Concordancia de la Biblia Reina-Valera
sus (5,312 apariciones)
(14) Alejandro el calderero me ha causado muchos males: el Señor le pague conforme á sus hechos.
(3) Y manifestó á sus tiempos su palabra por la predicación, que me es á mí encomendada por mandamiento de nuestro Salvador Dios;
(4) Que enseñen á las mujeres jóvenes á ser prudentes, á que amen á sus maridos, á que amen á sus hijos,
(4) Que enseñen á las mujeres jóvenes á ser prudentes, á que amen á sus maridos, á que amen á sus hijos,
(5) A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas á sus maridos; porque la palabra de Dios no sea blasfemada.
(9) Exhorta á los siervos á que sean sujetos á sus señores, que agraden en todo, no respondones;
(7) Y ciertamente de los ángeles dice: El que hace á sus ángeles espíritus, y á sus ministros llama de fuego.
(7) Y ciertamente de los ángeles dice: El que hace á sus ángeles espíritus, y á sus ministros llama de fuego.
(8) Todas las cosas sujetaste debajo de sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto á él; mas aun no vemos que todas las cosas le sean sujetas.
(4) Porque en un cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día.
(10) Porque el que ha entrado en su reposo, también él ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.
(16) Porque los hombres ciertamente por el mayor que ellos juran: y el fin de todas sus controversias es el juramento para confirmación.
(5) Y ciertamente los que de los hijos de Leví toman el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es á saber, de sus hermanos aunque también hayan salido de los lomos de Abraham.
(27) Que no tiene necesidad cada día, como los otros sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus pecados, y luego por los del pueblo: porque esto lo hizo una sola vez, ofreciéndose á sí mismo.
(9) No como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé por la mano para sacarlos de la tierra de Egipto: porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo los menosprecié, dice el Señor.
(12) Porque seré propicio á sus injusticias, y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más.
(12) Porque seré propicio á sus injusticias, y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más.
(12) Porque seré propicio á sus injusticias, y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más.
(13) Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.
(13) Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.
(16) Y este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en sus corazones, y en sus almas las escribiré;
(16) Y este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en sus corazones, y en sus almas las escribiré;
(17) Añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados é iniquidades.
(4) Por la fe Abel ofreció á Dios mayor sacrificio que Caín, por la cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio á sus presentes; y difunto, aun habla por ella.
(22) Por fe José, muriéndose, se acordó de la partida de los hijos de Israel; y dió mandamiento acerca de sus huesos.
(23) Por fe Moisés, nacido, fué escondido de sus padres por tres meses, porque le vieron hermoso niño; y no temieron el mandamiento del rey.
(35) Las mujeres recibieron sus muertos por resurrección; unos fueron estirados, no aceptando el rescate, para ganar mejor resurrección;
(8) El hombre de doblado ánimo es inconstante en todos sus caminos.
(11) Porque salido el sol con ardor, la hierba se secó, y su flor se cayó, y pereció su hermosa apariencia: así también se marchitará el rico en todos sus caminos.
(18) El, de su voluntad nos ha engendrado por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.
(27) La religión pura y sin mácula delante de Dios y Padre es esta: Visitar los huérfanos y las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha de este mundo.
(22) ¿No ves que la fe obró con sus obras, y que la fe fué perfecta por las obras?
(13) ¿Quién es sabio y avisado entre vosotros? muestre por buena conversación sus obras en mansedumbre de sabiduría.
(21) Porque para esto sois llamados; pues que también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que vosotros sigáis sus pisadas:
(1) ASIMISMO vosotras, mujeres, sed sujetas á vuestros maridos; para que también los que no creen á la palabra, sean ganados sin palabra por la conversación de sus mujeres,
(5) Porque así también se ataviaban en el tiempo antiguo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, siendo sujetas á sus maridos:
(10) Porque el que quiere amar la vida, y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño;
(12) Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos á sus oraciones: pero el rostro del Señor está sobre aquellos que hacen mal.
(12) Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos á sus oraciones: pero el rostro del Señor está sobre aquellos que hacen mal.
(19) Y por eso los que son afligidos según la voluntad de Dios, encomiéndenle sus almas, como á fiel Criador, haciendo bien.
(9) Mas el que no tiene estas cosas, es ciego, y tiene la vista muy corta, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados.
(2) Y muchos seguirán sus disoluciones, por los cuales el camino de la verdad será blasfemado;
(13) Recibiendo el galardón de su injusticia, ya que reputan por delicia poder gozar de deleites cada día. Estos son suciedades y manchas, los cuales comiendo con vosotros, juntamente se recrean en sus errores;
(20) Ciertamente, si habiéndose ellos apartado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, y otra vez envolviéndose en ellas, son vencidos, sus postrimerías les son hechas peores que los principios.
(3) Sabiendo primero esto, que en los postrimeros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,
(13) Bien que esperamos cielos nuevos y tierra nueva, según sus promesas, en los cuales mora la justicia.
(16) Casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos é inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para perdición de sí mismos.
(3) Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos.
(4) El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él;
(12) No como Caín, que era del maligno, y mató á su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas.