Concordancia de la Biblia Reina-Valera
son (981 apariciones)
(35) Que Job no habla con sabiduría, y que sus palabras no son con entendimiento.
(5) Mira á los cielos, y ve, y considera que las nubes son más altas que tú.
(4) Porque de cierto no son mentira mis palabras; contigo está el que es íntegro en sus conceptos.
(10) Por el soplo de Dios se da el hielo, y las anchas aguas son constreñidas.
(12) Su cola mueve como un cedro, y los nervios de sus genitales son entretejidos.
(13) Sus huesos son fuertes como bronce, y sus miembros como barras de hierro.
(15) La gloria de su vestido son escudos fuertes, cerrados entre sí estrechamente.
(18) Con sus estornudos encienden lumbre, y sus ojos son como los párpados del alba.
(9) Porque no hay en su boca rectitud: sus entrañas son pravedades; sepulcro abierto su garganta: con su lengua lisonjearán.
(6) Oh enemigo, acabados son para siempre los asolamientos; y las ciudades que derribaste, su memoria pereció con ellas.
(20) Pon, oh Jehová, temor en ellos: conozcan las gentes que son no más que hombres. (Selah.)
(5) Sus caminos son viciosos en todo tiempo: tus juicios los tiene muy lejos de su vista: echa bocanadas en orden á todos sus enemigos.
(8) Cercando andan los malos, mientras son exaltados los más viles de los hijos de los hombres.
(8) Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: el precepto de Jehová, puro, que alumbra los ojos.
(9) El temor de Jehová, limpio, que permanece para siempre; los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
(10) Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
(12) Los errores, ¿quién los entenderá? Líbrame de los que me son ocultos.
(6) Acuérdate, oh Jehová, de tus conmiseraciones y de tus misericordias, que son perpetuas.
(10) Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, para los que guardan su pacto y sus testimonios.
(1) Salmo de David: Masquil. BIENAVENTURADO aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.
(19) Muchos son los males del justo; mas de todos ellos lo librará Jehová.
(3) Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; no quiso entender para bien hacer.
(23) Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y aprueba su camino.
(20) Y pagando mal por bien me son contrarios, por seguir yo lo bueno.
(9) Los príncipes de los pueblos se juntaron al pueblo del Dios de Abraham: porque de Dios son los escudos de la tierra; él es muy ensalzado.
(17) Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
(21) Ablandan más que manteca su boca, pero guerra hay en su corazón: suavizan sus palabras más que el aceite, mas ellas son cuchillos.
(2) Apúranme mis enemigos cada día; porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo.
(5) Todos los días me contristan mis negocios; contra mí son todos sus pensamientos para mal.
(4) Mi vida está entre leones; estoy echado entre hijos de hombres encendidos: sus dientes son lanzas y saetas, y su lengua cuchillo agudo.
(4) Veneno tienen semejante al veneno de la serpiente: son como áspide sordo que cierra su oído;
(9) Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón: pesándolos á todos igualmente en la balanza, serán menos que la vanidad.
(10) Los que son de tu grey han morado en ella: por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre.
(17) Los carros de Dios son veinte mil, y más millares de ángeles. El Señor entre ellos, como en Sinaí, así en el santuario.
(33) Al que cabalga sobre los cielos de los cielos que son de antiguo: he aquí á su voz dará voz de fortaleza.
(5) Dios, tú sabes mi locura; y mis delitos no te son ocultos.
(5) No están ellos en el trabajo humano; ni son azotados con los otros hombres.
(10) Por eso su pueblo vuelve aquí, y aguas de lleno les son exprimidas.
(8) También el Assur se ha juntado con ellos: son por brazo á los hijos de Lot. (Selah.)
(1) Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo para los hijos de Coré. ¡CUÁN amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!
(3) Cosas ilustres son dichas de ti, ciudad de Dios. (Selah.)
(5) Libre entre los muertos, como los matados que yacen en el sepulcro, que no te acuerdas más de ellos, y que son cortados de tu mano.
(14) Justicia y juicio son el asiento de tu trono: misericordia y verdad van delante de tu rostro.
(4) Porque mil años delante de tus ojos, son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche.
(5) Háceslos pasar como avenida de aguas; son como sueño; como la hierba que crece en la mañana:
(10) Los días de nuestra edad son setenta años; que si en los más robustos son ochenta años, con todo su fortaleza es molestia y trabajo; porque es cortado presto, y volamos.
(10) Los días de nuestra edad son setenta años; que si en los más robustos son ochenta años, con todo su fortaleza es molestia y trabajo; porque es cortado presto, y volamos.
(5) ¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos.
(5) ¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos.
(5) Tus testimonios son muy firmes: la santidad conviene á tu casa, oh Jehová, por los siglos y para siempre.