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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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porque (4,209 apariciones)

(18) Porque él es el que hace la llaga, y él la vendará: él hiere, y sus manos curan.

(3) Porque pesaría aquél más que la arena del mar: y por tanto mis palabras son cortadas.

(4) Porque las saetas del Todopoderoso están en mí, cuyo veneno bebe mi espíritu; y terrores de Dios me combaten.

(20) Mas fueron avergonzados por su esperanza; porque vinieron hasta ellas, y halláronse confusos.

(21) ¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad? porque ahora dormiré en el polvo, y si me buscares de mañana, ya no seré.

(8) Porque pregunta ahora á la edad pasada, y disponte para inquirir de sus padres de ellos;

(14) Porque su esperanza será cortada, y su confianza es casa de araña.

(17) Porque me ha quebrado con tempestad, y ha aumentado mis heridas sin causa.

(32) Porque no es hombre como yo, para que yo le responda, y vengamos juntamente á juicio.

(35) Entonces hablaré, y no le temeré: porque así no estoy en mí mismo.

(11) Porque él conoce á los hombres vanos: ve asimismo la iniquidad, ¿y no hará caso?

(5) Ojalá callarais del todo, porque os fuera sabiduría.

(16) Y él mismo me será salud, porque no entrará en su presencia el hipócrita.

(19) ¿Quién es el que pleiteará conmigo? porque si ahora yo callara, fenecería.

(7) Porque si el árbol fuere cortado, aun queda de él esperanza; retoñecerá aún, y sus renuevos no faltarán.

(5) Porque tu boca declaró tu iniquidad, pues has escogido el hablar de los astutos.

(27) Porque cubrió su rostro con su gordura, é hizo pliegues sobre los ijares;

(31) No confíe el iluso en la vanidad; porque ella será su recompensa.

(34) Porque la sociedad de los hipócritas será asolada, y fuego consumirá las tiendas de soborno.

(4) Porque á éstos has tú escondido su corazón de inteligencia: por tanto, no los ensalzarás.

(8) Porque red será echada en sus pies, y sobre red andará.

(21) Oh vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí; porque la mano de Dios me ha tocado.

(29) Temed vosotros delante de la espada; porque sobreviene el furor de la espada á causa de las injusticias, para que sepáis que hay un juicio.

(21) Porque ¿qué deleite tendrá él de su casa después de sí, siendo cortado el número de sus meses?

(28) Porque decís: ¿Qué es de la casa del príncipe, y qué de la tienda de las moradas de los impíos?

(32) Porque llevado será él á los sepulcros, y en el montón permanecerá.

(2) ¿Traerá el hombre provecho á Dios, porque el sabio sea provechoso á sí mismo?

(4) ¿Castigaráte acaso, ó vendrá contigo á juicio porque te teme?

(6) Porque sacaste prenda á tus hermanos sin causa, é hiciste desnudar las ropas de los desnudos.

(11) O tinieblas, porque no veas; y abundancia de agua te cubre.

(26) Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente, y alzarás á Dios tu rostro.

(17) Porque la mañana es á todos ellos como sombra de muerte; si son conocidos, terrores de sombra de muerte los toman.

(14) He aquí, estas son partes de sus caminos: ¡mas cuán poco hemos oído de él! Porque el estruendo de sus fortalezas, ¿quién lo detendrá?

(8) Porque ¿cuál es la esperanza del hipócrita, por mucho que hubiere robado, cuando Dios arrebatare su alma?

(21) Porque encubierta está á los ojos de todo viviente, y á toda ave del cielo es oculta.

(24) Porque él mira hasta los fines de la tierra, y ve debajo de todo el cielo.

(12) Porque libraba al pobre que gritaba, y al huérfano que carecía de ayudador.

(2) Porque ¿para qué yo habría menester la fuerza de sus manos, en los cuales había perecido con el tiempo?

(11) Porque Dios desató mi cuerda, y me afligió, por eso se desenfrenaron delante de mi rostro.

(23) Porque yo conozco que me reduces á la muerte; y á la casa determinada á todo viviente.

(2) Porque ¿qué galardón me daría de arriba Dios, y qué heredad el Omnipotente de las alturas?

(11) Porque es maldad é iniquidad, que han de castigar los jueces.

(12) Porque es fuego que devoraría hasta el sepulcro, y desarraigaría toda mi hacienda.

(18) (Porque desde mi mocedad creció conmigo como con padre, y desde el vientre de mi madre fuí guía de la viuda;)

(23) Porque temí el castigo de Dios, contra cuya alteza yo no tendría poder.

(28) Esto también fuera maldad juzgada; porque habría negado al Dios soberano.

(34) Porque quebrantaba á la gran multitud, y el menosprecio de las familias me atemorizó, y callé, y no salí de mi puerta:

(3) Enojóse asimismo con furor contra sus tres amigos, porque no hallaban qué responder, aunque habían condenado á Job.

(4) Y Eliú había esperado á Job en la disputa, porque eran más viejos de días que él.

(13) Porque no digáis: Nosotros hemos hallado sabiduría: lanzólo Dios, no el hombre.