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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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lo (3,463 apariciones)

(1) COMO los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová: á todo lo que quiere lo inclina.

(1) COMO los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová: á todo lo que quiere lo inclina.

(20) Tesoro codiciable y pingüe hay en la casa del sabio; mas el hombre insensato lo disipará.

(1) CUANDO te sentares á comer con algún señor, considera bien lo que estuviere delante de ti;

(13) No rehuses la corrección del muchacho: porque si lo hirieres con vara, no morirá.

(14) Tú lo herirás con vara, y librarás su alma del infierno.

(29) ¿Para quién será el ay? ¿para quién el ay? ¿para quién las rencillas? ¿para quién las quejas? ¿para quién las heridas en balde? ¿para quién lo amoratado de los ojos?

(35) Y dirás: Hiriéronme, mas no me dolió; azotáronme, mas no lo sentí; cuando despertare, aun lo tornaré á buscar.

(35) Y dirás: Hiriéronme, mas no me dolió; azotáronme, mas no lo sentí; cuando despertare, aun lo tornaré á buscar.

(12) Si dijeres: Ciertamente no lo supimos; ¿no lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá, y dará al hombre según sus obras.

(12) Si dijeres: Ciertamente no lo supimos; ¿no lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá, y dará al hombre según sus obras.

(12) Si dijeres: Ciertamente no lo supimos; ¿no lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá, y dará al hombre según sus obras.

(18) Porque Jehová no lo mire, y le desagrade, y aparte de sobre él su enojo.

(22) Porque su quebrantamiento se levantará de repente; y el quebrantamiento de ambos, ¿quién lo comprende?

(24) El que dijere al malo, Justo eres, los pueblos lo maldecirán, y le detestarán las naciones:

(25) Mas los que lo reprenden, serán agradables, y sobre ellos vendrá bendición de bien.

(32) Y yo miré, y púselo en mi corazón: vilo, y tomé consejo.

(32) Y yo miré, y púselo en mi corazón: vilo, y tomé consejo.

(10) No sea que te deshonre el que lo oyere, y tu infamia no pueda repararse.

(13) Como frío de nieve en tiempo de la siega, así es el mensajero fiel á los que lo envían: pues al alma de su señor da refrigerio.

(16) ¿Hallaste la miel? come lo que te basta; no sea que te hartes de ella, y la vomites.

(22) Porque ascuas allegas sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará.

(22) Las palabras del chismoso parecen blandas; mas ellas entran hasta lo secreto del vientre.

(7) El alma harta huella el panal de miel; mas al alma hambrienta todo lo amargo es dulce.

(21) El crisol prueba la plata, y la hornaza el oro: y al hombre la boca del que lo alaba.

(1) HUYE el impío sin que nadie lo persiga: mas el justo está confiado como un leoncillo.

(8) El que aumenta sus riquezas con usura y crecido interés, para que se dé á los pobres lo allega.

(11) El hombre rico es sabio en su opinión: mas el pobre entendido lo examinará.

(24) El aparcero del ladrón aborrece su vida; oirá maldiciones, y no lo denunciará.

(17) El ojo que escarnece á su padre, y menosprecia la enseñanza de la madre, los cuervos lo saquen de la arroyada, y tráguenlo los hijos del águila.

(3) No des á las mujeres tu fuerza, ni tus caminos á lo que es para destruir los reyes.

(9) ¿Qué es lo que fué? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará: y nada hay nuevo debajo del sol.

(9) ¿Qué es lo que fué? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará: y nada hay nuevo debajo del sol.

(9) ¿Qué es lo que fué? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará: y nada hay nuevo debajo del sol.

(9) ¿Qué es lo que fué? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará: y nada hay nuevo debajo del sol.

(11) No hay memoria de lo que precedió, ni tampoco de lo que sucederá habrá memoria en los que serán después.

(11) No hay memoria de lo que precedió, ni tampoco de lo que sucederá habrá memoria en los que serán después.

(13) Y dí mi corazón á inquirir y buscar con sabiduría sobre todo lo que se hace debajo del cielo: este penoso trabajo dió Dios á los hijos de los hombres, en que se ocupen.

(15) Lo torcido no se puede enderezar; y lo falto no puede contarse.

(15) Lo torcido no se puede enderezar; y lo falto no puede contarse.

(12) Después torné yo á mirar para ver la sabiduría y los desvaríos y la necedad; (porque ¿qué hombre hay que pueda seguir al rey en lo que ya hicieron?)

(1) PARA todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo:

(2) Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;

(9) ¿Qué provecho tiene el que trabaja en lo que trabaja?

(11) Todo lo hizo hermoso en su tiempo: y aun el mundo dió en su corazón, de tal manera que no alcance el hombre la obra de Dios desde el principio hasta el cabo.

(14) He entendido que todo lo que Dios hace, eso será perpetuo: sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y hácelo Dios, para que delante de él teman los hombres.

(15) Aquello que fué, ya es: y lo que ha de ser, fué ya; y Dios restaura lo que pasó.

(15) Aquello que fué, ya es: y lo que ha de ser, fué ya; y Dios restaura lo que pasó.

(17) Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay tiempo á todo lo que se quiere y sobre todo lo que se hace.

(17) Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay tiempo á todo lo que se quiere y sobre todo lo que se hace.