Concordancia de la Biblia Reina-Valera
sus (5,312 apariciones)
(7) ¿Y Dios no hará justicia á sus escogidos, que claman á él día y noche, aunque sea longánime acerca de ellos?
(14) Empero sus ciudadanos le aborrecían, y enviaron tras de él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros.
(29) Y aconteció, que llegando cerca de Bethfagé, y de Bethania, al monte que se llama de las Olivas, envió dos de sus discípulos,
(33) Y desatando ellos el pollino, sus dueños les dijeron: ¿Por qué desatáis el pollino?
(35) Y trajéronlo á Jesús; y habiendo echado sus vestidos sobre el pollino, pusieron á Jesús encima.
(36) Y yendo él tendían sus capas por el camino.
(26) Y no pudieron reprender sus palabras delante del pueblo: antes maravillados de su respuesta, callaron.
(45) Y oyéndole todo el pueblo, dijo á sus discípulos:
(1) Y MIRANDO, vió á los ricos que echaban sus ofrendas en el gazofilacio.
(39) Y saliendo, se fué, como solía, al monte de las Olivas; y sus discípulos también le siguieron.
(45) Y como se levantó de la oración, y vino á sus discípulos, hallólos durmiendo de tristeza;
(34) Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestidos, echaron suertes.
(48) Y toda la multitud de los que estaban presentes á este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían hiriendo sus pechos.
(49) Mas todos sus conocidos, y las mujeres que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas.
(8) Entonces ellas se acordaron de sus palabras,
(50) Y sacólos fuera hasta Bethania, y alzando sus manos, los bendijo.
(35) El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos.
(2) Y fué también llamado Jesús y sus discípulos á las bodas.
(11) Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.
(17) Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me comió.
(22) Por tanto, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron á la Escritura, y á la palabra que Jesús había dicho.
(19) Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.
(20) Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene á la luz, porque sus obras no sean redargüidas.
(21) Mas el que obra verdad, viene á la luz, para que sus obras sean manifestadas que son hechas en Dios.
(22) Pasado esto, vino Jesús con sus discípulos á la tierra de Judea; y estaba allí con ellos, y bautizaba.
(2) (Aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos),
(8) (Porque sus discípulos habían ido á la ciudad á comprar de comer.)
(12) ¿Eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dió este pozo, del cual él bebió, y sus hijos, y sus ganados?
(12) ¿Eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dió este pozo, del cual él bebió, y sus hijos, y sus ganados?
(27) Y en esto vinieron sus discípulos, y maravilláronse de que hablaba con mujer; mas ninguno dijo: ¿Qué preguntas? ó, ¿Qué hablas con ella?
(38) Yo os he enviado á segar lo que vosotros no labrasteis: otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.
(47) Y si á sus escritos no creéis, ¿cómo creeréis á mis palabras?
(2) Y seguíale grande multitud, porque veían sus señales que hacía en los enfermos.
(3) Y subió Jesús á un monte, y se sentó allí con sus discípulos.
(8) Dícele uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro:
(12) Y como fueron saciados, dijo á sus discípulos: Recoged los pedazos que han quedado, porque no se pierda nada.
(16) Y como se hizo tarde, descendieron sus discípulos á la mar;
(22) El día siguiente, la gente que estaba de la otra parte de la mar, como vió que no había allí otra navecilla sino una, y que Jesús no había entrado con sus discípulos en ella, sino que sus discípulos se habían ido solos;
(22) El día siguiente, la gente que estaba de la otra parte de la mar, como vió que no había allí otra navecilla sino una, y que Jesús no había entrado con sus discípulos en ella, sino que sus discípulos se habían ido solos;
(24) Como vió pues la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron ellos en las navecillas, y vinieron á Capernaum buscando á Jesús.
(60) Y muchos de sus discípulos oyéndolo, dijeron: Dura es esta palabra: ¿quién la puede oir?
(61) Y sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, díjoles: ¿Esto os escandaliza?
(66) Desde esto, muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.
(3) Y dijéronle sus hermanos: Pásate de aquí, y vete á Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces.
(5) Porque ni aun sus hermanos creían en él.
(7) No puede el mundo aborreceros á vosotros; mas á mí me aborrece, porque yo doy testimonio de él, que sus obras son malas.
(10) Mas como sus hermanos hubieron subido, entonces él también subió á la fiesta, no manifiestamente, sino como en secreto.
(2) Y preguntáronle sus discípulos, diciendo: Rabbí, ¿quién pecó, éste ó sus padres, para que naciese ciego?
(2) Y preguntáronle sus discípulos, diciendo: Rabbí, ¿quién pecó, éste ó sus padres, para que naciese ciego?
(3) Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten en él.