Concordancia de la Biblia Reina-Valera
ni (1,863 apariciones)
(26) Cuando alguno lo alcanzare, ni espada, ni lanza, ni dardo, ni coselete durará.
(26) Cuando alguno lo alcanzare, ni espada, ni lanza, ni dardo, ni coselete durará.
(1) BIENAVENTURADO el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
(1) BIENAVENTURADO el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
(5) Por tanto no se levantarán los malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos.
(1) Al Músico principal: en Neginoth sobre Seminith: Salmo de David. JEHOVÁ, no me reprendas en tu furor, ni me castigues con tu ira.
(18) Porque no para siempre será olvidado el pobre; ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente.
(6) Dice en su corazón: No seré movido en ningún tiempo, ni jamás me alcanzará el infortunio.
(3) Todos declinaron, juntamente se han corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni siquiera uno.
(3) El que no detrae con su lengua, ni hace mal á su prójimo, ni contra su prójimo acoge oprobio alguno.
(3) El que no detrae con su lengua, ni hace mal á su prójimo, ni contra su prójimo acoge oprobio alguno.
(5) Quien su dinero no dió á usura, ni contra el inocente tomó cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará para siempre.
(4) Multiplicaránse los dolores de aquellos que sirven diligentes á otro dios: no ofreceré yo sus libaciones de sangre, ni en mis labios tomaré sus nombres.
(10) Porque no dejarás mi alma en el sepulcro; ni permitirás que tu santo vea corrupción.
(3) No hay dicho, ni palabras, ni es oída su voz.
(3) No hay dicho, ni palabras, ni es oída su voz.
(24) Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, ni de él escondió su rostro; sino que cuando clamó á él, oyóle.
(24) Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, ni de él escondió su rostro; sino que cuando clamó á él, oyóle.
(4) El limpio de manos, y puro de corazón: el que no ha elevado su alma á la vanidad, ni jurado con engaño.
(4) No me he sentado con hombres de falsedad; ni entré con los que andan encubiertamente.
(9) No juntes con los pecadores mi alma, ni con los hombres de sangres mi vida:
(5) Porque no atendieron á las obras de Jehová, ni al hecho de sus manos, derribarálos, y no los edificará.
(20) El guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado.
(19) No se alegren de mí mis enemigos injustos: ni los que me aborrecen sin causa hagan del ojo.
(1) Salmo de David. NO te impacientes á causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
(25) Mozo fuí, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan.
(33) Jehová no lo dejará en sus manos, ni lo condenará cuando le juzgaren.
(1) Salmo de David, para recordar. JEHOVÁ, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira.
(3) No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado.
(4) Bienaventurado el hombre que puso á Jehová por su confianza, y no mira á los soberbios, ni á los que declinan á la mentira.
(3) Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, ni su brazo los libró; sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque te complaciste en ellos.
(6) Porque no confiaré en mi arco, ni mi espada me salvará.
(18) No se ha vuelto atrás nuestro corazón, ni tampoco se han apartado nuestros pasos de tus caminos.
(7) Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar á Dios su rescate.
(17) Porque en muriendo no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria.
(8) No te reprenderé sobre tus sacrificios, ni por tus holocaustos, que delante de mí están siempre.
(9) No tomaré de tu casa becerros, ni machos cabríos de tus apriscos.
(3) Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni aun uno.
(12) Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él:
(19) Dios oirá, y los quebrantará luego, el que desde la antigüedad permanece (Selah); por cuanto no se mudan, ni temen á Dios.
(3) Porque he aquí están acechando mi vida: hanse juntado contra mí fuertes, no por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová.
(10) No confiéis en la violencia, ni en la rapiña; no os envanezcáis: si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón en ella.
(20) Bendito Dios, que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.
(15) No me anegue el ímpetu de las aguas, ni me suerba la hondura, ni el pozo cierre sobre mí su boca.
(15) No me anegue el ímpetu de las aguas, ni me suerba la hondura, ni el pozo cierre sobre mí su boca.
(5) No están ellos en el trabajo humano; ni son azotados con los otros hombres.
(9) No vemos ya nuestras señales: no hay más profeta; ni con nosotros hay quien sepa hasta cuándo.
(6) Porque ni de oriente, ni de occidente, ni del desierto viene el ensalzamiento.
(6) Porque ni de oriente, ni de occidente, ni del desierto viene el ensalzamiento.
(6) Porque ni de oriente, ni de occidente, ni del desierto viene el ensalzamiento.