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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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tus (1,602 apariciones)

(23) Porque tu pie se enrojecerá de sangre de tus enemigos, y de ella la lengua de tus perros.

(24) Vieron tus caminos, oh Dios; los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario.

(35) Terrible eres, oh Dios, desde tus santuarios: el Dios de Israel, él da fortaleza y vigor á su pueblo. Bendito Dios.

(16) Oyeme, Jehová, porque apacible es tu misericordia; mírame conforme á la multitud de tus miseraciones.

(17) Oh Dios, enseñásteme desde mi mocedad; y hasta ahora he manifestado tus maravillas.

(18) Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, hasta que denuncie tu brazo á la posteridad, tus valentías á todos los que han de venir.

(1) Para Salomón. OH Dios, da tus juicios al rey, y tu justicia al hijo del rey.

(2) El juzgará tu pueblo con justicia, y tus afligidos con juicio.

(15) Si dijera yo, Discurriré de esa suerte; he aquí habría negado la nación de tus hijos:

(28) Y en cuanto á mí, el acercarme á Dios es el bien: he puesto en el Señor Jehová mi esperanza, para contar todas tus obras.

(3) Levanta tus pies á los asolamientos eternos: á todo enemigo que ha hecho mal en el santuario.

(4) Tus enemigos han bramado en medio de tus sinagogas: han puesto sus divisas por señas.

(4) Tus enemigos han bramado en medio de tus sinagogas: han puesto sus divisas por señas.

(7) Han puesto á fuego tus santuarios, han profanado el tabernáculo de tu nombre echándolo á tierra.

(19) No entregues á las bestias el alma de tu tórtola: y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos.

(23) No olvides las voces de tus enemigos: el alboroto de los que se levantan contra ti sube continuamente.

(1) Al Músico principal: sobre No destruyas: Salmo de Asaph: Cántico. ALABARÉMOSTE, oh Dios, alabaremos; que cercano está tu nombre: cuenten tus maravillas.

(11) Acordaréme de las obras de JAH: sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas.

(12) Y meditaré en todas tus obras, y hablaré de tus hechos.

(12) Y meditaré en todas tus obras, y hablaré de tus hechos.

(17) Las nubes echaron inundaciones de aguas; tronaron los cielos, y discurrieron tus rayos.

(18) Anduvo en derredor el sonido de tus truenos; los relámpagos alumbraron el mundo; estremecióse y tembló la tierra.

(19) En la mar fué tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas.

(19) En la mar fué tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas.

(2) Dieron los cuerpos de tus siervos por comida á las aves de los cielos; la carne de tus santos á las bestias de la tierra.

(2) Dieron los cuerpos de tus siervos por comida á las aves de los cielos; la carne de tus santos á las bestias de la tierra.

(8) No recuerdes contra nosotros las iniquidades antiguas: anticípennos presto tus misericordias, porque estamos muy abatidos.

(10) Porque dirán las gentes: ¿Dónde está su Dios? Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, la venganza de la sangre de tus siervos, que fué derramada.

(13) Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu dehesa, te alabaremos para siempre: por generación y generación cantaremos tus alabanzas.

(2) Porque he aquí que braman tus enemigos; y tus aborrecedores han alzado cabeza.

(2) Porque he aquí que braman tus enemigos; y tus aborrecedores han alzado cabeza.

(3) Sobre tu pueblo han consultado astuta y secretamente, y han entrado en consejo contra tus escondidos.

(1) Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo para los hijos de Coré. ¡CUÁN amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!

(3) Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos en tus altares, oh Jehová de los ejércitos, rey mío, y Dios mío.

(5) Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; en cuyo corazón están tus caminos.

(10) Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: escogería antes estar á la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.

(8) Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses, ni obras que igualen tus obras.

(7) Sobre mí se ha acostado tu ira, y me has afligido con todas tus ondas. (Selah.)

(15) Yo soy afligido y menesteroso: desde la mocedad he llevado tus terrores, he estado medroso.

(16) Sobre mí han pasado tus iras; tus espantos me han cortado.

(16) Sobre mí han pasado tus iras; tus espantos me han cortado.

(10) Tú quebrantaste á Rahab como á un muerto: con el brazo de tu fortaleza esparciste á tus enemigos.

(49) Señor, ¿dónde están tus antiguas misericordias, que juraste á David por tu verdad?

(50) Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; oprobio que llevo yo en mi seno de muchos pueblos.

(51) Porque tus enemigos, oh Jehová, han deshonrado, porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido.

(51) Porque tus enemigos, oh Jehová, han deshonrado, porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido.

(4) Porque mil años delante de tus ojos, son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche.

(13) Vuélvete, oh Jehová: ¿hasta cuándo? y aplácate para con tus siervos.

(16) Aparezca en tus siervos tu obra, y tu gloria sobre sus hijos.

(8) Ciertamente con tus ojos mirarás, y verás la recompensa de los impíos.