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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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luego (499 apariciones)

(22) Y ellos, dejando luego el barco y á su padre, le siguieron.

(3) Y extendiendo Jesús su mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y luego su lepra fué limpiada.

(5) Y parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y nació luego, porque no tenía profundidad de tierra:

(20) Y el que fué sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo.

(21) Mas no tiene raíz en sí, antes es temporal: que venida la aflicción ó la persecución por la palabra, luego se ofende.

(22) Y luego Jesús hizo á sus discípulos entrar en el barco, é ir delante de él á la otra parte del lago, entre tanto que él despedía á las gentes.

(27) Mas luego Jesús les habló, diciendo: Confiad, yo soy; no tengáis miedo.

(31) Y luego Jesús, extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?

(26) Pedro le dice: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos son francos.

(34) Entonces Jesús, teniendo misericordia de ellos, les tocó los ojos, y luego sus ojos recibieron la vista; y le siguieron.

(2) Diciéndoles: Id á la aldea que está delante de vosotros, y luego hallaréis una asna atada, y un pollino con ella: desatadla, y traédmelos.

(3) Y si alguno os dijere algo, decid: El Señor los ha menester. Y luego los dejará.

(19) Y viendo una higuera cerca del camino, vino á ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca más para siempre nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.

(20) Y viendo esto los discípulos, maravillados decían: ¿Cómo se secó luego la higuera?

(29) Y luego después de la aflicción de aquellos días, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su lumbre, y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes de los cielos serán conmovidas.

(15) Y á éste dió cinco talentos, y al otro dos, y al otro uno: á cada uno conforme á su facultad; y luego se partió lejos.

(49) Y luego que llegó á Jesús, dijo: Salve, Maestro. Y le besó.

(74) Entonces comenzó á hacer imprecaciones, y á jurar, diciendo: No conozco al hombre. Y el gallo cantó luego.

(48) Y luego, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la hinchió de vinagre, y poniéndola en una caña, dábale de beber.

(10) Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía sobre él.

(12) Y luego el Espíritu le impele al desierto.

(18) Y luego, dejadas sus redes, le siguieron.

(20) Y luego los llamó: y dejando á su padre Zebedeo en el barco con los jornaleros, fueron en pos de él.

(21) Y entraron en Capernaum; y luego los sábados, entrando en la sinagoga, enseñaba.

(28) Y vino luego su fama por toda la provincia alrededor de Galilea.

(29) Y luego saliendo de la sinagoga, vinieron á casa de Simón y de Andrés, con Jacobo y Juan.

(30) Y la suegra de Simón estaba acostada con calentura; y le hablaron luego de ella.

(31) Entonces llegando él, la tomó de su mano y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servía.

(32) Y cuando fué la tarde, luego que el sol se puso, traían á él todos los que tenían mal, y endemoniados;

(42) Y así que hubo él hablado, la lepra se fué luego de aquél, y fué limpio.

(43) Entonces le apercibió, y despidióle luego,

(2) Y luego se juntaron á él muchos, que ya no cabían ni aun á la puerta; y les predicaba la palabra.

(8) Y conociendo luego Jesús en su espíritu que pensaban así dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones?

(12) Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron á Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.

(5) Y otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y luego salió, porque no tenía la tierra profunda:

(15) Y éstos son los de junto al camino: en los que la palabra es sembrada: mas después que la oyeron, luego viene Satanás, y quita la palabra que fué sembrada en sus corazones.

(16) Y asimismo éstos son los que son sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, luego la toman con gozo;

(17) Mas no tienen raíz en sí, antes son temporales, que en levantándose la tribulación ó la persecución por causa de la palabra, luego se escandalizan.

(28) Porque de suyo fructifica la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga;

(29) Y cuando el fruto fuere producido, luego se mete la hoz, porque la siega es llegada.

(2) Y salido él del barco, luego le salió al encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,

(13) Y luego Jesús se lo permitió. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los puercos, y la manada cayó por un despeñadero en la mar; los cuales eran como dos mil; y en la mar se ahogaron.

(22) Y vino uno de los príncipes de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vió, se postró á sus pies,

(29) Y luego la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.

(30) Y luego Jesús, conociendo en sí mismo la virtud que había salido de él, volviéndose á la compañía, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?

(36) Mas luego Jesús, oyendo esta razón que se decía, dijo al príncipe de la sinagoga: No temas, cree solamente.

(42) Y luego la muchacha se levantó, y andaba; porque tenía doce años. Y se espantaron de grande espanto.

(27) Y luego el rey, enviando uno de la guardia, mandó que fuese traída su cabeza;

(45) Y luego dió priesa á sus discípulos á subir en el barco, é ir delante de él á Bethsaida de la otra parte, entre tanto que él despedía la multitud.

(50) Porque todos le veían, y se turbaron. Mas luego habló con ellos, y les dijo: Alentaos; yo soy, no temáis.