Concordancia de la Biblia Reina-Valera
me (2,011 apariciones)
(12) ¿Por qué me previnieron las rodillas? ¿y para qué las tetas que mamase?
(25) Porque el temor que me espantaba me ha venido, y hame acontecido lo que temía.
(25) Porque el temor que me espantaba me ha venido, y hame acontecido lo que temía.
(26) No he tenido paz, no me aseguré, ni me estuve reposado; vínome no obstante turbación.
(26) No he tenido paz, no me aseguré, ni me estuve reposado; vínome no obstante turbación.
(12) El negocio también me era á mí oculto; mas mi oído ha percibido algo de ello.
(4) Porque las saetas del Todopoderoso están en mí, cuyo veneno bebe mi espíritu; y terrores de Dios me combaten.
(8) ¡Quién me diera que viniese mi petición, y que Dios me otorgase lo que espero;
(8) ¡Quién me diera que viniese mi petición, y que Dios me otorgase lo que espero;
(9) Y que pluguiera á Dios quebrantarme; que soltara su mano, y me deshiciera!
(10) Y sería aún mi consuelo, si me asaltase con dolor sin dar más tregua, que yo no he escondido las palabras del Santo.
(13) ¿No me ayudo cuanto puedo, y el poder me falta del todo?
(13) ¿No me ayudo cuanto puedo, y el poder me falta del todo?
(3) Así poseo yo meses de vanidad, y noches de trabajo me dieron por cuenta.
(4) Cuando estoy acostado, digo: ¿Cuándo me levantaré? Y mide mi corazón la noche, y estoy harto de devaneos hasta el alba.
(8) Los ojos de los que me ven, no me verán más: tus ojos sobre mí, y dejaré de ser.
(8) Los ojos de los que me ven, no me verán más: tus ojos sobre mí, y dejaré de ser.
(12) ¿Soy yo la mar, ó ballena, que me pongas guarda?
(13) Cuando digo: Mi cama me consolará, mi cama atenuará mis quejas;
(14) Entonces me quebrantarás con sueños, y me turbarás con visiones.
(14) Entonces me quebrantarás con sueños, y me turbarás con visiones.
(19) ¿Hasta cuándo no me dejarás, ni me soltarás hasta que trague mi saliva?
(19) ¿Hasta cuándo no me dejarás, ni me soltarás hasta que trague mi saliva?
(20) Pequé, ¿qué te haré, oh Guarda de los hombres? ¿por qué me has puesto contrario á ti, y que á mí mismo sea pesado?
(21) ¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad? porque ahora dormiré en el polvo, y si me buscares de mañana, ya no seré.
(16) Que si yo le invocase, y él me respondiese, aun no creeré que haya escuchado mi voz.
(17) Porque me ha quebrado con tempestad, y ha aumentado mis heridas sin causa.
(18) No me ha concedido que tome mi aliento; mas hame hartado de amarguras.
(19) Si habláremos de su potencia, fuerte por cierto es; si de juicio, ¿quién me emplazará?
(20) Si yo me justificare, me condenará mi boca; si me dijere perfecto, esto me hará inicuo.
(20) Si yo me justificare, me condenará mi boca; si me dijere perfecto, esto me hará inicuo.
(20) Si yo me justificare, me condenará mi boca; si me dijere perfecto, esto me hará inicuo.
(20) Si yo me justificare, me condenará mi boca; si me dijere perfecto, esto me hará inicuo.
(28) Contúrbanme todos mis trabajos; sé que no me darás por libre.
(30) Aunque me lave con aguas de nieve, y limpie mis manos con la misma limpieza,
(31) Aun me hundirás en el hoyo, y mis propios vestidos me abominarán.
(31) Aun me hundirás en el hoyo, y mis propios vestidos me abominarán.
(34) Quite de sobre mí su vara, y su terror no me espante.
(2) Diré á Dios: no me condenes; hazme entender por qué pleiteas conmigo.
(8) Tus manos me formaron y me compusieron todo en contorno: ¿y así me deshaces?
(8) Tus manos me formaron y me compusieron todo en contorno: ¿y así me deshaces?
(8) Tus manos me formaron y me compusieron todo en contorno: ¿y así me deshaces?
(9) Acuérdate ahora que como á lodo me diste forma: ¿y en polvo me has de tornar?
(9) Acuérdate ahora que como á lodo me diste forma: ¿y en polvo me has de tornar?
(10) ¿No me fundiste como leche, y como un queso me cuajaste?
(10) ¿No me fundiste como leche, y como un queso me cuajaste?
(12) Vida y misericordia me concediste, y tu visitación guardó mi espíritu.
(14) Si pequé, tú me has observado, y no me limpias de mi iniquidad.
(14) Si pequé, tú me has observado, y no me limpias de mi iniquidad.
(16) Y subirá de punto, pues me cazas como á león, y tornas á hacer en mí maravillas.