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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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son (981 apariciones)

(11) Jehová conoce los pensamientos de los hombres, que son vanidad.

(4) Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas.

(5) Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos: mas Jehová hizo los cielos.

(2) Nube y oscuridad alrededor de él: justicia y juicio son el asiento de su trono.

(11) Mis días son como la sombra que se va; y heme secado como la hierba.

(24) Dije: Dios mío, no me cortes en el medio de mis días: por generación de generaciones son tus años.

(25) Tú fundaste la tierra antiguamente, y los cielos son obra de tus manos.

(15) El hombre, como la hierba son sus días: florece como la flor del campo.

(24) ¡Cuán muchas son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría: la tierra está llena de tus beneficios.

(7) El es Jehová nuestro Dios; en toda la tierra son sus juicios.

(39) Y luego son menoscabados y abatidos á causa de tiranía, de males y congojas.

(2) Grandes son las obras de Jehová; buscadas de todos los que las quieren.

(7) Las obras de sus manos son verdad y juicio: fieles son todos sus mandamientos;

(7) Las obras de sus manos son verdad y juicio: fieles son todos sus mandamientos;

(4) Sus ídolos son plata y oro, obra de manos de hombres.

(8) Como ellos son los que los hacen; cualquiera que en ellos confía.

(16) Los cielos son los cielos de Jehová: y ha dado la tierra á los hijos de los hombres.

(24) Pues tus testimonios son mis deleites, y mis consejeros.

(39) Quita de mí el oprobio que he temido: porque buenos son tus juicios.

(75) Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justicia, y que conforme á tu fidelidad me afligiste.

(84) ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿cuándo harás juicio contra los que me persiguen?

(86) Todos tus mandamientos son verdad: sin causa me persiguen; ayúdame.

(98) Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos; porque me son eternos.

(99) Más que todos mis enseñadores he entendido: porque tus testimonios son mi meditación.

(103) ¡Cuán dulces son á mi paladar tus palabras! más que la miel á mi boca.

(111) Por heredad he tomado tus testimonios para siempre; porque son el gozo de mi corazón.

(129) PE. Maravillosos son tus testimonios: por tanto los ha guardado mi alma.

(138) Tus testimonios, que has recomendado, son rectos y muy fieles.

(144) Justicia eterna son tus testimonios; dame entendimiento, y viviré.

(151) Cercano estás tú, oh Jehová; y todos tus mandamientos son verdad.

(156) Muchas son tus misericordias, oh Jehová: vivifícame conforme á tus juicios.

(157) Muchos son mis perseguidores y mis enemigos; mas de tus testimonios no me he apartado.

(172) Hablará mi lengua tus dichos; porque todos tus mandamientos son justicia.

(1) Cántico gradual. LOS que confían en Jehová son como el monte de Sión, que no deslizará: estará para siempre.

(4) Haz bien, oh Jehová, á los buenos, y á los que son rectos en sus corazones.

(3) He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.

(4) Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud.

(15) Los ídolos de las gentes son plata y oro, obra de manos de hombres.

(18) Como ellos son los que los hacen; todos los que en ellos confían.

(12) Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día: lo mismo te son las tinieblas que la luz.

(14) Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho.

(17) Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡cuán multiplicadas son sus cuentas!

(17) Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡cuán multiplicadas son sus cuentas!

(6) Serán derribados en lugares peñascosos sus jueces, y oirán mis palabras, que son suaves.

(7) Como quien hiende y rompe la tierra, son esparcidos nuestros huesos á la boca de la sepultura.

(6) Escucha mi clamor, que estoy muy afligido; líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.

(4) El hombre es semejante á la vanidad: sus días son como la sombra que pasa.

(3) Alabadle á son de bocina: alabadle con salterio y arpa.

(19) Tales son las sendas de todo el que es dado á la codicia, la cual prenderá el alma de sus poseedores.

(15) Cuyas veredas son torcidas, y torcidos sus caminos.