Concordancia de la Biblia Reina-Valera
lo (3,463 apariciones)
(6) He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
(9) Te alabaré para siempre por lo que has hecho: y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.
(12) Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él:
(4) En Dios alabaré su palabra: en Dios he confiado, no temeré lo que la carne me hiciere.
(11) En Dios he confiado: no temeré lo que me hará el hombre.
(7) Estará para siempre delante de Dios: misericordia y verdad prepara que lo conserven.
(4) Para asaetear á escondidas al íntegro: de improviso lo asaetean, y no temen.
(3) Decid á Dios: ¡Cuán terribles tus obras! Por lo grande de tu fortaleza te mentirán tus enemigos.
(16) Venid, oid todos los que teméis á Dios, y contaré lo que ha hecho á mi alma.
(18) Subiste á lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres, y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios.
(28) Tu Dios ha ordenado tu fuerza; confirma, oh Dios, lo que has obrado en nosotros.
(4) Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; hanse fortalecido mis enemigos, los que me destruyen sin por qué: he venido pues á pagar lo que no he tomado.
(20) La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado: y esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo: y consoladores, y ninguno hallé.
(22) Sea su mesa delante de ellos por lazo, y lo que es para bien por tropiezo.
(34) Alábenlo los cielos y la tierra, los mares, y todo lo que se mueve en ellos.
(11) Diciendo: Dios lo ha dejado: perseguid y tomadle, porque no hay quien le libre.
(19) Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; porque has hecho grandes cosas: oh Dios, ¿quién como tú?
(11) Y dicen: ¿Cómo sabe Dios? ¿y hay conocimiento en lo alto?
(6) Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; y los que se levantarán, lo cuenten á sus hijos;
(6) Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; y los que se levantarán, lo cuenten á sus hijos;
(40) ¡Cuántas veces lo ensañaron en el desierto, lo enojaron en la soledad!
(40) ¡Cuántas veces lo ensañaron en el desierto, lo enojaron en la soledad!
(71) De tras las paridas lo trajo, para que apacentase á Jacob su pueblo, y á Israel su heredad.
(5) Por testimonio en José lo ha constituído, cuando salió por la tierra de Egipto; donde oí lenguaje que no entendía.
(16) Y Dios lo hubiera mantenido de grosura de trigo: y de miel de la piedra te hubiera saciado.
(8) Escucharé lo que hablará el Dios Jehová: porque hablará paz á su pueblo y á sus santos, para que no se conviertan á la locura.
(11) Tuyos los cielos, tuya también la tierra: el mundo y su plenitud, tú lo fundaste.
(21) Mi mano será firme con él, mi brazo también lo fortificará.
(22) No lo avasallará enemigo, ni hijo de iniquidad lo quebrantará.
(22) No lo avasallará enemigo, ni hijo de iniquidad lo quebrantará.
(34) No olvidaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios.
(43) Embotaste asimismo el filo de su espada, y no lo levantaste en la batalla.
(14) Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré: pondrélo en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
(15) Me invocará, y yo le responderé: con él estaré yo en la angustia: lo libraré, y le glorificaré.
(12) Bienaventurado el hombre á quien tú, JAH, castigares, y en tu ley lo instruyeres;
(12) Regocíjese el campo, y todo lo que en él está: entonces todos los árboles del bosque rebosarán de contento,
(1) Salmo. CANTAD á Jehová canción nueva; porque ha hecho maravillas: su diestra lo ha salvado, y su santo brazo.
(4) Mi corazón fué herido, y secóse como la hierba; por lo cual me olvidé de comer mi pan.
(9) Por lo que como la ceniza á manera de pan, y mi bebida mezclo con lloro,
(19) Porque miró de lo alto de su santuario; Jehová miró de los cielos á la tierra,
(15) Y él les dió lo que pidieron; mas envió flaqueza en sus almas.
(26) Por lo que alzó su mano á ellos, en orden á postrarlos en el desierto,
(33) Porque hicieron se rebelase su espíritu, como lo expresó con sus labios.
(2) Díganlo los redimidos de Jehová, los que ha redimido del poder del enemigo,
(12) Por lo que quebrantó él con trabajo sus corazones, cayeron y no hubo quien les ayudase;
(32) Y ensálcenlo en la congregación del pueblo; y en consistorio de ancianos lo alaben.
(11) Enrede el acreedor todo lo que tiene, y extraños saqueen su trabajo.
(16) Por cuanto no se acordó de hacer misericordia, y persiguió al hombre afligido y menesteroso y quebrantado de corazón, para matarlo.
(7) Del arroyo beberá en el camino: por lo cual levantará cabeza.
(6) Por lo cual no resbalará para siempre: en memoria eterna será el justo.