Concordancia de la Biblia Reina-Valera
ley (463 apariciones)
(14) Esto empero te confieso, que conforme á aquel Camino que llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas;
(8) Alegando él por su parte: Ni contra la ley de los Judíos, ni contra el templo, ni contra César he pecado en nada.
(23) Y habiéndole señalado un día, vinieron á él muchos á la posada, á los cuales declaraba y testificaba el reino de Dios, persuadiéndoles lo concerniente á Jesús, por la ley de Moisés y por los profetas, desde la mañana hasta la tarde.
(12) Porque todos los que sin ley pecaron, sin ley también perecerán; y todos los que en la ley pecaron, por la ley serán juzgados:
(12) Porque todos los que sin ley pecaron, sin ley también perecerán; y todos los que en la ley pecaron, por la ley serán juzgados:
(12) Porque todos los que sin ley pecaron, sin ley también perecerán; y todos los que en la ley pecaron, por la ley serán juzgados:
(12) Porque todos los que sin ley pecaron, sin ley también perecerán; y todos los que en la ley pecaron, por la ley serán juzgados:
(13) Porque no los oidores de la ley son justos para con Dios, mas los hacedores de la ley serán justificados.
(13) Porque no los oidores de la ley son justos para con Dios, mas los hacedores de la ley serán justificados.
(14) Porque los Gentiles que no tienen ley, naturalmente haciendo lo que es de la ley, los tales, aunque no tengan ley, ellos son ley á sí mismos:
(14) Porque los Gentiles que no tienen ley, naturalmente haciendo lo que es de la ley, los tales, aunque no tengan ley, ellos son ley á sí mismos:
(14) Porque los Gentiles que no tienen ley, naturalmente haciendo lo que es de la ley, los tales, aunque no tengan ley, ellos son ley á sí mismos:
(14) Porque los Gentiles que no tienen ley, naturalmente haciendo lo que es de la ley, los tales, aunque no tengan ley, ellos son ley á sí mismos:
(15) Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio juntamente sus conciencias, y acusándose y también excusándose sus pensamientos unos con otros;
(17) He aquí, tú tienes el sobrenombre de Judío, y estás reposado en la ley, y te glorías en Dios,
(18) Y sabes su voluntad, y apruebas lo mejor, instruído por la ley;
(20) Enseñador de los que no saben, maestro de niños, que tienes la forma de la ciencia y de la verdad en la ley:
(23) ¿Tú, que te jactas de la ley, con infracción de la ley deshonras á Dios?
(23) ¿Tú, que te jactas de la ley, con infracción de la ley deshonras á Dios?
(25) Porque la circuncisión en verdad aprovecha, si guardares la ley; mas si eres rebelde á la ley, tu circuncisión es hecha incircuncisión.
(25) Porque la circuncisión en verdad aprovecha, si guardares la ley; mas si eres rebelde á la ley, tu circuncisión es hecha incircuncisión.
(26) De manera que, si el incircunciso guardare las justicias de la ley, ¿no será tenida su incircuncisión por circuncisión?
(27) Y lo que de su natural es incircunciso, guardando perfectamente la ley, te juzgará á ti, que con la letra y con la circuncisión eres rebelde á la ley.
(27) Y lo que de su natural es incircunciso, guardando perfectamente la ley, te juzgará á ti, que con la letra y con la circuncisión eres rebelde á la ley.
(19) Empero sabemos que todo lo que la ley dice, á los que están en la ley lo dice, para que toda boca se tape, y que todo el mundo se sujete á Dios:
(19) Empero sabemos que todo lo que la ley dice, á los que están en la ley lo dice, para que toda boca se tape, y que todo el mundo se sujete á Dios:
(20) Porque por las obras de la ley ninguna carne se justificará delante de él; porque por la ley es el conocimiento del pecado.
(20) Porque por las obras de la ley ninguna carne se justificará delante de él; porque por la ley es el conocimiento del pecado.
(21) Mas ahora, sin la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, testificada por la ley y por los profetas:
(21) Mas ahora, sin la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, testificada por la ley y por los profetas:
(27) ¿Dónde pues está la jactancia? Es excluída. ¿Por cuál ley? ¿de las obras? No; mas por la ley de la fe.
(27) ¿Dónde pues está la jactancia? Es excluída. ¿Por cuál ley? ¿de las obras? No; mas por la ley de la fe.
(28) Así que, concluímos ser el hombre justificado por fe sin las obras de la ley.
(31) ¿Luego deshacemos la ley por la fe? En ninguna manera; antes establecemos la ley.
(31) ¿Luego deshacemos la ley por la fe? En ninguna manera; antes establecemos la ley.
(13) Porque no por la ley fué dada la promesa á Abraham ó á su simiente, que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe.
(14) Porque si los que son de la ley son los herederos, vana es la fe, y anulada es la promesa.
(15) Porque la ley obra ira; porque donde no hay ley, tampoco hay transgresión.
(15) Porque la ley obra ira; porque donde no hay ley, tampoco hay transgresión.
(16) Por tanto es por la fe, para que sea por gracia; para que la promesa sea firme á toda simiente, no solamente al que es de la ley, mas también al que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros,
(13) Porque hasta la ley, el pecado estaba en el mundo; pero no se imputa pecado no habiendo ley.
(13) Porque hasta la ley, el pecado estaba en el mundo; pero no se imputa pecado no habiendo ley.
(20) La ley empero entró para que el pecado creciese; mas cuando el pecado creció, sobrepujó la gracia;
(14) Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
(15) ¿Pues qué? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo de la ley, sino bajo de la gracia? En ninguna manera.
(1) ¿IGNORÁIS, hermanos, (porque hablo con los que saben la ley) que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que vive?
(1) ¿IGNORÁIS, hermanos, (porque hablo con los que saben la ley) que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que vive?
(2) Porque la mujer que está sujeta á marido, mientras el marido vive está obligada á la ley; mas muerto el marido, libre es de la ley del marido.
(2) Porque la mujer que está sujeta á marido, mientras el marido vive está obligada á la ley; mas muerto el marido, libre es de la ley del marido.
(3) Así que, viviendo el marido, se llamará adúltera si fuere de otro varón; mas si su marido muriere, es libre de la ley; de tal manera que no será adúltera si fuere de otro marido.