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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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pueblo (1,765 apariciones)

(14) Porque juzgará Jehová su pueblo, y arrepentiráse sobre sus siervos.

(16) Al que pastoreó á su pueblo por el desierto, porque para siempre es su misericordia.

(2) Misericordia mía y mi castillo, altura mía y mi libertador, escudo mío, en quien he confiado; el que allana mi pueblo delante de mí.

(15) Bienaventurado el pueblo que tiene esto: bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová.

(15) Bienaventurado el pueblo que tiene esto: bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová.

(14) El ensalzó el cuerno de su pueblo; alábenle todos sus santos, los hijos de Israel, el pueblo á él cercano. Aleluya.

(14) El ensalzó el cuerno de su pueblo; alábenle todos sus santos, los hijos de Israel, el pueblo á él cercano. Aleluya.

(4) Porque Jehová toma contentamiento con su pueblo: hermoseará á los humildes con salud.

(14) Cuando faltaren las industrias, caerá el pueblo: mas en la multitud de consejeros hay salud.

(26) Al que retiene el grano, el pueblo lo maldecirá: mas bendición será sobre la cabeza del que vende.

(28) En la multitud de pueblo está la gloria del rey: y en la falta de pueblo la flaqueza del príncipe.

(28) En la multitud de pueblo está la gloria del rey: y en la falta de pueblo la flaqueza del príncipe.

(15) León rugiente y oso hambriento, es el príncipe impío sobre el pueblo pobre.

(2) Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra: mas cuando domina el impío, el pueblo gime.

(2) Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra: mas cuando domina el impío, el pueblo gime.

(18) Sin profecía el pueblo será disipado: mas el que guarda la ley, bienaventurado él.

(25) Las hormigas, pueblo no fuerte, y en el verano preparan su comida;

(26) Los conejos, pueblo nada esforzado, y ponen su casa en la piedra;

(16) No tiene fin todo el pueblo que fué antes de ellos: tampoco los que vendrán después estarán con él contentos. Y esto es también vanidad y aflicción de espíritu.

(9) Y cuanto más sabio fué el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo; é hizo escuchar, é hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios.

(3) El buey conoce á su dueño, y el asno el pesebre de su señor: Israel no conoce, mi pueblo no tiene entendimiento.

(4) ¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron á Jehová, provocaron á ira al Santo de Israel, tornáronse atrás.

(10) Príncipes de Sodoma, oid la palabra de Jehová; escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra.

(6) Ciertamente tú has dejado tu pueblo, la casa de Jacob, porque son henchidos de oriente, y de agoreros, como los Filisteos; y en hijos ajenos descansan.

(5) Y el pueblo hará violencia los unos á los otros, cada cual contra su vecino: el mozo se levantará contra el viejo, y el villano contra el noble.

(7) El jurará aquel día, diciendo: No tomaré ese cuidado; porque en mi casa ni hay pan, ni qué vestir: no me hagáis príncipe del pueblo.

(12) Los exactores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de él. Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen la carrera de tus caminos.

(12) Los exactores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de él. Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen la carrera de tus caminos.

(14) Jehová vendrá á juicio contra los ancianos de su pueblo y contra sus príncipes; porque vosotros habéis devorado la viña, y el despojo del pobre está en vuestras casas.

(15) ¿Qué pensáis vosotros que majáis mi pueblo, y moléis las caras de los pobres? dice el Señor Jehová de los ejércitos.

(13) Por tanto mi pueblo fué llevado cautivo, porque no tuvo ciencia: y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed.

(25) Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo, y extendió contra él su mano, é hirióle; y se estremecieron los montes, y sus cadáveres fueron arrojados en medio de las calles. Con todo esto no ha cesado su furor, antes está su mano todavía extendida.

(5) Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; que siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.

(9) Y dijo: Anda, y di á este pueblo: Oid bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis.

(10) Engruesa el corazón de aqueste pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos; porque no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.

(2) Y vino la nueva á la casa de David, diciendo: Siria se ha confederado con Ephraim. Y estremeciósele el corazón, y el corazón de su pueblo, como se estremecen los árboles del monte á causa del viento.

(8) Porque la cabeza de Siria es Damasco, y la cabeza de Damasco, Rezín: y dentro de sesenta y cinco años Ephraim será quebrantado hasta dejar de ser pueblo.

(17) Jehová hará venir sobre ti, y sobre tu pueblo, y sobre la casa de tu padre, días cuales nunca vinieron desde el día que Ephraim se apartó de Judá, es á saber, al rey de Asiria.

(6) Por cuanto desechó este pueblo las aguas de Siloé, que corren mansamente, y holgóse con Rezín y con el hijo de Remalías;

(11) Porque Jehová me dijo de esta manera con mano fuerte, y enseñóme que no caminase por el camino de este pueblo, diciendo:

(12) No digáis, Conjuración, á todas las cosas á que este pueblo dice, Conjuración; ni temáis lo que temen, ni tengáis miedo.

(19) Y si os dijeren: Preguntad á los pythones y á los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo á su Dios? ¿Apelará por los vivos á los muertos?

(2) El pueblo que andaba en tinieblas vió gran luz: los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.

(9) Y la sabrá el pueblo, todo él, Ephraim y los moradores de Samaria, que con soberbia y con altivez de corazón dicen:

(13) Mas el pueblo no se convirtió al que lo hería, ni buscaron á Jehová de los ejércitos.

(16) Porque los gobernadores de este pueblo son engañadores; y sus gobernados, perdidos.

(19) Por la ira de Jehová de los ejércitos se oscureció la tierra, y será el pueblo como pábulo del fuego: el hombre no tendrá piedad de su hermano.

(2) Por apartar del juicio á los pobres, y por quitar el derecho á los afligidos de mi pueblo; por despojar las viudas, y robar los huérfanos!

(6) Mandaréle contra una gente fementida, y sobre el pueblo de mi ira le enviaré, para que quite despojos, y arrebate presa, y que lo ponga á ser hollado como lodo de las calles.

(22) Porque si tu pueblo, oh Israel, fuere como las arenas de la mar, las reliquias de él se convertirán: la destrucción acordada rebosará justicia.