Concordancia de la Biblia Reina-Valera
pueblo (1,765 apariciones)
(24) Y sus hijos la mitad hablaban asdod, y conforme á la lengua de cada pueblo; que no sabían hablar judaico.
(5) Y cumplidos estos días, hizo el rey banquete por siete días en el patio del huerto del palacio real á todo el pueblo, desde el mayor hasta el menor que se halló en Susán capital del reino.
(22) Pues envió letras á todas las provincias del rey, á cada provincia conforme á su escribir, y á cada pueblo conforme á su lenguaje, diciendo que todo hombre fuese señor en su casa; y háblese esto según la lengua de su pueblo.
(22) Pues envió letras á todas las provincias del rey, á cada provincia conforme á su escribir, y á cada pueblo conforme á su lenguaje, diciendo que todo hombre fuese señor en su casa; y háblese esto según la lengua de su pueblo.
(10) Esther no declaró su pueblo ni su nacimiento; porque Mardochêo le había mandado que no lo declarase.
(20) Y Esther, según le tenía mandado Mardochêo, no había declarado su nación ni su pueblo; porque Esther hacía lo que decía Mardochêo, como cuando con él se educaba.
(6) Mas tuvo en poco meter mano en solo Mardochêo; que ya le habían declarado el pueblo de Mardochêo: y procuró Amán destruir á todos los Judíos que había en el reino de Assuero, al pueblo de Mardochêo.
(6) Mas tuvo en poco meter mano en solo Mardochêo; que ya le habían declarado el pueblo de Mardochêo: y procuró Amán destruir á todos los Judíos que había en el reino de Assuero, al pueblo de Mardochêo.
(8) Y dijo Amán al rey Assuero: Hay un pueblo esparcido y dividido entre los pueblos en todas las provincias de tu reino, y sus leyes son diferentes de las de todo pueblo, y no observan las leyes del rey; y al rey no viene provecho de dejarlos.
(8) Y dijo Amán al rey Assuero: Hay un pueblo esparcido y dividido entre los pueblos en todas las provincias de tu reino, y sus leyes son diferentes de las de todo pueblo, y no observan las leyes del rey; y al rey no viene provecho de dejarlos.
(11) Y díjole: La plata propuesta sea para ti, y asimismo el pueblo, para que hagas de él lo que bien te pareciere.
(12) Entonces fueron llamados los escribanos del rey en el mes primero, á trece del mismo, y fué escrito conforme á todo lo que mandó Amán, á los príncipes del rey, y á los capitanes que estaban sobre cada provincia, y á los príncipes de cada pueblo, á cada provincia según su escritura, y á cada pueblo según su lengua: en nombre del rey Assuero fué escrito, y signado con el anillo del rey.
(12) Entonces fueron llamados los escribanos del rey en el mes primero, á trece del mismo, y fué escrito conforme á todo lo que mandó Amán, á los príncipes del rey, y á los capitanes que estaban sobre cada provincia, y á los príncipes de cada pueblo, á cada provincia según su escritura, y á cada pueblo según su lengua: en nombre del rey Assuero fué escrito, y signado con el anillo del rey.
(8) Dióle también la copia de la escritura del decreto que había sido dado en Susán para que fuesen destruídos, á fin de que la mostrara á Esther y se lo declarase, y le encargara que fuese al rey á suplicarle, y á pedir delante de él por su pueblo.
(11) Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey saben, que cualquier hombre ó mujer que entra al rey al patio de adentro sin ser llamado, por una sola ley ha de morir: salvo aquel á quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá: y yo no he sido llamada para entrar al rey estos treinta días.
(3) Entonces la reina Esther respondió y dijo: Oh rey, si he hallado gracia en tus ojos, y si al rey place, séame dada mi vida por mi petición, y mi pueblo por mi demanda.
(4) Porque vendidos estamos yo y mi pueblo, para ser destruídos, para ser muertos y exterminados. Y si para siervos y siervas fuéramos vendidos, callárame, bien que el enemigo no compensara el daño del rey.
(6) Porque ¿cómo podré yo ver el mal que alcanzará á mi pueblo? ¿cómo podré yo ver la destrucción de mi nación?
