Agar e Ismael - Génesis 16; 21:8-21
Resumen
Hagar, una sierva egipcia, sufre penurias y rechazo; sin embargo, Dios ve su aflicción y escucha el llanto de Ismael. Esta historia muestra la compasión de Dios hacia los olvidados, los maltratados y los que se encuentran en apuros.
Detalles
Lección / Tema: Dios ve a las personas que sufren y escucha los llantos que otros pueden ignorar.
Conexión con Cristo: Jesús revela la compasión de Dios hacia los cansados, los rechazados y los agobiados.
Versículo para memorizar: Génesis 21:17.
Capítulos relacionados
Versículos seleccionados
(8) Y creció el niño, y fué destetado; é hizo Abraham gran banquete el día que fué destetado Isaac.
(9) Y vió Sara al hijo de Agar la Egipcia, el cual había ésta parido á Abraham, que se burlaba.
(10) Por tanto dijo á Abraham: Echa á esta sierva y á su hijo; que el hijo de esta sierva no ha de heredar con mi hijo, con Isaac.
(11) Este dicho pareció grave en gran manera á Abraham á causa de su hijo.
(12) Entonces dijo Dios á Abraham: No te parezca grave á causa del muchacho y de tu sierva; en todo lo que te dijere Sara, oye su voz, porque en Isaac te será llamada descendencia.
(13) Y también al hijo de la sierva pondré en gente, porque es tu simiente.
(14) Entonces Abraham se levantó muy de mañana, y tomó pan, y un odre de agua, y diólo á Agar, poniéndolo sobre su hombro, y entrególe el muchacho, y despidióla. Y ella partió, y andaba errante por el desierto de Beer-seba.
(15) Y faltó el agua del odre, y echó al muchacho debajo de un árbol;
(16) Y fuése y sentóse enfrente, alejándose como un tiro de arco; porque decía: No veré cuando el muchacho morirá: y sentóse enfrente, y alzó su voz y lloró.
(17) Y oyó Dios la voz del muchacho; y el ángel de Dios llamó á Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas; porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está.
(18) Levántate, alza al muchacho, y ásele de tu mano, porque en gran gente lo tengo de poner.
(19) Entonces abrió Dios sus ojos, y vió una fuente de agua; y fué, y llenó el odre de agua, y dió de beber al muchacho.
(20) Y fué Dios con el muchacho; y creció, y habitó en el desierto, y fué tirador de arco.
(21) Y habitó en el desierto de Parán; y su madre le tomó mujer de la tierra de Egipto.