Concordancia de la Biblia Reina-Valera
mí (1,345 apariciones)
(9) Su furor me destrizó, y me ha sido contrario: crujió sus dientes contra mí; contra mí aguzó sus ojos mi enemigo.
(10) Abrieron contra mí su boca; hirieron mis mejillas con afrenta; contra mí se juntaron todos.
(10) Abrieron contra mí su boca; hirieron mis mejillas con afrenta; contra mí se juntaron todos.
(14) Quebrantóme de quebranto sobre quebranto; corrió contra mí como un gigante.
(3) Ya me habéis vituperado diez veces: ¿no os avergonzáis de descomediros delante de mí?
(5) Mas si vosotros os engrandeciereis contra mí, y adujereis contra mí mi oprobio,
(5) Mas si vosotros os engrandeciereis contra mí, y adujereis contra mí mi oprobio,
(6) Sabed ahora que Dios me ha trastornado, y traído en derredor su red sobre mí.
(11) E hizo inflamar contra mí su furor, y contóme para sí entre sus enemigos.
(12) Vinieron sus ejércitos á una, y trillaron sobre mí su camino, y asentaron campo en derredor de mi tienda.
(13) Hizo alejar de mí mis hermanos, y positivamente se extrañaron de mí mis conocidos.
(13) Hizo alejar de mí mis hermanos, y positivamente se extrañaron de mí mis conocidos.
(14) Mis parientes se detuvieron, y mis conocidos se olvidaron de mí.
(18) Aun los muchachos me menospreciaron: en levantándome, hablaban contra mí.
(19) Todos mis confidentes me aborrecieron; y los que yo amaba, se tornaron contra mí.
(21) Oh vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí; porque la mano de Dios me ha tocado.
(21) Oh vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí; porque la mano de Dios me ha tocado.
(27) Al cual yo tengo de ver por mí, y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mis riñones se consuman dentro de mí.
(27) Al cual yo tengo de ver por mí, y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mis riñones se consuman dentro de mí.
(28) Mas debierais decir: ¿Por qué lo perseguimos? ya que la raíz del negocio en mí se halla.
(16) He aquí que su bien no está en manos de ellos: el consejo de los impíos lejos esté de mí.
(27) He aquí, yo conozco vuestros pensamientos, y las imaginaciones que contra mí forjáis.
(18) Habíales él henchido sus casas de bienes. Sea empero el consejo de ellos lejos de mí.
(6) ¿Pleitearía conmigo con grandeza de fuerza? No: antes él la pondría en mí.
(14) El pues acabará lo que ha determinado de mí: y muchas cosas como estas hay en él.
(3) Que todo el tiempo que mi alma estuviere en mí, y hubiere hálito de Dios en mis narices,
(5) Nunca tal acontezca que yo os justifique: hasta morir no quitaré de mí mi integridad.
(14) El abismo dice: No está en mí: y la mar dijo: Ni conmigo.
(5) Cuando aun el Omnipotente estaba conmigo, y mis hijos alrededor de mí;
(13) La bendición del que se iba á perder venía sobre mí; y al corazón de la viuda daba alegría.
(20) Mi honra se renovaba en mí, y mi arco se corroboraba en mi mano.
(1) MAS ahora los más mozos de días que yo, se ríen de mí; cuyos padres yo desdeñara ponerlos con los perros de mi ganado.
(10) Abomínanme, aléjanse de mí, y aun de mi rostro no detuvieron su saliva.
(12) A la mano derecha se levantaron los jóvenes; empujaron mis pies, y sentaron contra mí las vías de su ruina.
(15) Hanse revuelto turbaciones sobre mí; combatieron como viento mi alma, y mi salud pasó como nube.
(16) Y ahora mi alma está derramada en mí; días de aflicción me han aprehendido.
(17) De noche taladra sobre mí mis huesos, y mis pulsos no reposan.
(21) Haste tornado cruel para mí: con la fortaleza de tu mano me amenazas.
(30) Mi piel está denegrida sobre mí, y mis huesos se secaron con ardentía.
(15) El que en el vientre me hizo á mí, ¿no lo hizo á él? ¿y no nos dispuso uno mismo en la matriz?
(35) ¡Quién me diera quien me oyese! He aquí mi impresión es que el Omnipotente testificaría por mí, aunque mi adversario me hiciera el proceso.
(38) Si mi tierra clama contra mí, y lloran todos sus surcos;
(14) Ahora bien, Job no enderezó á mí sus palabras, ni yo le responderé con vuestras razones.
(5) Si pudieres, respóndeme; dispón tus palabras, está delante de mí.
(6) Heme aquí á mí en lugar de Dios, conforme á tu dicho: de lodo soy yo también formado.
(9) Yo soy limpio y sin defecto; y soy inocente, y no hay maldad en mí.
(10) He aquí que él buscó achaques contra mí, y me tiene por su enemigo;
(33) Y si no, óyeme tú á mí; calla, y enseñarte he sabiduría.
(3) ¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿me condenarás á mí, para justificarte á ti?
(10) Nadie hay tan osado que lo despierte: ¿quién pues podrá estar delante de mí?