Concordancia de la Biblia Reina-Valera
me (2,011 apariciones)
(11) Cuando los oídos que me oían, me llamaban bienaventurado, y los ojos que me veían, me daban testimonio:
(11) Cuando los oídos que me oían, me llamaban bienaventurado, y los ojos que me veían, me daban testimonio:
(11) Cuando los oídos que me oían, me llamaban bienaventurado, y los ojos que me veían, me daban testimonio:
(14) Vestíame de justicia, y ella me vestía como un manto; y mi toca era juicio.
(16) A los menesterosos era padre; y de la causa que no entendía, me informaba con diligencia:
(24) Si me reía con ellos, no lo creían: y no abatían la luz de mi rostro.
(11) Porque Dios desató mi cuerda, y me afligió, por eso se desenfrenaron delante de mi rostro.
(16) Y ahora mi alma está derramada en mí; días de aflicción me han aprehendido.
(20) Clamo á ti, y no me oyes; preséntome, y no me atiendes.
(20) Clamo á ti, y no me oyes; preséntome, y no me atiendes.
(21) Haste tornado cruel para mí: con la fortaleza de tu mano me amenazas.
(23) Porque yo conozco que me reduces á la muerte; y á la casa determinada á todo viviente.
(27) Mis entrañas hierven, y no reposan; días de aflicción me han sobrecogido.
(2) Porque ¿qué galardón me daría de arriba Dios, y qué heredad el Omnipotente de las alturas?
(15) El que en el vientre me hizo á mí, ¿no lo hizo á él? ¿y no nos dispuso uno mismo en la matriz?
(20) Si no me bendijeron sus lomos, y del vellón de mis ovejas se calentaron;
(21) Si alcé contra el huérfano mi mano, aunque viese que me ayudarían en la puerta;
(25) Si me alegré de que mi hacienda se multiplicase, y de que mi mano hallase mucho;
(29) Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, y me regocijé cuando le halló el mal;
(29) Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, y me regocijé cuando le halló el mal;
(29) Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, y me regocijé cuando le halló el mal;
(34) Porque quebrantaba á la gran multitud, y el menosprecio de las familias me atemorizó, y callé, y no salí de mi puerta:
(35) ¡Quién me diera quien me oyese! He aquí mi impresión es que el Omnipotente testificaría por mí, aunque mi adversario me hiciera el proceso.
(35) ¡Quién me diera quien me oyese! He aquí mi impresión es que el Omnipotente testificaría por mí, aunque mi adversario me hiciera el proceso.
(35) ¡Quién me diera quien me oyese! He aquí mi impresión es que el Omnipotente testificaría por mí, aunque mi adversario me hiciera el proceso.
(36) Ciertamente yo lo llevaría sobre mi hombro, y me lo ataría en lugar de corona.
(37) Yo le contaría el número de mis pasos, y como príncipe me llegaría á él.
(40) En lugar de trigo me nazcan abrojos, y espinas en lugar de cebada. Acábanse las palabras de Job.
(18) Porque lleno estoy de palabras, y el espíritu de mi vientre me constriñe.
(22) Porque no sé hablar lisonjas: de otra manera en breve mi Hacedor me consuma.
(4) El espíritu de Dios me hizo, y la inspiración del Omnipotente me dió vida.
(4) El espíritu de Dios me hizo, y la inspiración del Omnipotente me dió vida.
(10) He aquí que él buscó achaques contra mí, y me tiene por su enemigo;
(27) El mira sobre los hombres; y el que dijere: Pequé, y pervertí lo recto, y no me ha aprovechado;
(5) Porque Job ha dicho: Yo soy justo, y Dios me ha quitado mi derecho.
(34) Los hombres de seso dirán conmigo, y el hombre sabio me oirá:
(3) ¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿me condenarás á mí, para justificarte á ti?
(11) ¿Quién me ha anticipado, para que yo restituya? Todo lo que hay debajo del cielo es mío.
(3) ¿Quién es el que oscurece el consejo sin ciencia? por tanto yo denunciaba lo que no entendía; cosas que me eran ocultas, y que no las sabía.
(4) Oye, te ruego, y hablaré: te preguntaré, y tú me enseñarás.
(6) Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en el polvo y en la ceniza.
(6) Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en el polvo y en la ceniza.
(7) Yo publicaré el decreto: Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy.
(4) Con mi voz clamé á Jehová, y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.)
(5) Yo me acosté, y dormí, y desperté; porque Jehová me sostuvo.
(5) Yo me acosté, y dormí, y desperté; porque Jehová me sostuvo.
(1) Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David. RESPÓNDEME cuando clamo, oh Dios de mi justicia: estando en angustia, tú me hiciste ensanchar: ten misericordia de mí, y oye mi oración.
(8) En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.
(8) En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.
(3) Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré á ti, y esperaré.