Concordancia de la Biblia Reina-Valera
porque (4,209 apariciones)
(172) Hablará mi lengua tus dichos; porque todos tus mandamientos son justicia.
(173) Sea tu mano en mi socorro; porque tus mandamientos he escogido.
(176) Yo anduve errante como oveja extraviada; busca á tu siervo; porque no me he olvidado de tus mandamientos.
(5) Porque allá están las sillas del juicio, las sillas de la casa de David.
(3) Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros; porque estamos muy hartos de menosprecio.
(3) Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la suerte de los justos; porque no extiendan los justos sus manos á la iniquidad.
(3) Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la suerte de los justos; porque no extiendan los justos sus manos á la iniquidad.
(7) Espere Israel á Jehová; porque en Jehová hay misericordia, y abundante redención con él.
(13) Porque Jehová ha elegido á Sión; deseóla por habitación para sí.
(14) Este es mi reposo para siempre: aquí habitaré, porque la he deseado.
(3) Como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sión: porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna.
(3) Alabad á JAH, porque es bueno Jehová: cantad salmos á su nombre, porque es suave.
(3) Alabad á JAH, porque es bueno Jehová: cantad salmos á su nombre, porque es suave.
(4) Porque JAH ha escogido á Jacob para sí, á Israel por posesión suya.
(5) Porque yo se que Jehová es grande, y el Señor nuestro, mayor que todos los dioses.
(14) Porque juzgará Jehová su pueblo, y arrepentiráse sobre sus siervos.
(1) ALABAD á Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
(1) ALABAD á Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
(2) Alabad al Dios de los dioses, porque para siempre es su misericordia.
(3) Alabad al Señor de los señores, porque para siempre es su misericordia.
(4) Al solo que hace grandes maravillas, porque para siempre es su misericordia.
(5) Al que hizo los cielos con entendimiento, porque para siempre es su misericordia.
(6) Al que tendió la tierra sobre las aguas, porque para siempre es su misericordia;
(7) Al que hizo las grandes luminarias, porque para siempre es su misericordia;
(8) El sol para que dominase en el día, porque para siempre es su misericordia;
(9) La luna y las estrellas para que dominasen en la noche, porque para siempre es su misericordia.
(10) Al que hirió á Egipto en sus primogénitos, porque para siempre es su misericordia.
(11) Al que sacó á Israel de en medio de ellos, porque para siempre es su misericordia;
(12) Con mano fuerte, y brazo extendido, porque para siempre es su misericordia.
(13) Al que dividió el mar Bermejo en partes, porque para siempre es su misericordia;
(14) E hizo pasar á Israel por medio de él, porque para siempre es su misericordia;
(15) Y arrojó á Faraón y á su ejército en el mar Bermejo, porque para siempre es su misericordia.
(16) Al que pastoreó á su pueblo por el desierto, porque para siempre es su misericordia.
(17) Al que hirió grandes reyes, porque para siempre es su misericordia;
(18) Y mató reyes poderosos, porque para siempre es su misericordia;
(19) A Sehón rey Amorrheo, porque para siempre es su misericordia;
(20) Y á Og rey de Basán, porque para siempre es su misericordia;
(21) Y dió la tierra de ellos en heredad, porque para siempre es su misericordia;
(22) En heredad á Israel su siervo, porque para siempre es su misericordia.
(23) El es el que en nuestro abatimiento se acordó de nosotros, porque para siempre es su misericordia;
(24) Y nos rescató de nuestros enemigos, porque para siempre es su misericordia.
(25) El da mantenimiento á toda carne, porque para siempre es su misericordia.
(26) Alabad al Dios de los cielos: porque para siempre es su misericordia.
(2) Encorvaréme al templo de tu santuario, y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu verdad: porque has hecho magnífico tu nombre, y tu dicho sobre todas las cosas.
(6) Porque el alto Jehová atiende al humilde; mas al altivo mira de lejos.
(13) Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre.
(14) Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho.
(20) Porque blasfemias dicen ellos contra ti: tus enemigos toman en vano tu nombre.
(6) Escucha mi clamor, que estoy muy afligido; líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.
(7) Saca mi alma de la cárcel para que alabe tu nombre: Me rodearán los justos, porque tú me serás propicio.