Concordancia de la Biblia Reina-Valera
hombres (910 apariciones)
(15) Y los Judíos que estaban en Susán, se juntaron también el catorce del mes de Adar, y mataron en Susán trescientos hombres: mas en la presa no metieron su mano.
(13) En imaginaciones de visiones nocturnas, cuando el sueño cae sobre los hombres,
(20) Pequé, ¿qué te haré, oh Guarda de los hombres? ¿por qué me has puesto contrario á ti, y que á mí mismo sea pesado?
(3) ¿Harán tus falacias callar á los hombres? ¿y harás escarnio, y no habrá quien te avergüence?
(11) Porque él conoce á los hombres vanos: ve asimismo la iniquidad, ¿y no hará caso?
(15) ¿Quieres tú guardar la senda antigua, que pisaron los hombres perversos?
(12) De la ciudad gimen los hombres, y claman las almas de los heridos de muerte: mas Dios no puso estorbo.
(8) Hijos de viles, y hombres sin nombre, más bajos que la misma tierra.
(33) Si encubrí, como los hombres mis prevaricaciones, escondiendo en mi seno mi iniquidad;
(15) Por sueño de visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre el lecho;
(16) Entonces revela al oído de los hombres, y les señala su consejo;
(27) El mira sobre los hombres; y el que dijere: Pequé, y pervertí lo recto, y no me ha aprovechado;
(8) Y va en compañía con los que obran iniquidad, y anda con los hombres maliciosos.
(34) Los hombres de seso dirán conmigo, y el hombre sabio me oirá:
(36) Deseo yo que Job sea probado ampliamente, á causa de sus respuestas por los hombres inicuos.
(24) Acuérdate de engrandecer su obra, la cual contemplan los hombres.
(25) Los hombres todos la ven; mírala el hombre de lejos.
(28) Las cuales destilan las nubes, goteando en abundancia sobre los hombres.
(7) Así hace retirarse á todo hombre, para que los hombres todos reconozcan su obra.
(24) Temerlo han por tanto los hombres: él no mira á los sabios de corazón.
(2) Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? (Selah.)
(20) Pon, oh Jehová, temor en ellos: conozcan las gentes que son no más que hombres. (Selah.)
(4) Jehová en el templo de su santidad: la silla de Jehová está en el cielo: sus ojos ven, sus párpados examinan á los hijos de los hombres.
(1) Al Músico principal: sobre Seminith: Salmo de David. SALVA, oh Jehová, porque se acabaron los misericordiosos: porque se han acabado los fieles de entre los hijos de los hombres.
(8) Cercando andan los malos, mientras son exaltados los más viles de los hijos de los hombres.
(2) Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, por ver si había algún entendido, que buscara á Dios.
(14) De los hombres con tu mano, oh Jehová, de los hombres de mundo, cuya parte es en esta vida, y cuyo vientre hinches de tu tesoro: hartan sus hijos, y dejan el resto á sus chiquitos.
(14) De los hombres con tu mano, oh Jehová, de los hombres de mundo, cuya parte es en esta vida, y cuyo vientre hinches de tu tesoro: hartan sus hijos, y dejan el resto á sus chiquitos.
(10) Su fruto destruirás de la tierra, y su simiente de entre los hijos de los hombres.
(6) Mas yo soy gusano, y no hombre; oprobio de los hombres, y desecho del pueblo.
(4) No me he sentado con hombres de falsedad; ni entré con los que andan encubiertamente.
(9) No juntes con los pecadores mi alma, ni con los hombres de sangres mi vida:
(19) ¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!
(13) Desde los cielos miró Jehová; vió á todos los hijos de los hombres:
(7) ¡Cuán ilustre, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.
(2) Haste hermoseado más que los hijos de los hombres; la gracia se derramó en tus labios: por tanto Dios te ha bendecido para siempre.
(2) Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, por ver si hay algún entendido que busque á Dios.
(23) Mas tú, oh Dios, harás descender aquéllos al pozo de la sepultura: los hombres sanguinarios y engañadores no demediarán sus días: empero yo confiaré en ti.
(4) Mi vida está entre leones; estoy echado entre hijos de hombres encendidos: sus dientes son lanzas y saetas, y su lengua cuchillo agudo.
(1) Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David. OH congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia? ¿juzgáis rectamente, hijos de los hombres?
(2) Líbrame de los que obran iniquidad, y sálvame de hombres sanguinarios.
(11) Danos socorro contra el enemigo, que vana es la salud de los hombres.
(9) Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón: pesándolos á todos igualmente en la balanza, serán menos que la vanidad.
(9) Y temerán todos los hombres, y anunciarán la obra de Dios, y entenderán su hecho.
(5) Venid, y ved las obras de Dios, terrible en hechos sobre los hijos de los hombres.
(12) Hombres hiciste subir sobre nuestra cabeza; entramos en fuego y en aguas, y sacástenos á hartura.
(18) Subiste á lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres, y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios.
(5) No están ellos en el trabajo humano; ni son azotados con los otros hombres.
(60) Dejó por tanto el tabernáculo de Silo, la tienda en que habitó entre los hombres;
(7) Empero como hombres moriréis, y caeréis como cualquiera de los tiranos.