Concordancia de la Biblia Reina-Valera
ley (463 apariciones)
(19) Porque yo por la ley soy muerto á la ley, para vivir á Dios.
(21) No desecho la gracia de Dios: porque si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.
(2) Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, ó por el oir de la fe?
(5) Aquel, pues, que os daba el Espíritu, y obraba maravillas entre vosotros ¿hacíalo por las obras de la ley, ó por el oir de la fe?
(10) Porque todos los que son de las obras de la ley, están bajo de maldición. Porque escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley, para hacerlas.
(10) Porque todos los que son de las obras de la ley, están bajo de maldición. Porque escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley, para hacerlas.
(11) Mas por cuanto por la ley ninguno se justifica para con Dios, queda manifiesto: Que el justo por la fe vivirá.
(12) La ley también no es de la fe; sino, El hombre que los hiciere, vivirá en ellos.
(13) Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero:)
(17) Esto pues digo: Que el contrato confirmado de Dios para con Cristo, la ley que fué hecha cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa.
(18) Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa: empero Dios por la promesa hizo la donación á Abraham.
(19) ¿Pues de qué sirve la ley? Fué puesta por causa de las rebeliones, hasta que viniese la simiente á quien fué hecha la promesa, ordenada aquélla por los ángeles en la mano de un mediador.
(21) ¿Luego la ley es contra las promesas de Dios? En ninguna manera: porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley.
(21) ¿Luego la ley es contra las promesas de Dios? En ninguna manera: porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley.
(21) ¿Luego la ley es contra las promesas de Dios? En ninguna manera: porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley.
(23) Empero antes que viniese la fe, estábamos guardados bajo la ley, encerrados para aquella fe que había de ser descubierta.
(24) De manera que la ley nuestro ayo fué para llevarnos á Cristo, para que fuésemos justificados por la fe.
(4) Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió su Hijo, hecho de mujer, hecho súbdito á la ley,
(5) Para que redimiese á los que estaban debajo de la ley, á fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
(21) Decidme, los que queréis estar debajo de la ley, ¿no habéis oído la ley?
(21) Decidme, los que queréis estar debajo de la ley, ¿no habéis oído la ley?
(3) Y otra vez vuelvo á protestar á todo hombre que se circuncidare, que está obligado á hacer toda la ley.
(4) Vacíos sois de Cristo los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.
(14) Porque toda la ley en aquesta sola palabra se cumple: Amarás á tu prójimo como á ti mismo.
(18) Mas si sois guiados del Espíritu, no estáis bajo la ley.
(23) Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley.
(2) Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.
(13) Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; sino que quieren que vosotros seáis circuncidados, para gloriarse en vuestra carne.
(15) Dirimiendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos en orden á ritos, para edificar en sí mismo los dos en un nuevo hombre, haciendo la paz,
(5) Circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, Hebreo de Hebreos; cuanto á la ley, Fariseo;
(6) Cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; cuanto á la justicia que es en la ley, irreprensible.
(9) Y ser hallado en él, no teniendo mi justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;
(7) Queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan, ni lo que afirman.
(8) Sabemos empero que la ley es buena, si alguno usa de ella legítimamente;
(9) Conociendo esto, que la ley no es puesta para el justo, sino para los injustos y para los desobedientes, para los impíos y pecadores, para los malos y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas,
(9) Mas las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y debates acerca de la ley, evita; porque son sin provecho y vanas.
(13) A Zenas doctor de la ley, y á Apolos, envía delante, procurando que nada les falte.
(5) Y ciertamente los que de los hijos de Leví toman el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es á saber, de sus hermanos aunque también hayan salido de los lomos de Abraham.
(11) Si pues la perfección era por el sacerdocio Levítico (porque debajo de él recibió el pueblo la ley) ¿qué necesidad había aún de que se levantase otro sacerdote según el orden de Melchîsedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?
(12) Pues mudado el sacerdocio, necesario es que se haga también mudanza de la ley.
(16) El cual no es hecho conforme á la ley del mandamiento carnal, sino según la virtud de vida indisoluble;
(19) Porque nada perfeccionó la ley; mas hízolo la introducción de mejor esperanza, por la cual nos acercamos á Dios.
(28) Porque la ley constituye sacerdotes á hombres flacos; mas la palabra del juramento, después de la ley, constituye al Hijo, hecho perfecto para siempre.
(28) Porque la ley constituye sacerdotes á hombres flacos; mas la palabra del juramento, después de la ley, constituye al Hijo, hecho perfecto para siempre.
(4) Así que, si estuviese sobre la tierra, ni aun sería sacerdote, habiendo aún los sacerdotes que ofrecen los presentes según la ley;
(19) Porque habiendo leído Moisés todos los mandamientos de la ley á todo el pueblo, tomando la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, y lana de grana, é hisopo, roció al mismo libro, y también á todo el pueblo,
(22) Y casi todo es purificado según la ley con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.
(1) PORQUE la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos á los que se allegan.
(8) Diciendo arriba: Sacrificio y presente, y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron, (las cuales cosas se ofrecen según la ley,)
(28) El que menospreciare la ley de Moisés, por el testimonio de dos ó de tres testigos muere sin ninguna misericordia: