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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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son (981 apariciones)

(7) Esforzaos y confortaos; no temáis, ni hayáis miedo del rey de Asiria, ni de toda su multitud que con él viene; porque más son con nosotros que con él.

(1) Y ESTOS son los hijos de la provincia que subieron de la cautividad, de la transmigración que Nabucodonosor rey de Babilonia hizo traspasar á Babilonia, y que volvieron á Jerusalem y á Judá, cada uno á su ciudad:

(8) Sea notorio al rey, que fuimos á la provincia de Judea, á la casa del gran Dios, la cual se edifica de piedra de mármol; y los maderos son puestos en las paredes, y la obra se hace apriesa, y prospera en sus manos.

(19) Y los vasos que te son entregados para el servicio de la casa de tu Dios, los restituirás delante de Dios en Jerusalem.

(1) Y ESTOS son los cabezas de sus familias, y genealogía de aquellos que subieron conmigo de Babilonia, reinando el rey Artajerjes:

(13) Y de los hijos de Adonicam, los postreros, cuyos nombres son estos, Eliphelet, Jeiel, y Semaías, y con ellos sesenta varones;

(10) Ellos pues son tus siervos y tu pueblo, los cuales redimiste con tu gran fortaleza, y con tu mano fuerte.

(5) Ahora bien, nuestra carne es como la carne de nuestros hermanos, nuestros hijos como sus hijos: y he aquí que nosotros sujetamos nuestros hijos y nuestras hijas á servidumbre, y hay algunas de nuestras hijas sujetas: mas no hay facultad en nuestras manos para rescatarlas, porque nuestras tierras y nuestras viñas son de otros.

(6) Estos son los hijos de la provincia que subieron de la cautividad, de la transmigración que hizo pasar Nabucodonosor rey de Babilonia, y que volvieron á Jerusalem y á Judá cada uno á su ciudad;

(61) Y estos son los que subieron de Telmelah, Tel-harsa, Chêrub, Addón, é Immer, los cuales no pudieron mostrar la casa de sus padres, ni su linaje, si eran de Israel:

(3) Y estos son los principales de la provincia que moraron en Jerusalem; mas en las ciudades de Judá habitaron cada uno en su posesión en sus ciudades, de Israel, de los sacerdotes, y Levitas, y Nethineos, y de los hijos de los siervos de Salomón.

(7) Y estos son los hijos de Benjamín: Salú hijo de Mesullam, hijo de Joed, hijo de Pedaías, hijo de Colaías, hijo de Maaseías, hijo de Ithiel, hijo de Jesaía.

(1) Y ESTOS son los sacerdotes y Levitas que subieron con Zorobabel hijo de Sealthiel, y con Jesuá: Seraías, Jeremías, Esdras,

(8) Y dijo Amán al rey Assuero: Hay un pueblo esparcido y dividido entre los pueblos en todas las provincias de tu reino, y sus leyes son diferentes de las de todo pueblo, y no observan las leyes del rey; y al rey no viene provecho de dejarlos.

(9) Perecen por el aliento de Dios, y por el espíritu de su furor son consumidos.

(10) El bramido del león, y la voz del león, y los dientes de los leoncillos son quebrantados.

(11) El león viejo perece por falta de presa, y los hijos del león son esparcidos.

(20) De la mañana á la tarde son quebrantados, y se pierden para siempre, sin haber quien lo considere.

(11) Que pone los humildes en altura, y los enlutados son levantados á salud:

(3) Porque pesaría aquél más que la arena del mar: y por tanto mis palabras son cortadas.

(7) Las cosas que mi alma no quería tocar, por los dolores son mi comida.

(17) Que al tiempo del calor son deshechas, y en calentándose, desaparecen de su lugar;

(25) ¡Cuán fuertes son las palabras de rectitud! Mas ¿qué reprende el que reprende de vosotros?

(26) ¿Pensáis censurar palabras, y los discursos de un desesperado, que son como el viento?

(1) CIERTAMENTE tiempo limitado tiene el hombre sobre la tierra, y sus días son como los días del jornalero.

(16) Aburríme: no he de vivir yo para siempre; déjame, pues que mis días son vanidad.

(13) Tales son los caminos de todos los que olvidan á Dios: y la esperanza del impío perecerá:

(5) ¿Son tus días como los días del hombre, ó tus años como los tiempos humanos,

(20) ¿No son mis días poca cosa? Cesa pues, y déjame, para que me conforte un poco.

(6) Y que te declarara los arcanos de la sabiduría, que son de doble valor que la hacienda! Conocerías entonces que Dios te ha castigado menos que tu iniquidad merece.

(18) Y ciertamente el monte que cae se deshace, y las peñas son traspasadas de su lugar;

(19) Las piedras son desgastadas con el agua impetuosa, que se lleva el polvo de la tierra: de tal manera haces tú perecer la esperanza del hombre.

(15) He aquí que en sus santos no confía, y ni los cielos son limpios delante de sus ojos:

(20) Disputadores son mis amigos: mas á Dios destilarán mis ojos.

(7) Y mis ojos se oscurecieron de desabrimiento, y mis pensamientos todos son como sombra.

(21) Ciertamente tales son las moradas del impío, y este será el lugar del que no conoció á Dios.

(12) Al son de tamboril y de cítara saltan, y se huelgan al son del órgano.

(12) Al son de tamboril y de cítara saltan, y se huelgan al son del órgano.

(14) Las nubes son su escondedero, y no ve; y por el circuito del cielo se pasea.

(1) PUESTO que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso, ¿por qué los que le conocen no ven sus días?

(13) Ellos son los que, rebeldes á la luz, nunca conocieron sus caminos, ni estuvieron en sus veredas.

(17) Porque la mañana es á todos ellos como sombra de muerte; si son conocidos, terrores de sombra de muerte los toman.

(18) Son instables más que la superficie de las aguas; su porción es maldita en la tierra; no andarán por el camino de las viñas.

(24) Fueron ensalzados por un poco, mas desaparecen, y son abatidos como cada cual: serán encerrados, y cortados como cabezas de espigas.

(5) He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente, ni las estrellas son limpias delante de sus ojos:

(5) Cosas inanimadas son formadas debajo de las aguas, y los habitantes de ellas.

(14) He aquí, estas son partes de sus caminos: ¡mas cuán poco hemos oído de él! Porque el estruendo de sus fortalezas, ¿quién lo detendrá?

(6) Lugar hay cuyas piedras son zafiro, y sus polvos de oro.

(9) No los grandes son los sabios, ni los viejos entienden el derecho.

(19) ¿Cuánto menos á aquel que no hace acepción de personas de príncipes, ni el rico es de él más respetado que el pobre? porque todos son obras de sus manos.