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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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también (1,581 apariciones)

(12) La ley también no es de la fe; sino, El hombre que los hiciere, vivirá en ellos.

(1) TAMBIÉN digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del siervo, aunque es señor de todo;

(3) Así también nosotros, cuando éramos niños, éramos siervos bajo los rudimentos del mundo.

(7) Así que ya no eres más siervo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por Cristo.

(29) Empero como entonces el que era engendrado según la carne, perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora.

(12) Ojalá fuesen también cortados los que os inquietan.

(15) Y si os mordéis y os coméis los unos á los otros, mirad que también no os consumáis los unos á los otros.

(25) Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu.

(1) HERMANOS, si alguno fuere tomado en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restaurad al tal con el espíritu de mansedumbre; considerándote á ti mismo, porque tú no seas también tentado.

(7) No os engañéis: Dios no puede ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.

(13) En el cual esperasteis también vosotros en oyendo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salud: en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,

(13) En el cual esperasteis también vosotros en oyendo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salud: en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,

(15) Por lo cual también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y amor para con todos los santos,

(3) Entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás.

(3) Entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás.

(22) En el cual vosotros también sois juntamente edificados, para morada de Dios en Espíritu.

(4) Un cuerpo, y un Espíritu; como sois también llamados á una misma esperanza de vuestra vocación:

(9) (Y que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero á las partes más bajas de la tierra?

(10) El que descendió, él mismo es el que también subió sobre todos los cielos para cumplir todas las cosas.)

(32) Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos á los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.

(2) Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave.

(24) Así que, como la iglesia está sujeta á Cristo, así también las casadas lo estén á sus maridos en todo.

(28) Así también los maridos deben amar á sus mujeres como á sus mismos cuerpos. El que ama á su mujer, á sí mismo se ama.

(29) Porque ninguno aborreció jamás á su propia carne, antes la sustenta y regala, como también Cristo á la iglesia;

(33) Cada uno empero de vosotros de por sí, ame también á su mujer como á sí mismo; y la mujer reverencie á su marido.

(21) Mas para que también vosotros sepáis mis negocios, y cómo lo paso, todo os lo hará saber Tichîco, hermano amado y fiel ministro en el Señor:

(15) Y algunos, á la verdad, predican á Cristo por envidia y porfía; mas algunos también por buena voluntad.

(20) Conforme á mi mira y esperanza, que en nada seré confundido; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será engrandecido Cristo en mi cuerpo, ó por vida, ó por muerte.

(29) Porque á vosotros es concedido por Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él,

(4) No mirando cada uno á lo suyo propio, sino cada cual también á lo de los otros.

(5) Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús:

(9) Por lo cual Dios también le ensalzó á lo sumo, y dióle un nombre que es sobre todo nombre;

(18) Y asimismo gozaos también vosotros, y regocijaos conmigo.

(19) Mas espero en el Señor Jesús enviaros presto á Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo, entendido vuestro estado.

(24) Y confío en el Señor que yo también iré presto á vosotros.

(4) Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno parece que tiene de qué confiar en la carne, yo más:

(12) No que ya haya alcanzado, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si alcanzo aquello para lo cual fuí también alcanzado de Cristo Jesús.

(15) Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos: y si otra cosa sentís, esto también os revelará Dios.

(20) Mas nuestra vivienda es en los cielos; de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

(21) El cual transformará el cuerpo de nuestra bajeza, para ser semejante al cuerpo de su gloria, por la operación con la cual puede también sujetar á sí todas las cosas.

(3) Asimismo te ruego también á ti, hermano compañero, ayuda á las que trabajaron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente también, y los demás mis colaboradores, cuyos nombres están en el libro de la vida.

(3) Asimismo te ruego también á ti, hermano compañero, ayuda á las que trabajaron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente también, y los demás mis colaboradores, cuyos nombres están en el libro de la vida.

(15) Y sabéis también vosotros, oh Filipenses, que al principio del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia me comunicó en razón de dar y recibir, sino vosotros solos.

(6) El cual ha llegado hasta vosotros, como por todo el mundo; y fructifica y crece, como también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad,

(8) El cual también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu.

(9) Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y espiritual inteligencia;

(21) A vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos de ánimo en malas obras, ahora empero os ha reconciliado

(11) En el cual también sois circuncidados de circuncisión no hecha con manos, con el despojamiento del cuerpo de los pecados de la carne, en la circuncisión de Cristo;

(12) Sepultados juntamente con él en el bautismo, en el cual también resucitasteis con él, por la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos.

(4) Cuando Cristo, vuestra vida, se manifestare, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.