❖

Búsqueda Bíblica y Herramientas de Estudio

Busca versículos, explora la concordancia, consulta los temas de Nave, descubre referencias cruzadas y pregunta a nuestra IA para profundizar en las Escrituras — todo en un solo lugar.

Todas las herramientas se basan en la Biblia Reina-Valera completa: búsqueda de texto en los 66 libros, concordancia palabra por palabra de todas las apariciones en las Escrituras, Biblia Temática de Nave con miles de temas y referencias cruzadas del Tesoro del Conocimiento de las Escrituras y de pasajes relacionados.

Concordancia de la Biblia Reina-Valera

‹ Volver a la concordancia

mas (2,598 apariciones)

(27) Si hablare alguno en lengua extraña, sea esto por dos, ó á lo más tres, y por turno; mas uno interprete.

(38) Mas el que ignora, ignore.

(20) Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.

(23) Mas cada uno en su orden: Cristo las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.

(28) Mas luego que todas las cosas le fueren sujetas, entonces también el mismo Hijo se sujetará al que le sujetó á él todas las cosas, para que Dios sea todas las cosas en todos.

(35) Mas dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán?

(38) Mas Dios le da el cuerpo como quiso, y á cada simiente su propio cuerpo.

(39) Toda carne no es la misma carne; mas una carne ciertamente es la de los hombres, y otra carne la de los animales, y otra la de los peces, y otra la de las aves.

(40) Y cuerpos hay celestiales, y cuerpos terrestres; mas ciertamente una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrestres.

(46) Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.

(51) He aquí, os digo un misterio: Todos ciertamente no dormiremos, mas todos seremos transformados,

(57) Mas á Dios gracias, que nos da la victoria por el Señor nuestro Jesucristo.

(12) Acerca del hermano Apolos, mucho le he rogado que fuese á vosotros con los hermanos; mas en ninguna manera tuvo voluntad de ir por ahora; pero irá cuando tuviere oportunidad.

(6) Mas si somos atribulados, es por vuestra consolación y salud; la cual es obrada en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos: ó si somos consolados, es por vuestra consolación y salud;

(9) Mas nosotros tuvimos en nosotros mismos respuesta de muerte, para que no confiemos en nosotros mismos, sino en Dios que levanta los muertos:

(12) Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con simplicidad y sinceridad de Dios, no con sabiduría carnal, mas con la gracia de Dios, hemos conversado en el mundo, y muy más con vosotros.

(19) Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que por nosotros ha sido entre vosotros predicado, por mí y Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en él.

(23) Mas yo llamo á Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no he pasado todavía á Corinto.

(24) No que nos enseñoreemos de vuestra fe, mas somos ayudadores de vuestro gozo: porque por la fe estáis firmes.

(4) Porque por la mucha tribulación y angustia del corazón os escribí con muchas lágrimas; no para que fueseis contristados, mas para que supieseis cuánto más amor tengo para con vosotros.

(14) Mas á Dios gracias, el cual hace que siempre triunfemos en Cristo Jesús, y manifiesta el olor de su conocimiento por nosotros en todo lugar.

(3) Siendo manifiesto que sois letra de Cristo administrada de nosotros, escrita no con tinta, mas con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.

(6) El cual asimismo nos hizo ministros suficientes de un nuevo pacto: no de la letra, mas del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.

(6) El cual asimismo nos hizo ministros suficientes de un nuevo pacto: no de la letra, mas del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.

(16) Mas cuando se convirtieren al Señor, el velo se quitará.

(8) Estando atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos;

(8) Estando atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos;

(9) Perseguidos, mas no desamparados; abatidos, mas no perecemos;

(9) Perseguidos, mas no desamparados; abatidos, mas no perecemos;

(18) No mirando nosotros á las cosas que se ven, sino á las que no se ven: porque las cosas que se ven son temporales, mas las que no se ven son eternas.

(5) Mas el que nos hizo para esto mismo, es Dios; el cual nos ha dado la prenda del Espíritu.

(8) Mas confiamos, y más quisiéramos partir del cuerpo, y estar presentes al Señor.

(11) Estando pues poseídos del temor del Señor, persuadimos á los hombres, mas á Dios somos manifiestos; y espero que también en vuestras conciencias somos manifiestos.

(15) Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, mas para aquel que murió y resucitó por ellos.

(8) Por honra y por deshonra, por infamia y por buena fama; como engañadores, mas hombres de verdad;

(9) Como ignorados, mas conocidos; como muriendo, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos;

(9) Como ignorados, mas conocidos; como muriendo, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos;

(9) Como ignorados, mas conocidos; como muriendo, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos;

(10) Como doloridos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo á muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo.

(10) Como doloridos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo á muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo.

(10) Como doloridos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo á muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo.

(12) No estáis estrechos en nosotros, mas estáis estrechos en vuestras propias entrañas.

(6) Mas Dios, que consuela á los humildes, nos consoló con la venida de Tito:

(10) Porque el dolor que es según Dios, obra arrepentimiento saludable, de que no hay que arrepentirse; mas el dolor del siglo obra muerte.

(12) Así que, aunque os escribí, no fué por causa del que hizo la injuria, ni por causa del que la padeció, mas para que os fuese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por vosotros delante de Dios.

(5) Y no como lo esperábamos, mas aun á sí mismos se dieron primeramente al Señor, y á nosotros por la voluntad de Dios.

(10) Y en esto doy mi consejo; porque esto os conviene á vosotros, que comenzasteis antes, no sólo á hacerlo, mas aun á quererlo desde el año pasado.

(17) Pues á la verdad recibió la exhortación; mas estando también muy solícito, de su voluntad partió para vosotros.

(19) Y no sólo esto, mas también fué ordenado por las iglesias el compañero de nuestra peregrinación para llevar esta gracia, que es administrada de nosotros para gloria del mismo Señor, y para demostrar vuestro pronto ánimo:

(21) Procurando las cosas honestas, no sólo delante del Señor, mas aun delante de los hombres.