Isaías 57

📚 Acerca de este libro
✦ Resumen del capítulo

En este capítulo se advierte al pueblo de Judá de que su idolatría y su desobediencia traerán la ruina, y que Dios no les concederá ninguna bendición hasta que se aparten del mal. Se insta al rey a arrepentirse y se describe el templo como un lugar de culto falso, lo que pone de manifiesto el vacío espiritual de la nación. El capítulo termina con la promesa de que Dios restaurará la tierra cuando el pueblo le obedezca.

🔍 Tamaño de Letra
(1) PERECE el justo, y no hay quien pare mientes; y los píos son recogidos, y no hay quien entienda que delante de la aflicción es recogido el justo.
Referencias Cruzadas
(2) Entrará en la paz; descansarán en sus lechos todos los que andan delante de Dios.
Referencias Cruzadas
(3) Mas vosotros llegaos acá, hijos de la agorera, generación de adúltero y de fornicaria.
Referencias Cruzadas
(4) ¿De quién os habéis mofado? ¿contra quién ensanchasteis la boca, y alargasteis la lengua? ¿No sois vosotros hijos rebeldes, simiente mentirosa,
Referencias Cruzadas
(5) Que os enfervorizáis con los ídolos debajo de todo árbol umbroso, que sacrificáis los hijos en los valles, debajo de los peñascos?
Referencias Cruzadas
(6) En las pulimentadas piedras del valle está tu parte; ellas, ellas son tu suerte; y á ellas derramaste libación, y ofreciste presente. ¿No me tengo de vengar de estas cosas?
Referencias Cruzadas
(7) Sobre el monte alto y empinado pusiste tu cama: allí también subiste á hacer sacrificio.
Referencias Cruzadas
(8) Y tras la puerta y el umbral pusiste tu recuerdo: porque á otro que á mí te descubriste, y subiste, y ensanchaste tu cama, é hiciste con ellos alianza: amaste su cama donde quiera que la veías.
Referencias Cruzadas
(9) Y fuiste al rey con ungüento, y multiplicaste tus perfumes, y enviaste tus embajadores lejos, y te abatiste hasta el profundo.
Referencias Cruzadas
(10) En la multitud de tus caminos te cansaste, mas no dijiste: No hay remedio; hallaste la vida de tu mano, por tanto no te arrepentiste.
Referencias Cruzadas
(11) ¿Y de quién te asustaste y temiste, que has faltado á la fe, y no te has acordado de mí, ni te vino al pensamiento? ¿No he yo disimulado desde tiempos antiguos, y nunca me has temido?
Referencias Cruzadas
(12) Yo publicaré tu justicia y tus obras, que no te aprovecharán.
Referencias Cruzadas
(13) Cuando clamares, líbrente tus allegados; empero á todos ellos llevará el viento, un soplo los arrebatará; mas el que en mí espera, tendrá la tierra por heredad, y poseerá el monte de mi santidad.
Referencias Cruzadas
(14) Y dirá: Allanad, allanad; barred el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo.
Referencias Cruzadas
(15) Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.
Referencias Cruzadas
(16) Porque no tengo de contender para siempre, ni para siempre me he de enojar: pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he criado.
Referencias Cruzadas
(17) Por la iniquidad de su codicia me enojé y heríle, escondí mi rostro y ensañéme; y fué él rebelde por el camino de su corazón.
Referencias Cruzadas
(18) Visto he sus caminos, y le sanaré, y le pastorearé, y daréle consolaciones, á él y á sus enlutados.
Referencias Cruzadas
(19) Crío fruto de labios: Paz, paz al lejano y al cercano, dijo Jehová; y sanarélo.
Referencias Cruzadas
(20) Mas los impíos son como la mar en tempestad, que no puede estarse quieta, y sus aguas arrojan cieno y lodo.
Referencias Cruzadas
(21) No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos.
Referencias Cruzadas
Tesoro del Conocimiento de las Escrituras

Isaías 3:11Isaías 48:222 Reyes 9:22Romanos 3:16Romanos 3:17

‹ Anterior Isaías • Capítulo 57 Siguiente ›