Concordancia de la Biblia Reina-Valera
porque (4,209 apariciones)
(2) Porque como hierba serán presto cortados, y decaerán como verdor de renuevo.
(9) Porque los malignos serán talados, mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.
(13) El Señor se reirá de él; porque ve que viene su día.
(17) Porque los brazos de los impíos serán quebrados: mas el que sostiene á los justos es Jehová.
(22) Porque los benditos de él heredarán la tierra; y los malditos de él serán talados.
(24) Cuando cayere, no quedará postrado; porque Jehová sostiene su mano.
(28) Porque Jehová ama la rectitud, y no desampara sus santos: para siempre serán guardados; mas la simiente de los impíos será extirpada.
(2) Porque tus saetas descendieron á mí, y sobre mí ha caído tu mano.
(4) Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: como carga pesada se han agravado sobre mí.
(7) Porque mis lomos están llenos de irritación, y no hay sanidad en mi carne.
(15) Porque á ti, oh Jehová, esperé yo: tú responderás, Jehová Dios mío.
(16) Porque dije: Que no se alegren de mí: cuando mi pie resbalaba, sobre mí se engrandecían.
(19) Porque mis enemigos están vivos y fuertes: y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa:
(9) Enmudecí, no abrí mi boca; porque tú lo hiciste.
(12) Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor: no calles á mis lágrimas; porque peregrino soy para contigo, y advenedizo, como todos mis padres.
(12) Porque me han cercado males hasta no haber cuento: hanme comprendido mis maldades, y no puedo levantar la vista: hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falta.
(4) Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado.
(5) ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar por las saludes de su presencia.
(11) ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
(5) ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
(3) Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, ni su brazo los libró; sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque te complaciste en ellos.
(3) Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, ni su brazo los libró; sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque te complaciste en ellos.
(6) Porque no confiaré en mi arco, ni mi espada me salvará.
(21) ¿No demandaría Dios esto? porque él conoce los secretos del corazón.
(25) Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo: nuestro vientre está pegado con la tierra.
(11) Y deseará el rey tu hermosura: é inclínate á él, porque él es tu Señor.
(2) Porque Jehová el Altísimo es terrible; Rey grande sobre toda la tierra.
(7) Porque Dios es el Rey de toda la tierra: cantad con inteligencia.
(9) Los príncipes de los pueblos se juntaron al pueblo del Dios de Abraham: porque de Dios son los escudos de la tierra; él es muy ensalzado.
(4) Porque he aquí los reyes de la tierra se reunieron; pasaron todos.
(14) Porque este Dios es Dios nuestro eternalmente y para siempre: él nos capitaneará hasta la muerte.
(8) (Porque la redención de su vida es de gran precio, y no se hará jamás;)
(17) Porque en muriendo no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria.
(6) Y denunciarán los cielos su justicia; porque Dios es el juez. (Selah.)
(10) Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados.
(12) Si yo tuviese hambre, no te lo diría á ti: porque mío es el mundo y su plenitud.
(3) Porque yo reconozco mis rebeliones; y mi pecado está siempre delante de mí.
(4) A ti, á ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos: porque seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio.
(16) Porque no quieres tú sacrificio, que yo daría; no quieres holocausto.
(9) Te alabaré para siempre por lo que has hecho: y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.
(5) Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo: porque Dios ha esparcido los huesos del que asentó campo contra ti: los avergonzaste, porque Dios los desechó.
(5) Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo: porque Dios ha esparcido los huesos del que asentó campo contra ti: los avergonzaste, porque Dios los desechó.
(3) Porque extraños se han levantado contra mí, y fuertes buscan mi alma: no han puesto á Dios delante de sí. (Selah.)
(6) Voluntariamente sacrificaré á ti; alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno.
(7) Porque me ha librado de toda angustia, y en mis enemigos vieron mis ojos mi deseo.
(3) A causa de la voz del enemigo, por la opresión del impío; porque echaron sobre mí iniquidad, y con furor me han amenazado.
(9) Deshace, oh Señor, divide la lengua de ellos; porque he visto violencia y rencilla en la ciudad.
(12) Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él:
(12) Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él:
(15) Condenados sean á muerte, desciendan vivos al infierno: porque maldades hay en su compañía, entre ellos.