(9) Entonces fueron llamados los escribanos del rey en el mes tercero, que es Siván, á veintitrés del mismo; y escribióse conforme á todo lo que mandó Mardochêo, á los Judíos, y á los sátrapas, y á los capitanes, y á los príncipes de las provincias que había desde la India hasta la Ethiopía, ciento veintisiete provincias; á cada provincia según su escribir, y á cada pueblo conforme á su lengua, á los Judíos también conforme á su escritura y lengua.
(11) Con intimación de que el rey concedía á los Judíos que estaban en todas las ciudades, que se juntasen y estuviesen á la defensa de su vida, prontos á destruir, y matar, y acabar con todo ejército de pueblo ó provincia que viniese contra ellos, aun niños y mujeres, y su despojo para presa,
(3) Porque Mardochêo Judío fué segundo después del rey Assuero, y grande entre los Judíos, y acepto á la multitud de sus hermanos, procurando el bien de su pueblo, y hablando paz para toda su simiente.
(2) Ciertamente que vosotros sois el pueblo; y con vosotros morirá la sabiduría.
(24) El quita el seso de las cabezas del pueblo de la tierra, y háceles que se pierdan vagueando sin camino:
(19) No tendrá hijo ni nieto en su pueblo, ni quien le suceda en sus moradas.
(30) Haciendo que no reine el hombre hipócrita para vejaciones del pueblo.
(8) De Jehová es la salud: sobre tu pueblo será tu bendición. (Selah.)
(7) Y te rodeará concurso de pueblo; por cuyo amor vuélvete luego á levantar en alto.
(4) ¿No tendrán conocimiento todos los que obran iniquidad, que devoran á mi pueblo como si pan comiesen, y á Jehová no invocaron?
(7) ¡Quién diese de Sión la salud de Israel! En tornando Jehová la cautividad de su pueblo, se gozará Jacob, y alegraráse Israel.
(27) Y tú salvarás al pueblo humilde, y humillarás los ojos altivos.
(43) Librásteme de contiendas de pueblo: pusísteme por cabecera de gentes: pueblo que yo no conocía, me sirvió.
(43) Librásteme de contiendas de pueblo: pusísteme por cabecera de gentes: pueblo que yo no conocía, me sirvió.
(6) Mas yo soy gusano, y no hombre; oprobio de los hombres, y desecho del pueblo.
(31) Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, su justicia que él hizo.
(9) Salva á tu pueblo, y bendice á tu heredad; y pastoréalos y ensálzalos para siempre.
(11) Jehová dará fortaleza á su pueblo: Jehová bendecirá á su pueblo en paz.
(11) Jehová dará fortaleza á su pueblo: Jehová bendecirá á su pueblo en paz.
(12) Bienaventurada la gente de que Jehová es su Dios; el pueblo á quien escogió por heredad para sí.
(18) Te confesaré en grande congregación; te alabaré entre numeroso pueblo.
(12) Has vendido tu pueblo de balde, y no pujaste en sus precios.
(10) Oye, hija, y mira, é inclina tu oído; y olvida tu pueblo, y la casa de tu padre;
(12) Y las hijas de Tiro vendrán con presente; implorarán tu favor los ricos del pueblo.
(9) Los príncipes de los pueblos se juntaron al pueblo del Dios de Abraham: porque de Dios son los escudos de la tierra; él es muy ensalzado.
(4) Convocará á los cielos de arriba, y á la tierra, para juzgar á su pueblo.
(7) Oye, pueblo mío, y hablaré: escucha, Israel, y testificaré contra ti: yo soy Dios, el Dios tuyo.
(4) ¿No tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad? que comen á mi pueblo como si comiesen pan: á Dios no han invocado.
(6) ¡Oh quién diese de Sión saludes á Israel! En volviendo Dios la cautividad de su pueblo, gozarse ha Jacob, y alegraráse Israel.
(11) No los matarás, porque mi pueblo no se olvide: hazlos vagar con tu fortaleza; y abátelos, oh Jehová, escudo nuestro,
(3) Has hecho ver á tu pueblo duras cosas: hicístenos beber el vino de agitación.
(7) Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, cuando anduviste por el desierto, (Selah,)