Concordancia de la Biblia Reina-Valera
porque (4,209 apariciones)
(13) No ames el sueño, porque no te empobrezcas; abre tus ojos, y te hartarás de pan.
(25) El deseo del perezoso le mata, porque sus manos no quieren trabajar.
(9) El ojo misericordioso será bendito, porque dió de su pan al indigente.
(18) Porque es cosa deleitable, si las guardares en tus entrañas; y que juntamente sean ordenadas en tus labios.
(22) No robes al pobre, porque es pobre, ni quebrantes en la puerta al afligido:
(23) Porque Jehová juzgará la causa de ellos, y despojará el alma de aquellos que los despojaren.
(25) Porque no aprendas sus maneras, y tomes lazo para tu alma.
(3) No codicies sus manjares delicados, porque es pan engañoso.
(5) ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? porque hacerse han alas, como alas de águila, y volarán al cielo.
(7) Porque cual es su pensamiento en su alma, tal es él. Come y bebe, te dirá; mas su corazón no está contigo.
(9) No hables á oídos del necio; porque menospreciará la prudencia de tus razones.
(11) Porque el defensor de ellos es el Fuerte, el cual juzgará la causa de ellos contra ti.
(13) No rehuses la corrección del muchacho: porque si lo hirieres con vara, no morirá.
(18) Porque ciertamente hay fin, y tu esperanza no será cortada.
(21) Porque el bebedor y el comilón empobrecerán: y el sueño hará vestir vestidos rotos.
(27) Porque sima profunda es la ramera, y pozo angosto la extraña.
(2) Porque su corazón piensa en robar, é iniquidad hablan sus labios.
(6) Porque con ingenio harás la guerra: y la salud está en la multitud de consejeros.
(13) Come, hijo mío, de la miel, porque es buena, y del panal dulce á tu paladar:
(16) Porque siete veces cae el justo, y se torna á levantar; mas los impíos caerán en el mal.
(18) Porque Jehová no lo mire, y le desagrade, y aparte de sobre él su enojo.
(20) Porque para el malo no habrá buen fin, y la candela de los impíos será apagada.
(22) Porque su quebrantamiento se levantará de repente; y el quebrantamiento de ambos, ¿quién lo comprende?
(7) Porque mejor es que se te diga, Sube acá, que no que seas humillado delante del príncipe que miraron tus ojos.
(17) Detén tu pie de la casa de tu vecino, porque harto de ti no te aborrezca.
(22) Porque ascuas allegas sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará.
(5) Responde al necio según su necedad, porque no se estime sabio en su opinión.
(25) Cuando hablare amigablemente, no le creas; porque siete abominaciones hay en su corazón.
(1) NO te jactes del día de mañana; porque no sabes qué dará de sí el día.
(24) Porque las riquezas no son para siempre; ¿y será la corona para perpetuas generaciones?
(19) El siervo no se corregirá con palabras: porque entiende, mas no corresponde.
(6) No añadas á sus palabras, porque no te reprenda, y seas hallado mentiroso.
(10) No acuses al siervo ante su señor, porque no te maldiga, y peques.
(32) Si caiste, fué porque te enalteciste; y si mal pensaste, pon el dedo sobre la boca.
(10) Mujer fuerte, ¿quién la hallará? porque su estima sobrepuja largamente á la de piedras preciosas.
(21) No tendrá temor de la nieve por su familia, porque toda su familia está vestida de ropas dobles.
(18) Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor.
(10) No negué á mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón gozó de todo mi trabajo: y ésta fué mi parte de toda mi faena.
(12) Después torné yo á mirar para ver la sabiduría y los desvaríos y la necedad; (porque ¿qué hombre hay que pueda seguir al rey en lo que ya hicieron?)
(16) Porque ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el necio.
(17) Aborrecí por tanto la vida; porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu.
(22) Porque ¿qué tiene el hombre de todo su trabajo, y fatiga de su corazón, con que debajo del sol él se afanara?
(23) Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias: aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad.
(25) Porque ¿quién comerá, y quién se cuidará, mejor que yo?
(26) Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría y ciencia y gozo: mas al pecador da trabajo, el que allegue y amontone, para que dé al que agrada á Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.
(17) Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay tiempo á todo lo que se quiere y sobre todo lo que se hace.
(19) Porque el suceso de los hijos de los hombres, y el suceso del animal, el mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros; y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia: porque todo es vanidad.
(19) Porque el suceso de los hijos de los hombres, y el suceso del animal, el mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros; y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia: porque todo es vanidad.
(22) Así que he visto que no hay cosa mejor que alegrarse el hombre con lo que hiciere; porque esta es su parte: porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él?
(22) Así que he visto que no hay cosa mejor que alegrarse el hombre con lo que hiciere; porque esta es su parte: porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él?