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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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te (2,229 apariciones)

(7) He aquí que mi terror no te espantará, ni mi mano se agravará sobre ti.

(12) He aquí en esto no has hablado justamente: yo te responderé que mayor es Dios que el hombre.

(32) Que si tuvieres razones, respóndeme: habla, porque yo te quiero justificar.

(33) ¿Ha de ser eso según tu mente? El te retribuirá, ora rehuses, ora aceptes, y no yo: di si no, lo que tú sabes.

(4) Yo te responderé razones, y á tus compañeros contigo.

(16) Asimismo te apartaría de la boca de la angustia á lugar espacioso, libre de todo apuro; y te asentará mesa llena de grosura.

(16) Asimismo te apartaría de la boca de la angustia á lugar espacioso, libre de todo apuro; y te asentará mesa llena de grosura.

(18) Por lo cual teme que en su ira no te quite con golpe, el cual no puedas apartar de ti con gran rescate.

(3) Ahora ciñe como varón tus lomos; yo te preguntaré, y hazme saber tú.

(34) ¿Alzarás tú á las nubes tu voz, para que te cubra muchedumbre de aguas?

(15) ¿Fiarás de él que te tornará tu simiente, y que la allegará en tu era?

(37) He aquí que yo soy vil, ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca.

(2) Cíñete ahora como varón tus lomos; yo te preguntaré, y explícame.

(9) Y yo también te confesaré que podrá salvarte tu diestra.

(8) Pon tu mano sobre él; te acordarás de la batalla, y nunca más tornarás.

(4) Oye, te ruego, y hablaré: te preguntaré, y tú me enseñarás.

(4) Oye, te ruego, y hablaré: te preguntaré, y tú me enseñarás.

(5) De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven.

(5) De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven.

(7) Yo publicaré el decreto: Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy.

(8) Pídeme, y te daré por heredad las gentes, y por posesión tuya los términos de la tierra.

(5) Porque en la muerte no hay memoria de ti: ¿quién te loará en el sepulcro?

(7) Y te rodeará concurso de pueblo; por cuyo amor vuélvete luego á levantar en alto.

(1) Al Músico principal: sobre Muth-labben: Salmo de David. TE alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas.

(10) Y en ti confiarán los que conocen tu nombre; por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste á los que te buscaron.

(1) ¿POR qué estás lejos, oh Jehová, y te escondes en el tiempo de la tribulación?

(12) Levántate, oh Jehová Dios, alza tu mano, no te olvides de los pobres.

(6) Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios: inclina á mí tu oído, escucha mi palabra.

(25) Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro.

(26) Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso.

(49) Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, y cantaré á tu nombre.

(2) Envíete ayuda desde el santuario, y desde Sión te sostenga.

(4) Vida te demandó, y dístele largura de días por siglos y siglos.

(8) Alcanzará tu mano á todos tus enemigos; tu diestra alcanzará á los que te aborrecen.

(11) No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; porque no hay quien ayude.

(19) Mas tú, Jehová, no te alejes; fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda.

(22) Anunciaré tu nombre á mis hermanos: en medio de la congregación te alabaré.

(7) De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme á tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Jehová.

(1) Salmo de David. A TI clamaré, oh Jehová, fortaleza mía: no te desentiendas de mí; porque no sea yo, dejándome tú, semejante á los que descienden al sepulcro.

(9) ¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda al hoyo? ¿Te alabará el polvo? ¿anunciará tu verdad?

(12) Por tanto á ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.

(17) No sea yo confundido, oh Jehová, ya que te he invocado; sean corridos los impíos, estén mudos en el profundo.

(19) ¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!

(5) Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.)

(8) Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: sobre ti fijaré mis ojos.

(8) Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: sobre ti fijaré mis ojos.

(18) Te confesaré en grande congregación; te alabaré entre numeroso pueblo.

(18) Te confesaré en grande congregación; te alabaré entre numeroso pueblo.

(22) Tú lo has visto, oh Jehová; no calles: Señor, de mí no te alejes.

(10) Extiende tu misericordia á los que te conocen, y tu justicia á los rectos de corazón.