Concordancia de la Biblia Reina-Valera
mi (3,319 apariciones)
(16) Y ahora mi alma está derramada en mí; días de aflicción me han aprehendido.
(18) Con la grande copia de materia mi vestidura está demudada; cíñeme como el cuello de mi túnica.
(18) Con la grande copia de materia mi vestidura está demudada; cíñeme como el cuello de mi túnica.
(22) Levantásteme, é hicísteme cabalgar sobre el viento, y disolviste mi sustancia.
(25) ¿No lloré yo al afligido? Y mi alma ¿no se entristeció sobre el menesteroso?
(30) Mi piel está denegrida sobre mí, y mis huesos se secaron con ardentía.
(31) Y hase tornado mi arpa en luto, y mi órgano en voz de lamentadores.
(31) Y hase tornado mi arpa en luto, y mi órgano en voz de lamentadores.
(5) Si anduve con mentira, y si mi pie se apresuró á engaño,
(6) Péseme Dios en balanzas de justicia, y conocerá mi integridad.
(7) Si mis pasos se apartaron del camino, y si mi corazón se fué tras mis ojos, y si algo se apegó á mis manos,
(9) Si fué mi corazón engañado acerca de mujer, y si estuve acechando á la puerta de mi prójimo:
(9) Si fué mi corazón engañado acerca de mujer, y si estuve acechando á la puerta de mi prójimo:
(10) Muela para otro mi mujer, y sobre ella otros se encorven.
(12) Porque es fuego que devoraría hasta el sepulcro, y desarraigaría toda mi hacienda.
(13) Si hubiera tenido en poco el derecho de mi siervo y de mi sierva, cuando ellos pleitearan conmigo,
(13) Si hubiera tenido en poco el derecho de mi siervo y de mi sierva, cuando ellos pleitearan conmigo,
(17) Y si comí mi bocado solo, y no comió de él el huérfano;
(18) (Porque desde mi mocedad creció conmigo como con padre, y desde el vientre de mi madre fuí guía de la viuda;)
(18) (Porque desde mi mocedad creció conmigo como con padre, y desde el vientre de mi madre fuí guía de la viuda;)
(21) Si alcé contra el huérfano mi mano, aunque viese que me ayudarían en la puerta;
(22) Mi espalda se caiga de mi hombro, y mi brazo sea quebrado de mi canilla.
(22) Mi espalda se caiga de mi hombro, y mi brazo sea quebrado de mi canilla.
(22) Mi espalda se caiga de mi hombro, y mi brazo sea quebrado de mi canilla.
(22) Mi espalda se caiga de mi hombro, y mi brazo sea quebrado de mi canilla.
(24) Si puse en oro mi esperanza, y dije al oro: Mi confianza eres tú;
(24) Si puse en oro mi esperanza, y dije al oro: Mi confianza eres tú;
(25) Si me alegré de que mi hacienda se multiplicase, y de que mi mano hallase mucho;
(25) Si me alegré de que mi hacienda se multiplicase, y de que mi mano hallase mucho;
(27) Y mi corazón se engañó en secreto, y mi boca besó mi mano:
(27) Y mi corazón se engañó en secreto, y mi boca besó mi mano:
(27) Y mi corazón se engañó en secreto, y mi boca besó mi mano:
(30) (Que ni aun entregué al pecado mi paladar, pidiendo maldición para su alma;)
(33) Si encubrí, como los hombres mis prevaricaciones, escondiendo en mi seno mi iniquidad;
(33) Si encubrí, como los hombres mis prevaricaciones, escondiendo en mi seno mi iniquidad;
(34) Porque quebrantaba á la gran multitud, y el menosprecio de las familias me atemorizó, y callé, y no salí de mi puerta:
(35) ¡Quién me diera quien me oyese! He aquí mi impresión es que el Omnipotente testificaría por mí, aunque mi adversario me hiciera el proceso.
(35) ¡Quién me diera quien me oyese! He aquí mi impresión es que el Omnipotente testificaría por mí, aunque mi adversario me hiciera el proceso.
(36) Ciertamente yo lo llevaría sobre mi hombro, y me lo ataría en lugar de corona.
(38) Si mi tierra clama contra mí, y lloran todos sus surcos;
(6) Y respondió Eliú hijo de Barachêl, Bucita, y dijo: Yo soy menor de días, y vosotros viejos; he tenido por tanto miedo, y temido declararos mi opinión.
(10) Por tanto yo dije: Escuchadme; declararé yo también mi sabiduría.
(17) Por eso yo también responderé mi parte, también yo declararé mi juicio.
(17) Por eso yo también responderé mi parte, también yo declararé mi juicio.
(18) Porque lleno estoy de palabras, y el espíritu de mi vientre me constriñe.
(19) De cierto mi vientre está como el vino que no tiene respiradero, y se rompe como odres nuevos.
(22) Porque no sé hablar lisonjas: de otra manera en breve mi Hacedor me consuma.
(2) He aquí yo abriré ahora mi boca, y mi lengua hablará en mi garganta.
(2) He aquí yo abriré ahora mi boca, y mi lengua hablará en mi garganta.
(2) He aquí yo abriré ahora mi boca, y mi lengua hablará en mi garganta.