Concordancia de la Biblia Reina-Valera
pues (1,488 apariciones)
(4) Porque aunque fué crucificado por flaqueza, empero vive por potencia de Dios. Pues también nosotros somos flacos con él, mas viviremos con él por la potencia de Dios para con vosotros.
(12) Pues ni yo lo recibí, ni lo aprendí de hombre, sino por revelación de Jesucristo.
(5) Aquel, pues, que os daba el Espíritu, y obraba maravillas entre vosotros ¿hacíalo por las obras de la ley, ó por el oir de la fe?
(17) Esto pues digo: Que el contrato confirmado de Dios para con Cristo, la ley que fué hecha cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa.
(19) ¿Pues de qué sirve la ley? Fué puesta por causa de las rebeliones, hasta que viniese la simiente á quien fué hecha la promesa, ordenada aquélla por los ángeles en la mano de un mediador.
(15) ¿Dónde está pues vuestra bienaventuranza? porque yo os doy testimonio que si se pudiera hacer, os hubierais sacado vuestros ojos para dármelos.
(16) ¿Heme pues hecho vuestro enemigo, diciéndoos la verdad?
(1) ESTAD, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volváis otra vez á ser presos en el yugo de servidumbre.
(11) Y yo, hermanos, si aun predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía? pues que quitado es el escándalo de la cruz.
(16) Digo pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis la concupiscencia de la carne.
(9) No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado.
(8) Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios:
(1) YO pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que sois llamados;
(17) Esto pues digo, y requiero en el Señor, que no andéis más como los otros Gentiles, que andan en la vanidad de su sentido,
(1) SED, pues, imitadores de Dios como hijos amados:
(7) No seáis pues aparceros con ellos;
(15) Mirad, pues, cómo andéis avisadamente; no como necios, mas como sabios;
(14) Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia,
(18) ¿Qué pues? Que no obstante, en todas maneras, ó por pretexto ó por verdad, es anunciado Cristo; y en esto me huelgo, y aun me holgaré.
(5) Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús:
(27) Pues en verdad estuvo enfermo á la muerte: mas Dios tuvo misericordia de él; y no solamente de él, sino aun de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.
(29) Recibidle pues en el Señor con todo gozo; y tened en estima á los tales:
(11) No lo digo en razón de indigencia, pues he aprendido á contentarme con lo que tengo.
(19) Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
(20) Al Dios pues y Padre nuestro sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.
(20) Pues si sois muertos con Cristo cuanto á los rudimentos del mundo, ¿por qué como si vivieseis al mundo, os sometéis á ordenanzas,
(1) SI habéis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado á la diestra de Dios.
(5) Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicación, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, y avaricia, que es idolatría:
(12) Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;
(2) Pues aun habiendo padecido antes, y sido afrentados en Filipos, como sabéis, tuvimos denuedo en Dios nuestro para anunciaros el evangelio de Dios con gran combate.
(14) Porque vosotros, hermanos, habéis sido imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea; pues habéis padecido también vosotros las mismas cosas de los de vuestra propia nación, como también ellos de los Judíos;
(16) Prohibiéndonos hablar á los Gentiles, á fin de que se salven, para henchir la medida de sus pecados siempre: pues vino sobre ellos la ira hasta el extremo.
(1) RESTA pues, hermanos, que os roguemos y exhortemos en el Señor Jesús, que de la manera que fuisteis enseñados de nosotros de cómo os conviene andar, y agradar á Dios, así vayáis creciendo.
(11) Por tanto, pues, les envía Dios operación de error, para que crean á la mentira;
(5) Pues el fin del mandamiento es la caridad nacida de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida:
(1) AMONESTO pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, hacimientos de gracias, por todos los hombres;
(8) Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos limpias, sin ira ni contienda.
(2) Conviene, pues, que el obispo sea irreprensible, marido de una mujer, solícito, templado, compuesto, hospedador, apto para enseñar;
(8) Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso; mas la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.
(16) Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello; pues haciendo esto, á ti mismo salvarás y á los que te oyeren.
(7) Denuncia pues estas cosas, para que sean sin reprensión.
(14) Quiero pues, que las que son jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen la casa; que ninguna ocasión den al adversario para maldecir.
(1) PUES tú, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.
(3) Tú pues, sufre trabajos como fiel soldado de Jesucristo.
(1) REQUIERO yo pues delante de Dios, y del Señor Jesucristo, que ha de juzgar á los vivos y los muertos en su manifestación y en su reino,
(12) El cual te vuelvo á enviar; tú pues, recíbele como á mis entrañas.
(13) Pues, ¿á cuál de los ángeles dijo jamás: Siéntate á mi diestra, hasta que ponga á tus enemigos por estrado de tus pies?
(11) Juré, pues, en mi ira: No entrarán en mi reposo.
(1) TEMAMOS, pues, que quedando aún la promesa de entrar en su reposo, parezca alguno de vosotros haberse apartado.
(6) Así que, pues que resta que algunos han de entrar en él, y aquellos á quienes primero fué anunciado no entraron por causa de desobediencia,