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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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uno (780 apariciones)

(5) Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual también aclarará lo oculto de las tinieblas, y manifestará los intentos de los corazones: y entonces cada uno tendrá de Dios la alabanza.

(6) Esto empero, hermanos, he pasado por ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros; para que en nosotros aprendáis á no saber más de lo que está escrito, hinchándoos por causa de otro el uno contra el otro.

(5) Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno que pueda juzgar entre sus hermanos;

(2) Mas á causa de las fornicaciones, cada uno tenga su mujer, y cada una tenga su marido.

(5) No os defraudéis el uno al otro, á no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos en la oración: y volved á juntaros en uno, porque no os tiente Satanás á causa de vuestra incontinencia.

(5) No os defraudéis el uno al otro, á no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos en la oración: y volved á juntaros en uno, porque no os tiente Satanás á causa de vuestra incontinencia.

(7) Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo: empero cada uno tiene su propio don de Dios; uno á la verdad así, y otro así.

(7) Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo: empero cada uno tiene su propio don de Dios; uno á la verdad así, y otro así.

(17) Empero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó á cada uno, así ande: y así enseño en todas las iglesias.

(17) Empero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó á cada uno, así ande: y así enseño en todas las iglesias.

(20) Cada uno en la vocación en que fué llamado, en ella se quede.

(24) Cada uno, hermanos, en lo que es llamado, en esto se quede para con Dios.

(24) ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos á la verdad corren, mas uno lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis.

(20) Cuando pues os juntáis en uno, esto no es comer la cena del Señor:

(21) Porque cada uno toma antes para comer su propia cena; y el uno tiene hambre, y el otro está embriagado.

(21) Porque cada uno toma antes para comer su propia cena; y el uno tiene hambre, y el otro está embriagado.

(28) Por tanto, pruébese cada uno á sí mismo, y coma así de aquel pan, y beba de aquella copa.

(7) Empero á cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho.

(11) Mas todas estas cosas obra uno y el mismo Espíritu, repartiendo particularmente á cada uno como quiere.

(11) Mas todas estas cosas obra uno y el mismo Espíritu, repartiendo particularmente á cada uno como quiere.

(12) Porque de la manera que el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, empero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un cuerpo, así también Cristo.

(18) Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como quiso.

(23) De manera que, si toda la iglesia se juntare en uno, y todos hablan lenguas, y entran indoctos ó infieles, ¿no dirán que estáis locos?

(26) ¿Qué hay pues, hermanos? Cuando os juntáis, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación: hágase todo para edificación.

(27) Si hablare alguno en lengua extraña, sea esto por dos, ó á lo más tres, y por turno; mas uno interprete.

(31) Porque podéis todos profetizar uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados.

(31) Porque podéis todos profetizar uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados.

(23) Mas cada uno en su orden: Cristo las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.

(2) Cada primer día de la semana cada uno de vosotros aparte en su casa, guardando lo que por la bondad de Dios pudiere; para que cuando yo llegare, no se hagan entonces colectas.

(10) Porque es menester que todos nosotros parezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que hubiere hecho por medio del cuerpo, ora sea bueno ó malo.

(14) Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: Que si uno murió por todos, luego todos son muertos;

(7) Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ó por necesidad; porque Dios ama el dador alegre.

(24) De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.

(16) A Abraham fueron hechas las promesas, y á su simiente. No dice: Y á las simientes, como de muchos; sino como de uno: Y á tu simiente, la cual es Cristo.

(20) Y el mediador no es de uno, pero Dios es uno.

(20) Y el mediador no es de uno, pero Dios es uno.

(28) No hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

(22) Porque escrito está que Abraham tuvo dos hijos; uno de la sierva, el otro de la libre.

(24) Las cuales cosas son dichas por alegoría: porque estas mujeres son los dos pactos; el uno ciertamente del monte Sinaí, el cual engendró para servidumbre, que es Agar.

(4) Así que cada uno examine su obra, y entonces tendrá gloria sólo respecto de sí mismo, y no en otro.

(14) Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación;

(7) Empero á cada uno de nosotros es dada la gracia conforme á la medida del don de Cristo.

(25) Por lo cual, dejada la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.

(33) Cada uno empero de vosotros de por sí, ame también á su mujer como á sí mismo; y la mujer reverencie á su marido.

(8) Sabiendo que el bien que cada uno hiciere, esto recibirá del Señor, sea siervo ó sea libre.

(4) No mirando cada uno á lo suyo propio, sino cada cual también á lo de los otros.

(6) Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que sepáis cómo os conviene responder á cada uno.

(11) Así como sabéis de qué modo exhortábamos y consolábamos á cada uno de vosotros, como el padre á sus hijos,

(4) Que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificación y honor;

(3) Debemos siempre dar gracias á Dios de vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y la caridad de cada uno de todos vosotros abunda entre vosotros;