Concordancia de la Biblia Reina-Valera
mí (1,345 apariciones)
(2) Porque boca de impío y boca de engañador se han abierto sobre mí: han hablado de mí con lengua mentirosa,
(3) Y con palabras de odio me rodearon; y pelearon contra mí sin causa.
(5) Y pusieron contra mí mal por bien, y odio por amor.
(22) Porque yo estoy afligido y necesitado; y mi corazón está herido dentro de mí.
(2) Porque ha inclinado á mí su oído, invocaréle por tanto en todos mis días.
(6) Jehová está por mí: no temeré lo que me pueda hacer el hombre.
(7) Jehová está por mí entre los que me ayudan: por tanto yo veré mi deseo en los que me aborrecen.
(19) Advenedizo soy yo en la tierra: no encubras de mí tus mandamientos.
(22) Aparta de mí oprobio y menosprecio; porque tus testimonios he guardado.
(23) Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí: mas tu siervo meditaba en tus estatutos.
(29) Aparta de mí camino de mentira; y hazme la gracia de tu ley.
(30) Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí.
(39) Quita de mí el oprobio que he temido: porque buenos son tus juicios.
(41) VAU. Y venga á mí tu misericordia, oh Jehová; tu salud, conforme á tu dicho.
(51) Los soberbios se burlaron mucho de mí: mas no me he apartado de tu ley.
(53) Horror se apoderó de mí, á causa de los impíos que dejan tu ley.
(58) Tu presencia supliqué de todo corazón: ten misericordia de mí según tu palabra.
(69) Contra mí forjaron mentira los soberbios: mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos.
(77) Vengan á mí tus misericordias, y viva; porque tu ley es mi deleite.
(79) Tórnense á mí los que te temen y conocen tus testimonios.
(115) Apartaos de mí, malignos; pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.
(132) Mírame, y ten misericordia de mí, como acostumbras con los que aman tu nombre.
(133) Ordena mis pasos con tu palabra; y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.
(5) ¡Ay de mí, que peregrino en Mesech, y habito entre las tiendas de Kedar!
(2) Mucho me han angustiado desde mi juventud; mas no prevalecieron contra mí.
(1) Cántico gradual: de David. JEHOVÁ, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; ni anduve en grandezas, ni en cosas para mí demasiado sublimes.
(8) Jehová cumplirá por mí: tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; no dejarás la obra de tus manos.
(5) Detrás y delante me guarneciste, y sobre mí pusiste tu mano.
(11) Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá tocante á mí.
(19) De cierto, oh Dios, matarás al impío; apartaos pues de mí, hombres sanguinarios.
(24) Y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.
(1) Salmo de David. JEHOVÁ, á ti he clamado: apresúrate á mí; escucha mi voz, cuando te invocare.
(3) Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo.
(4) Y mi espíritu se angustió dentro de mí; pasmóse mi corazón.
(7) Respóndeme presto, oh Jehová que desmaya mi espíritu: no escondas de mí tu rostro, y venga yo á ser semejante á los que descienden á la sepultura.
(2) Misericordia mía y mi castillo, altura mía y mi libertador, escudo mío, en quien he confiado; el que allana mi pueblo delante de mí.
(15) Por mí reinan los reyes, y los príncipes determinan justicia.
(16) Por mí dominan los príncipes, y todos los gobernadores juzgan la tierra.
(36) Mas el que peca contra mí, defrauda su alma: todos los que me aborrecen, aman la muerte.
(11) Porque por mí se aumentarán tus días, y años de vida se te añadirán.
(15) Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, también á mí se me alegrará el corazón;
(8) Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan que he menester;
(16) Hablé yo con mi corazón, diciendo: He aquí hállome yo engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalem; y mi corazón ha percibido muchedumbre de sabiduría y ciencia.
(7) Poseí siervos y siervas, y tuve hijos de familia; también tuve posesión grande de vacas y ovejas, sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalem;
(9) Y fuí engrandecido, y aumentado más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalem: á más de esto perseveró conmigo mi sabiduría.
(15) Entonces dije yo en mi corazón: Como sucederá al necio me sucederá también á mí: ¿para qué pues he trabajado hasta ahora por hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad.
(18) Yo asimismo aborrecí todo mi trabajo que había puesto por obra debajo del sol; el cual dejaré á otro que vendrá después de mí.
(23) Todas estas cosas probé con sabiduría, diciendo: Hacerme he sabio: mas ella se alejó de mí.
(6) No miréis en que soy morena, porque el sol me miró. Los hijos de mi madre se airaron contra mí, hiciéronme guarda de viñas; y mi viña, que era mía, no guardé.
(13) Mi amado es para mí un manojito de mirra, que reposa entre mis pechos.