Concordancia de la Biblia Reina-Valera
tu (3,658 apariciones)
(10) Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y la ciencia fuere dulce á tu alma,
(1) HIJO mío, no te olvides de mi ley; y tu corazón guarde mis mandamientos:
(3) Misericordia y verdad no te desamparen; átalas á tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón:
(3) Misericordia y verdad no te desamparen; átalas á tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón:
(5) Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia.
(5) Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia.
(7) No seas sabio en tu opinión: teme á Jehová, y apártate del mal;
(8) Porque será medicina á tu ombligo, y tuétano á tus huesos.
(9) Honra á Jehová de tu sustancia, y de las primicias de todos tus frutos;
(22) Y serán vida á tu alma, y gracia á tu cuello.
(22) Y serán vida á tu alma, y gracia á tu cuello.
(23) Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará.
(23) Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará.
(24) Cuando te acostares, no tendrás temor; antes te acostarás, y tu sueño será suave.
(26) Porque Jehová será tu confianza, y él preservará tu pie de ser preso.
(26) Porque Jehová será tu confianza, y él preservará tu pie de ser preso.
(28) No digas á tu prójimo: Ve, y vuelve, y mañana te daré; cuando tienes contigo qué darle.
(29) No intentes mal contra tu prójimo, estando él confiado de ti.
(4) Y él me enseñaba, y me decía: Mantenga tu corazón mis razones, guarda mis mandamientos, y vivirás:
(7) Sabiduría ante todo: adquiere sabiduría: y ante toda tu posesión adquiere inteligencia.
(9) Adorno de gracia dará á tu cabeza: corona de hermosura te entregará.
(13) Ten el consejo, no lo dejes; guárdalo, porque eso es tu vida.
(20) Hijo mío, está atento á mis palabras; inclina tu oído á mis razones.
(21) No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón.
(23) Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; porque de él mana la vida.
(27) No te apartes á diestra, ni á siniestra: aparta tu pie del mal.
(1) HIJO mío, está atento á mi sabiduría, y á mi inteligencia inclina tu oído;
(8) Aleja de ella tu camino, y no te acerques á la puerta de su casa;
(9) Porque no des á los extraños tu honor, y tus años á cruel;
(10) Porque no se harten los extraños de tu fuerza, y tus trabajos estén en casa del extraño;
(11) Y gimas en tus postrimerías, cuando se consumiere tu carne y tu cuerpo,
(11) Y gimas en tus postrimerías, cuando se consumiere tu carne y tu cuerpo,
(15) Bebe el agua de tu cisterna, y los raudales de tu pozo.
(15) Bebe el agua de tu cisterna, y los raudales de tu pozo.
(18) Sea bendito tu manantial; y alégrate con la mujer de tu mocedad.
(18) Sea bendito tu manantial; y alégrate con la mujer de tu mocedad.
(1) HIJO mío, si salieres fiador por tu amigo, si tocaste tu mano por el extraño,
(1) HIJO mío, si salieres fiador por tu amigo, si tocaste tu mano por el extraño,
(2) Enlazado eres con las palabras de tu boca, y preso con las razones de tu boca.
(2) Enlazado eres con las palabras de tu boca, y preso con las razones de tu boca.
(3) Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate, ya que has caído en la mano de tu prójimo: ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo.
(3) Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate, ya que has caído en la mano de tu prójimo: ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo.
(9) Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿cuándo te levantarás de tu sueño?
(11) Así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre de escudo.
(11) Así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre de escudo.
(20) Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu madre:
(20) Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu madre:
(21) Atalos siempre en tu corazón, enlázalos á tu cuello.
(21) Atalos siempre en tu corazón, enlázalos á tu cuello.
(25) No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos: