Concordancia de la Biblia Reina-Valera
entonces (1,710 apariciones)
(20) Y les dijo: ¿Y vosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendo Simón Pedro, dijo: El Cristo de Dios.
(46) Entonces entraron en disputa, cuál de ellos sería el mayor.
(49) Entonces respondiendo Juan, dijo: Maestro, hemos visto á uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros.
(55) Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois;
(61) Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; mas déjame que me despida primero de los que están en mi casa.
(37) Y él dijo: El que usó con él de misericordia. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.
(26) Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él; y entrados, habitan allí: y lo postrero del tal hombre es peor que lo primero.
(41) Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola á nosotros, ó también á todos?
(8) El entonces respondiendo, le dijo: Señor, déjala aún este año, hasta que la excave, y estercole.
(15) Entonces el Señor le respondió, y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en sábado su buey ó su asno del pesebre, y lo lleva á beber?
(26) Entonces comenzaréis á decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste;
(4) Y ellos callaron. Entonces él tomándole, le sanó, y despidióle.
(9) Y viniendo el que te llamó á ti y á él, te diga: Da lugar á éste: y entonces comiences con vergüenza á tener el lugar último.
(10) Mas cuando fueres convidado, ve, y siéntate en el postrer lugar; porque cuando viniere el que te llamó, te diga: Amigo, sube arriba: entonces tendrás gloria delante de los que juntamente se asientan á la mesa.
(16) El entonces le dijo: Un hombre hizo una grande cena, y convidó á muchos.
(21) Y vuelto el siervo, hizo saber estas cosas á su señor. Entonces enojado el padre de la familia, dijo á su siervo: Ve presto por las plazas y por las calles de la ciudad, y mete acá los pobres, los mancos, y cojos, y ciegos.
(28) Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.
(31) El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.
(3) Entonces el mayordomo dijo dentro de sí: ¿Qué haré? que mi señor me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, tengo vergüenza.
(16) La ley y los profetas hasta Juan: desde entonces el reino de Dios es anunciado, y quienquiera se esfuerza á entrar en él.
(24) Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama.
(30) El entonces dijo: No, padre Abraham: mas si alguno fuere á ellos de los muertos, se arrepentirán.
(6) Entonces el Señor dijo: Si tuvieseis fe como un grano de mostaza, diréis á este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecerá.
(15) Entonces uno de ellos, como se vió que estaba limpio, volvió, glorificando á Dios á gran voz;
(23) Entonces él, oídas estas cosas, se puso muy triste, porque era muy rico.
(28) Entonces Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado las posesiones nuestras, y te hemos seguido.
(38) Entonces dió voces, diciendo: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí.
(40) Jesús entonces parándose, mandó traerle á sí: y como él llegó, le preguntó,
(6) Entonces él descendió apriesa, y le recibió gozoso.
(8) Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy á los pobres; y si en algo he defraudado á alguno, lo vuelvo con el cuatro tanto.
(22) Entonces él le dijo: Mal siervo, de tu boca te juzgo. Sabías que yo era hombre recio, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré;
(39) Entonces algunos de los Fariseos de la compañía, le dijeron: Maestro, reprende á tus discípulos.
(3) Respondiendo entonces Jesús, les dijo: Os preguntaré yo también una palabra; respondedme:
(8) Entonces Jesús les dijo: Ni yo os digo con qué potestad hago estas cosas.
(13) Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré mi hijo amado: quizás cuando á éste vieren, tendrán respeto.
(25) Entonces les dijo: Pues dad á César lo que es de César; y lo que es de Dios, á Dios.
(34) Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y son dados en casamiento:
(8) El entonces dijo: Mirad, no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy; y, El tiempo está cerca: por tanto, no vayáis en pos de ellos.
(10) Entonces les dijo: Se levantará gente contra gente, y reino contra reino;
(20) Y cuando viereis á Jerusalem cercada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.
(21) Entonces los que estuvieren en Judea, huyan á los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella.
(25) Entonces habrá señales en el sol, y en la luna, y en las estrellas; y en la tierra angustia de gentes por la confusión del sonido de la mar y de las ondas:
(27) Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en una nube con potestad y majestad grande.
(12) Entonces él os mostrará un gran cenáculo aderezado; aparejad allí.
(23) Ellos entonces comenzaron á preguntar entre sí, cuál de ellos sería el que había de hacer esto.
(25) Entonces él les dijo: Los reyes de las gentes se enseñorean de ellas; y los que sobre ellas tienen potestad, son llamados bienhechores:
(38) Entonces ellos dijeron: Señor, he aquí dos espadas. Y él les dijo: Basta.
(48) Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con beso entregas al Hijo del hombre?
(51) Entonces respondiendo Jesús, dijo: Dejad hasta aquí. Y tocando su oreja, le sanó.
(57) Entonces él lo negó, diciendo: Mujer, no le conozco.