Concordancia de la Biblia Reina-Valera
sus (5,312 apariciones)
(18) Porque él es el que hace la llaga, y él la vendará: él hiere, y sus manos curan.
(1) CIERTAMENTE tiempo limitado tiene el hombre sobre la tierra, y sus días son como los días del jornalero.
(8) Porque pregunta ahora á la edad pasada, y disponte para inquirir de sus padres de ellos;
(16) A manera de un árbol, está verde delante del sol, y sus renuevos salen sobre su huerto;
(17) Vanse entretejiendo sus raíces junto á una fuente, y enlazándose hasta un lugar pedregoso.
(6) Que remueve la tierra de su lugar, y hace temblar sus columnas:
(24) La tierra es entregada en manos de los impíos, y él cubre el rostro de sus jueces. Si no es él, ¿quién es? ¿dónde está?
(5) Mas ¡oh quién diera que Dios hablara, y abriera sus labios contigo,
(5) Aquel cuyos pies van á resbalar, es como una lámpara despreciada de aquel que está á sus anchuras.
(18) El suelta la atadura de los tiranos, y ata el cinto á sus lomos.
(5) Ciertamente sus días están determinados, y el número de sus meses está cerca de ti: tú le pusiste términos, de los cuales no pasará.
(5) Ciertamente sus días están determinados, y el número de sus meses está cerca de ti: tú le pusiste términos, de los cuales no pasará.
(7) Porque si el árbol fuere cortado, aun queda de él esperanza; retoñecerá aún, y sus renuevos no faltarán.
(21) Sus hijos serán honrados, y él no lo sabrá; ó serán humillados, y no entenderá de ellos.
(15) He aquí que en sus santos no confía, y ni los cielos son limpios delante de sus ojos:
(15) He aquí que en sus santos no confía, y ni los cielos son limpios delante de sus ojos:
(18) (Lo que los sabios nos contaron de sus padres, y no lo encubrieron;
(21) Estruendos espantosos hay en sus oídos; en la paz le vendrá quien lo asuele.
(26) El le acometerá en la cerviz, en lo grueso de las hombreras de sus escudos:
(30) No se escapará de las tinieblas: la llama secará sus ramos, y con el aliento de su boca perecerá.
(32) El será cortado antes de su tiempo, y sus renuevos no reverdecerán.
(9) Su furor me destrizó, y me ha sido contrario: crujió sus dientes contra mí; contra mí aguzó sus ojos mi enemigo.
(9) Su furor me destrizó, y me ha sido contrario: crujió sus dientes contra mí; contra mí aguzó sus ojos mi enemigo.
(13) Cercáronme sus flecheros, partió mis riñones, y no perdonó: mi hiel derramó por tierra.
(5) El que denuncia lisonjas á sus prójimos, los ojos de sus hijos desfallezcan.
(5) El que denuncia lisonjas á sus prójimos, los ojos de sus hijos desfallezcan.
(8) Porque red será echada en sus pies, y sobre red andará.
(13) El primogénito de la muerte comerá los ramos de su piel, y devorará sus miembros.
(16) Abajo se secarán sus raíces, y arriba serán cortadas sus ramas.
(16) Abajo se secarán sus raíces, y arriba serán cortadas sus ramas.
(19) No tendrá hijo ni nieto en su pueblo, ni quien le suceda en sus moradas.
(11) E hizo inflamar contra mí su furor, y contóme para sí entre sus enemigos.
(12) Vinieron sus ejércitos á una, y trillaron sobre mí su camino, y asentaron campo en derredor de mi tienda.
(15) Los moradores de mi casa y mis criadas me tuvieron por extraño: forastero fuí yo en sus ojos.
(10) Sus hijos pobres andarán rogando; y sus manos tornarán lo que él robó.
(10) Sus hijos pobres andarán rogando; y sus manos tornarán lo que él robó.
(11) Sus huesos están llenos de sus mocedades, y con él serán sepultados en el polvo.
(11) Sus huesos están llenos de sus mocedades, y con él serán sepultados en el polvo.
(14) Su comida se mudará en sus entrañas, hiel de áspides será dentro de él.
(26) Todas tinieblas están guardadas para sus secretos: fuego no soplado lo devorará; su sucesor será quebrantado en su tienda.
(8) Su simiente con ellos, compuesta delante de ellos; y sus renuevos delante de sus ojos.
(8) Su simiente con ellos, compuesta delante de ellos; y sus renuevos delante de sus ojos.
(9) Sus casas seguras de temor, ni hay azote de Dios sobre ellos.
(10) Sus vacas conciben, no abortan; paren sus vacas, y no malogran su cría.
(10) Sus vacas conciben, no abortan; paren sus vacas, y no malogran su cría.
(11) Salen sus chiquitos como manada, y sus hijos andan saltando.
(11) Salen sus chiquitos como manada, y sus hijos andan saltando.
(13) Gastan sus días en bien, y en un momento descienden á la sepultura.
(19) Dios guardará para sus hijos su violencia; y le dará su pago, para que conozca.
(20) Verán sus ojos su quebranto, y beberá de la ira del Todopoderoso.