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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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rostro (305 apariciones)

(15) Cada día mi vergüenza está delante de mí, y cúbreme la confusión de mi rostro,

(24) ¿Por qué escondes tu rostro, y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?

(9) Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades.

(1) Al Músico principal: en Neginoth: Salmo: Cántico. DIOS tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; haga resplandecer su rostro sobre nosotros (Selah);

(7) Porque por amor de ti he sufrido afrenta; confusión ha cubierto mi rostro.

(17) Y no escondas tu rostro de tu siervo; porque estoy angustiado; apresúrate, óyeme.

(3) Oh Dios, haznos tornar; y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

(7) Oh Dios de los ejércitos, haznos tornar; y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

(16) Quemada á fuego está, asolada: perezcan por la reprensión de tu rostro.

(19) Oh Jehová, Dios de los ejércitos, haznos tornar; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

(9) Mira, oh Dios, escudo nuestro, y pon los ojos en el rostro de tu ungido.

(14) ¿Por qué, oh Jehová, desechas mi alma? ¿por qué escondes de mí tu rostro?

(14) Justicia y juicio son el asiento de tu trono: misericordia y verdad van delante de tu rostro.

(15) Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte: andarán, oh Jehová, á la luz de tu rostro.

(8) Pusiste nuestras maldades delante de ti, nuestros yerros á la luz de tu rostro.

(2) No escondas de mí tu rostro: en el día de mi angustia inclina á mí tu oído; el día que te invocare, apresúrate á responderme.

(15) Y el vino que alegra el corazón del hombre, y el aceite que hace lucir el rostro, y el pan que sustenta el corazón del hombre.

(29) Escondes tu rostro, túrbanse: les quitas el espíritu, dejan de ser, y tórnanse en su polvo.

(4) Buscad á Jehová, y su fortaleza: buscad siempre su rostro.

(135) Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo; y enséñame tus estatutos.

(10) Por amor de David tu siervo no vuelvas de tu ungido el rostro.

(7) Respóndeme presto, oh Jehová que desmaya mi espíritu: no escondas de mí tu rostro, y venga yo á ser semejante á los que descienden á la sepultura.

(13) Y traba de él, y bésalo; desvergonzó su rostro, y díjole:

(15) Por tanto he salido á encontrarte, buscando diligentemente tu rostro, y te he hallado.

(13) El corazón alegre hermosea el rostro: mas por el dolor de corazón el espíritu se abate.

(15) En la alegría del rostro del rey está la vida; y su benevolencia es como nube de lluvia tardía.

(24) En el rostro del entendido aparece la sabiduría: mas los ojos del necio vagan hasta el cabo de la tierra.

(29) El hombre impío afirma su rostro: mas el recto ordena sus caminos.

(23) El viento del norte ahuyenta la lluvia, y el rostro airado la lengua detractora.

(17) Hierro con hierro se aguza; y el hombre aguza el rostro de su amigo.

(3) Mejor es el enojo que la risa: porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón.

(1) ¿QUIÉN como el sabio? ¿y quién como el que sabe la declaración de las cosas? La sabiduría del hombre hará relucir su rostro, y mudaráse la tosquedad de su semblante.

(14) Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados parajes, muéstrame tu rostro, hazme oir tu voz; porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto.

(9) La apariencia del rostro de ellos los convence: que como Sodoma predican su pecado, no lo disimulan. ¡Ay del alma de ellos! porque allegaron mal para sí.

(17) Esperaré pues á Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y á él aguardaré.

(21) Y pasarán por él fatigados y hambrientos, y acontecerá que teniendo hambre, se enojarán y maldecirán á su rey y á su Dios, levantando el rostro en alto.

(15) El viejo y venerable de rostro es la cabeza: el profeta que enseña mentira, este es cola.

(17) He aquí que Jehová te trasportará en duro cautiverio, y de cierto te cubrirá el rostro.

(22) Por tanto, Jehová que redimió á Abraham, dice así á la casa de Jacob: No será ahora confundido Jacob, ni su rostro se pondrá pálido;

(27) He aquí que el nombre de Jehová viene de lejos: su rostro encendido, y grave de sufrir; sus labios llenos de ira, y su lengua como fuego que consume;

(30) Y Jehová hará oir su voz potente, y hará ver el descender de su brazo, con furor de rostro, y llama de fuego consumidor; con dispersión, con avenida, y piedra de granizo.

(9) ¿Cómo pues harás volver el rostro de un capitán de los más pequeños siervos de mi señor, aunque estés confiado en Egipto por sus carros y hombres de á caballo?

(2) Entonces volvió Ezechîas su rostro á la pared, é hizo oración á Jehová,

(10) He aquí que el Señor Jehová vendrá con fortaleza, y su brazo se enseñoreará: he aquí que su salario viene con él, y su obra delante de su rostro.

(23) Y reyes serán tus ayos, y sus reinas tus amas de leche; el rostro inclinado á tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies: y conocerás que yo soy Jehová, que no se avergonzarán los que me esperan.

(6) Dí mi cuerpo á los heridores, y mis mejillas á los que me mesaban el cabello: no escondí mi rostro de las injurias y esputos.

(7) Porque el Señor Jehová me ayudará; por tanto no me avergoncé: por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.

(3) Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto: y como que escondimos de él el rostro, fué menospreciado, y no lo estimamos.

(8) Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; mas con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo tu Redentor Jehová.

(17) Por la iniquidad de su codicia me enojé y heríle, escondí mi rostro y ensañéme; y fué él rebelde por el camino de su corazón.