Concordancia de la Biblia Reina-Valera
tu (3,658 apariciones)
(4) Confesarte han, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, cuando habrán oído los dichos de tu boca.
(7) Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás: contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, y salvaráme tu diestra.
(7) Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás: contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, y salvaráme tu diestra.
(8) Jehová cumplirá por mí: tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; no dejarás la obra de tus manos.
(5) Detrás y delante me guarneciste, y sobre mí pusiste tu mano.
(7) ¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿y adónde huiré de tu presencia?
(7) ¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿y adónde huiré de tu presencia?
(10) Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.
(10) Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.
(16) Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.
(20) Porque blasfemias dicen ellos contra ti: tus enemigos toman en vano tu nombre.
(13) Ciertamente los justos alabarán tu nombre; los rectos morarán en tu presencia.
(13) Ciertamente los justos alabarán tu nombre; los rectos morarán en tu presencia.
(7) Saca mi alma de la cárcel para que alabe tu nombre: Me rodearán los justos, porque tú me serás propicio.
(1) Salmo de David. OH Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos: respóndeme por tu verdad, por tu justicia.
(1) Salmo de David. OH Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos: respóndeme por tu verdad, por tu justicia.
(2) Y no entres en juicio con tu siervo; porque no se justificará delante de ti ningún viviente.
(7) Respóndeme presto, oh Jehová que desmaya mi espíritu: no escondas de mí tu rostro, y venga yo á ser semejante á los que descienden á la sepultura.
(8) Hazme oir por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado: hazme saber el camino por donde ande, porque á ti he alzado mi alma.
(10) Enséñame á hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios: tu buen espíritu me guíe á tierra de rectitud.
(10) Enséñame á hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios: tu buen espíritu me guíe á tierra de rectitud.
(11) Por tu nombre, oh Jehová me vivificarás: por tu justicia, sacarás mi alma de angustia.
(11) Por tu nombre, oh Jehová me vivificarás: por tu justicia, sacarás mi alma de angustia.
(12) Y por tu misericordia disiparás mis enemigos, y destruirás todos los adversarios de mi alma: porque yo soy tu siervo.
(12) Y por tu misericordia disiparás mis enemigos, y destruirás todos los adversarios de mi alma: porque yo soy tu siervo.
(7) Envía tu mano desde lo alto; redímeme, y sácame de las muchas aguas, de la mano de los hijos extraños;
(1) Salmo de alabanza: de David. ENSALZARTE he, mi Dios, mi Rey; y bendeciré tu nombre por siglo y para siempre.
(2) Cada día te bendeciré, y alabaré tu nombre por siglo y para siempre.
(5) La hermosura de la gloria de tu magnificencia, y tus hechos maravillosos, hablaré.
(6) Y la terribilidad de tus valentías dirán los hombres; y yo recontaré tu grandeza.
(7) Reproducirán la memoria de la muchedumbre de tu bondad, y cantarán tu justicia.
(7) Reproducirán la memoria de la muchedumbre de tu bondad, y cantarán tu justicia.
(11) La gloria de tu reino digan, y hablen de tu fortaleza;
(11) La gloria de tu reino digan, y hablen de tu fortaleza;
(13) Tu reino es reino de todos los siglos, y tu señorío en toda generación y generación.
(13) Tu reino es reino de todos los siglos, y tu señorío en toda generación y generación.
(16) Abres tu mano, y colmas de bendición á todo viviente.
(10) Reinará Jehová para siempre; tu Dios, oh Sión, por generación y generación. Aleluya.
(12) Alaba á Jehová, Jerusalem; alaba á tu Dios, Sión.
(14) El pone en tu término la paz; te hará saciar de grosura de trigo.
(8) Oye, hijo mío, la doctrina de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre:
(8) Oye, hijo mío, la doctrina de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre:
(9) Porque adorno de gracia serán á tu cabeza, y collares á tu cuello.
(9) Porque adorno de gracia serán á tu cabeza, y collares á tu cuello.
(14) Echa tu suerte entre nosotros; tengamos todos una bolsa:
(15) Hijo mío, no andes en camino con ellos; aparta tu pie de sus veredas:
(2) Haciendo estar atento tu oído á la sabiduría; si inclinares tu corazón á la prudencia;
(2) Haciendo estar atento tu oído á la sabiduría; si inclinares tu corazón á la prudencia;
(3) Si clamares á la inteligencia, y á la prudencia dieres tu voz;
(10) Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y la ciencia fuere dulce á tu alma,