El nacimiento de Juan el Bautista - Lucas 1:57-80
Resumen
Juan nace de Zacarías y Elisabet en su vejez, cumpliendo así la promesa de Dios. Zacarías alaba a Dios y profetiza que Juan preparará el camino ante el Señor.
Detalles
Lección / Tema: Dios cumple sus promesas y prepara a su pueblo para la salvación.
Conexión con Cristo: La misión de Juan es preparar el camino para Jesucristo.
Versículo para memorizar: Lucas 1:76.
Versículos seleccionados
(57) Y á Elisabet se le cumplió el tiempo de parir, y parió un hijo.
(58) Y oyeron los vecinos y los parientes que Dios había hecho con ella grande misericordia, y se alegraron con ella.
(59) Y aconteció, que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban del nombre de su padre, Zacarías.
(60) Y respondiendo su madre, dijo: No; sino Juan será llamado.
(61) Y le dijeron: ¿Por qué? nadie hay en tu parentela que se llame de este nombre.
(62) Y hablaron por señas á su padre, cómo le quería llamar.
(63) Y demandando la tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.
(64) Y luego fué abierta su boca y su lengua, y habló bendiciendo á Dios.
(65) Y fué un temor sobre todos los vecinos de ellos; y en todas las montañas de Judea fueron divulgadas todas estas cosas.
(66) Y todos los que las oían, las conservaban en su corazón, diciendo: ¿Quién será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.
(67) Y Zacarías su padre fué lleno de Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:
(68) Bendito el Señor Dios de Israel, que ha visitado y hecho redención á su pueblo,
(69) Y nos alzó un cuerno de salvación en la casa de David su siervo,
(70) Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio:
(71) Salvación de nuestros enemigos, y de mano de todos los que nos aborrecieron;
(72) Para hacer misericordia con nuestros padres, y acordándose de su santo pacto;
(73) Del juramento que juró á Abraham nuestro padre, que nos había de dar,
(74) Que sin temor librados de nuestros enemigos, le serviríamos
(75) En santidad y en justicia delante de él, todos los días nuestros.
(76) Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás ante la faz del Señor, para aparejar sus caminos;
(77) Dando conocimiento de salud á su pueblo, para remisión de sus pecados,
(78) Por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó de lo alto el Oriente,
(79) Para dar luz á los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; para encaminar nuestros pies por camino de paz.
(80) Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu: y estuvo en los desiertos hasta el día que se mostró á Israel.