuélguenlo á él y á sus hijos en la horca.
(2) Y naciéronle siete hijos y tres hijas.
(4) E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban á llamar sus tres hermanas, para que comiesen y bebiesen con ellos.
(5) Y acontecía que, habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y santificábalos, y levantábase de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado á Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.
(6) Y un día vinieron los hijos de Dios á presentarse delante de Jehová, entre los cuales vino también Satán.
(13) Y un día aconteció que sus hijos é hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito,
(18) Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito;
(1) Y OTRO día aconteció que vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satán vino también entre ellos pareciendo delante de Jehová.
(11) El león viejo perece por falta de presa, y los hijos del león son esparcidos.
(4) Sus hijos estarán lejos de la salud, y en la puerta serán quebrantados, y no habrá quien los libre.
(4) Si tus hijos pecaron contra él, él los echó en el lugar de su pecado.
(21) Sus hijos serán honrados, y él no lo sabrá; ó serán humillados, y no entenderá de ellos.
(5) El que denuncia lisonjas á sus prójimos, los ojos de sus hijos desfallezcan.
(17) Mi aliento vino á ser extraño á mi mujer, aunque por los hijos de mis entrañas le rogaba.
(10) Sus hijos pobres andarán rogando; y sus manos tornarán lo que él robó.
(11) Salen sus chiquitos como manada, y sus hijos andan saltando.
(19) Dios guardará para sus hijos su violencia; y le dará su pago, para que conozca.
(5) He aquí, como asnos monteses en el desierto, salen á su obra madrugando para robar; el desierto es mantenimiento de sus hijos.
(14) Si sus hijos fueren multiplicados, serán para el cuchillo; y sus pequeños no se hartarán de pan;
(5) Cuando aun el Omnipotente estaba conmigo, y mis hijos alrededor de mí;
(8) Hijos de viles, y hombres sin nombre, más bajos que la misma tierra.
(7) Cuando las estrellas todas del alba alababan, y se regocijaban todos los hijos de Dios?
(32) ¿Sacarás tú á su tiempo los signos de los cielos, ó guiarás el Arcturo con sus hijos?
(6) Encórvanse, hacen salir sus hijos, pasan sus dolores.
(7) Sus hijos están sanos, crecen con el pasto: salen y no vuelven á ellas.
(19) Endurécese para con sus hijos, como si no fuesen suyos, no temiendo que su trabajo haya sido en vano:
(13) Y tuvo siete hijos y tres hijas.
(16) Y después de esto vivió Job ciento y cuarenta años, y vió á sus hijos, y á los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación.
(16) Y después de esto vivió Job ciento y cuarenta años, y vió á sus hijos, y á los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación.
(16) Y después de esto vivió Job ciento y cuarenta años, y vió á sus hijos, y á los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación.
(2) Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? (Selah.)
(4) Jehová en el templo de su santidad: la silla de Jehová está en el cielo: sus ojos ven, sus párpados examinan á los hijos de los hombres.
(1) Al Músico principal: sobre Seminith: Salmo de David. SALVA, oh Jehová, porque se acabaron los misericordiosos: porque se han acabado los fieles de entre los hijos de los hombres.
(8) Cercando andan los malos, mientras son exaltados los más viles de los hijos de los hombres.
(2) Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, por ver si había algún entendido, que buscara á Dios.
(14) De los hombres con tu mano, oh Jehová, de los hombres de mundo, cuya parte es en esta vida, y cuyo vientre hinches de tu tesoro: hartan sus hijos, y dejan el resto á sus chiquitos.
(44) Así que hubo oído, me obedeció; los hijos de extraños me mintieron;
(10) Su fruto destruirás de la tierra, y su simiente de entre los hijos de los hombres.
(1) Salmo de David. DAD á Jehová, oh hijos de fuertes, dad á Jehová la gloria y la fortaleza.
(6) E hízolos saltar como becerros; al Líbano y al Sirión como hijos de unicornios.
(19) ¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!
(13) Desde los cielos miró Jehová; vió á todos los hijos de los hombres:
(11) Venid, hijos, oidme; el temor de Jehová os enseñaré.
(7) ¡Cuán ilustre, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.
(1) Al Músico principal: Masquil á los hijos de Coré. COMO el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía.