Concordancia de la Biblia Reina-Valera
mis (1,052 apariciones)
(16) Porque perros me han rodeado, hame cercado cuadrilla de malignos: horadaron mis manos y mis pies.
(17) Contar puedo todos mis huesos; ellos miran, considéranme.
(18) Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.
(22) Anunciaré tu nombre á mis hermanos: en medio de la congregación te alabaré.
(25) De ti será mi alabanza en la grande congregación; mis votos pagaré delante de los que le temen.
(5) Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando.
(2) Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis enemigos.
(7) De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme á tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Jehová.
(15) Mis ojos están siempre hacia Jehová; porque él sacará mis pies de la red.
(15) Mis ojos están siempre hacia Jehová; porque él sacará mis pies de la red.
(17) Las angustias de mi corazón se han aumentado: sácame de mis congojas.
(18) Mira mi aflicción y mi trabajo: y perdona todos mis pecados.
(19) Mira mis enemigos, que se han multiplicado, y con odio violento me aborrecen.
(2) Pruébame, oh Jehová, y sondéame: examina mis riñones y mi corazón.
(3) Porque tu misericordia está delante de mis ojos, y en tu verdad ando.
(6) Lavaré en inocencia mis manos, y andaré alrededor de tu altar, oh Jehová:
(2) Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
(2) Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
(2) Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
(6) Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: cantaré y salmearé á Jehová.
(11) Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud, á causa de mis enemigos.
(12) No me entregues á la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.
(2) Oye la voz de mis ruegos cuando clamo á ti, cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad.
(2) Oye la voz de mis ruegos cuando clamo á ti, cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad.
(6) Bendito Jehová, que oyó la voz de mis ruegos.
(1) Salmo cantado en la dedicación de la Casa: Salmo de David. GLORIFICARTE he, oh Jehová; porque me has ensalzado, y no hiciste á mis enemigos alegrarse de mí.
(8) Y no me encerraste en mano del enemigo; hiciste estar mis pies en anchura.
(9) Ten misericordia de mí, oh Jehová, que estoy en angustia: hanse consumido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas.
(9) Ten misericordia de mí, oh Jehová, que estoy en angustia: hanse consumido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas.
(10) Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar: hase enflaquecido mi fuerza á causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.
(10) Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar: hase enflaquecido mi fuerza á causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.
(11) De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos en gran manera, y horror á mis conocidos: los que me veían fuera, huían de mí.
(11) De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos en gran manera, y horror á mis conocidos: los que me veían fuera, huían de mí.
(11) De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos en gran manera, y horror á mis conocidos: los que me veían fuera, huían de mí.
(15) En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.
(15) En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.
(15) En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.
(22) Y decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos: tú empero oíste la voz de mis ruegos, cuando á ti clamaba.
(3) Mientras callé, envejeciéronse mis huesos en mi gemir todo el día.
(5) Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.)
(8) Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: sobre ti fijaré mis ojos.
(4) Busqué á Jehová, y él me oyó, y libróme de todos mis temores.
(3) Y saca la lanza, cierra contra mis perseguidores; di á mi alma: Yo soy tu salud.
(10) Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú, que libras al afligido del más fuerte que él, y al pobre y menesteroso del que le despoja?
(19) No se alegren de mí mis enemigos injustos: ni los que me aborrecen sin causa hagan del ojo.
(3) No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado.
(4) Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: como carga pesada se han agravado sobre mí.
(5) Pudriéronse, corrompiéronse mis llagas, á causa de mi locura.
(7) Porque mis lomos están llenos de irritación, y no hay sanidad en mi carne.
(9) Señor, delante de ti están todos mis deseos; y mi suspiro no te es oculto.