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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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entonces (1,710 apariciones)

(21) Entonces Pedro acordándose, le dice: Maestro, he aquí la higuera que maldijiste, se ha secado.

(29) Y Jesús respondiendo entonces, les dice: Os preguntaré también yo una palabra; y respondedme, y os diré con qué facultad hago estas cosas:

(31) Entonces ellos pensaron dentro de sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?

(33) Y respondiendo, dicen á Jesús: No sabemos. Entonces respondiendo Jesús, les dice: Tampoco yo os diré con qué facultad hago estas cosas.

(15) Entonces él, como entendía la hipocresía de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Traedme la moneda para que la vea.

(18) Entonces vienen á él los Saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron, diciendo:

(24) Entonces respondiendo Jesús, les dice: ¿No erráis por eso, porque no sabéis las Escrituras, ni la potencia de Dios?

(32) Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él;

(34) Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dice: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.

(43) Entonces llamando á sus discípulos, les dice: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca:

(14) Empero cuando viereis la abominación de asolamiento, que fué dicha por el profeta Daniel, que estará donde no debe (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan á los montes;

(21) Y entonces si alguno os dijere: He aquí, aquí está el Cristo; ó, He aquí, allí está, no le creáis.

(26) Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en las nubes con mucha potestad y gloria.

(27) Y entonces enviará sus ángeles, y juntará sus escogidos de los cuatro vientos, desde el cabo de la tierra hasta el cabo del cielo.

(10) Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, vino á los príncipes de los sacerdotes, para entregársele.

(19) Entonces ellos comenzaron á entristecerse, y á decirle cada uno por sí: ¿Seré yo? Y el otro: ¿Seré yo?

(27) Jesús entonces les dice: Todos seréis escandalizados en mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y serán derramadas las ovejas.

(29) Entonces Pedro le dijo: Aunque todos sean escandalizados, mas no yo.

(46) Entonces ellos echaron en él sus manos, y le prendieron.

(50) Entonces dejándole todos sus discípulos, huyeron.

(57) Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo:

(60) Entonces el sumo sacerdote, levantándose en medio, preguntó á Jesús, diciendo: ¿No respondes algo? ¿Qué atestiguan éstos contra ti?

(63) Entonces el sumo sacerdote, rasgando sus vestidos, dijo: ¿Qué más tenemos necesidad de testigos?

(16) Entonces los soldados le llevaron dentro de la sala, es á saber, al Pretorio; y convocan toda la cohorte.

(38) Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de alto á bajo.

(30) Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia cerca de Dios.

(34) Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? porque no conozco varón.

(38) Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase á mí conforme á tu palabra. Y el ángel partió de ella.

(46) Entonces María dijo: engrandece mi alma al Señor;

(28) Entonces él le tomó en sus brazos, y bendijo á Dios, y dijo:

(49) Entonces él les dice: ¿Qué hay? ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me conviene estar?

(19) Entonces Herodes el tetrarca, siendo reprendido por él á causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano, y de todas las maldades que había hecho Herodes,

(3) Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di á esta piedra que se haga pan.

(28) Entonces todos en la sinagoga fueron llenos de ira, oyendo estas cosas;

(35) Y Jesús le increpó, diciendo: Enmudece, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio, salió de él, y no le hizo daño alguno.

(13) Entonces, extendiendo la mano, le tocó diciendo: Quiero: sé limpio. Y luego la lepra se fué de él.

(21) Entonces los escribas y los Fariseos comenzaron á pensar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?

(22) Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué pensáis en vuestros corazones?

(33) Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los Fariseos, y tus discípulos comen y beben?

(35) Empero vendrán días cuando el esposo les será quitado: entonces ayunarán en aquellos días.

(9) Entonces Jesús les dice: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en sábados hacer bien, ó hacer mal? ¿salvar la vida, ó quitarla?

(42) ¿O cómo puedes decir á tu hermano: Hermano, deja, echaré fuera la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en tu ojo? Hipócrita, echa primero fuera de tu ojo la viga, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.

(15) Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó á hablar. Y dióle á su madre.

(40) Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él dice: Di, Maestro.

(21) El entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la ejecutan.

(37) Entonces toda la multitud de la tierra de los Gadarenos alrededor, le rogaron que se fuese de ellos; porque tenían gran temor. Y él, subiendo en el barco, volvióse.

(45) Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que estaban con él: Maestro, la compañía te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?

(47) Entonces, como la mujer vió que no se había ocultado, vino temblando, y postrándose delante de él declaróle delante de todo el pueblo la causa por qué le había tocado, y cómo luego había sido sana.

(55) Entonces su espíritu volvió, y se levantó luego: y él mandó que le diesen de comer.

(14) Y eran como cinco mil hombres. Entonces dijo á sus discípulos: Hacedlos sentar en ranchos, de cincuenta en cincuenta.