Concordancia de la Biblia Reina-Valera
mí (1,345 apariciones)
(16) Con los lisonjeros escarnecedores truhanes, crujiendo sobre mí sus dientes.
(19) No se alegren de mí mis enemigos injustos: ni los que me aborrecen sin causa hagan del ojo.
(21) Y ensancharon sobre mí su boca; dijeron: ¡Ea, ea, nuestros ojos lo han visto!
(22) Tú lo has visto, oh Jehová; no calles: Señor, de mí no te alejes.
(24) Júzgame conforme á tu justicia, Jehová Dios mío; y no se alegren de mí.
(26) Avergüéncense, y sean confundidos á una los que de mi mal se alegran: vístanse de vergüenza y de confusión los que se engrandecen contra mí.
(11) No venga contra mí pie de soberbia; y mano de impíos no me mueva.
(2) Porque tus saetas descendieron á mí, y sobre mí ha caído tu mano.
(2) Porque tus saetas descendieron á mí, y sobre mí ha caído tu mano.
(4) Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: como carga pesada se han agravado sobre mí.
(16) Porque dije: Que no se alegren de mí: cuando mi pie resbalaba, sobre mí se engrandecían.
(16) Porque dije: Que no se alegren de mí: cuando mi pie resbalaba, sobre mí se engrandecían.
(17) Empero yo estoy á pique de claudicar, y mi dolor está delante de mí continuamente.
(21) No me desampares, oh Jehová: Dios mío, no te alejes de mí.
(1) Al Músico principal, á Jeduthún: Salmo de David. YO DIJE: Atenderé á mis caminos, para no pecar con mi lengua: guardaré mi boca con freno, en tanto que el impío fuere contra mí.
(3) Enardecióse mi corazón dentro de mí; encendióse fuego en mi meditación, y así proferí con mi lengua:
(10) Quita de sobre mí tu plaga; de la guerra de tu mano soy consumido.
(1) Al Músico principal: Salmo de David. RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, é inclinóse á mí, y oyó mi clamor.
(7) Entonces dije: He aquí, vengo; en el envoltorio del libro está escrito de mí:
(11) Tú, Jehová, no apartes de mí tus misericordias: tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.
(17) Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará de mí: mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.
(4) Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado.
(5) Mis enemigos dicen mal de mí preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre?
(7) Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: contra mí pensaban mal, diciendo de mí:
(7) Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: contra mí pensaban mal, diciendo de mí:
(7) Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: contra mí pensaban mal, diciendo de mí:
(9) Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar.
(10) Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar, y daréles el pago.
(11) En esto habré conocido que te he agradado, que mi enemigo no se holgará de mí.
(12) En cuanto á mí, en mi integridad me has sustentado, y me has hecho estar delante de ti para siempre.
(4) Acordaréme de estas cosas, y derramaré sobre mí mi alma: cuando pasaré en el número, iré con ellos hasta la casa de Dios, con voz de alegría y de alabanza, haciendo fiesta la multitud.
(5) ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar por las saludes de su presencia.
(6) Dios mío, mi alma está en mí abatida: acordaréme por tanto de ti desde tierra del Jordán, y de los Hermonitas, desde el monte de Mizhar.
(7) Un abismo llama á otro á la voz de tus canales: todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.
(9) Diré á Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo?
(11) ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
(11) ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
(5) ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
(5) ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
(15) Cada día mi vergüenza está delante de mí, y cúbreme la confusión de mi rostro,
(8) No te reprenderé sobre tus sacrificios, ni por tus holocaustos, que delante de mí están siempre.
(1) Al Músico principal: Salmo de David, cuando después que entró á Bathsebah, vino á él Nathán el profeta. TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
(3) Porque yo reconozco mis rebeliones; y mi pecado está siempre delante de mí.
(10) Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí.
(10) Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí.
(11) No me eches de delante de ti; y no quites de mí tu santo espíritu.
(3) Porque extraños se han levantado contra mí, y fuertes buscan mi alma: no han puesto á Dios delante de sí. (Selah.)
(3) A causa de la voz del enemigo, por la opresión del impío; porque echaron sobre mí iniquidad, y con furor me han amenazado.
(4) Mi corazón está doloroso dentro de mí, y terrores de muerte sobre mí han caído.
(4) Mi corazón está doloroso dentro de mí, y terrores de muerte sobre mí han caído.