Concordancia de la Biblia Reina-Valera
él (3,943 apariciones)
(66) Desde esto, muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.
(5) Porque ni aun sus hermanos creían en él.
(7) No puede el mundo aborreceros á vosotros; mas á mí me aborrece, porque yo doy testimonio de él, que sus obras son malas.
(10) Mas como sus hermanos hubieron subido, entonces él también subió á la fiesta, no manifiestamente, sino como en secreto.
(12) Y había grande murmullo de él entre la gente: porque unos decían: Bueno es; y otros decían: No, antes engaña á las gentes.
(13) Mas ninguno hablaba abiertamente de él, por miedo de los Judíos.
(18) El que habla de sí mismo, su propia gloria busca; mas el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia.
(29) Yo le conozco, porque de él soy, y él me envió.
(29) Yo le conozco, porque de él soy, y él me envió.
(30) Entonces procuraban prenderle; mas ninguno puso en él mano, porque aun no había venido su hora.
(31) Y muchos del pueblo creyeron en él, y decían: El Cristo, cuando viniere, ¿hará más señales que las que éste hace?
(32) Los Fariseos oyeron á la gente que murmuraba de él estas cosas; y los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos enviaron servidores que le prendiesen.
(39) (Y esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él: pues aun no había venido el Espíritu Santo; porque Jesús no estaba aún glorificado.)
(43) Así que había disensión entre la gente acerca de él.
(44) Y algunos de ellos querían prenderle; mas ninguno echó sobre él manos.
(48) ¿Ha creído en él alguno de los príncipes, ó de los Fariseos?
(50) Díceles Nicodemo (el que vino á él de noche, el cual era uno de ellos):
(51) ¿Juzga nuestra ley á hombre, si primero no oyere de él, y entendiere lo que ha hecho?
(2) Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino á él: y sentado él, los enseñaba.
(2) Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino á él: y sentado él, los enseñaba.
(26) Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros: mas el que me envió, es verdadero: y yo, lo que he oído de él, esto hablo en el mundo.
(27) Mas no entendieron que él les hablaba del Padre.
(29) Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre; porque yo, lo que á él agrada, hago siempre.
(30) Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él.
(30) Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él.
(42) Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me amaríais: porque yo de Dios he salido, y he venido; que no he venido de mí mismo, mas él me envió.
(44) Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. El, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.
(3) Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten en él.
(9) Unos decían: Este es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy.
(11) Respondió él y dijo: El hombre que se llama Jesús, hizo lodo, y me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate: y fuí, y me lavé, y recibí la vista.
(15) Y volviéronle á preguntar también los Fariseos de qué manera había recibido la vista. Y él les dijo: Púsome lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo.
(17) Vuelven á decir al ciego: ¿Tú, qué dices del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta.
(18) Mas los Judíos no creían de él, que había sido ciego, y hubiese recibido la vista, hasta que llamaron á los padres del que había recibido la vista;
(21) Mas cómo vea ahora, no sabemos; ó quién le haya abierto los ojos, nosotros no lo sabemos; él tiene edad, preguntadle á él; él hablará de sí.
(21) Mas cómo vea ahora, no sabemos; ó quién le haya abierto los ojos, nosotros no lo sabemos; él tiene edad, preguntadle á él; él hablará de sí.
(21) Mas cómo vea ahora, no sabemos; ó quién le haya abierto los ojos, nosotros no lo sabemos; él tiene edad, preguntadle á él; él hablará de sí.
(22) Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los Judíos: porque ya los Judíos habían resuelto que si alguno confesase ser él el Mesías, fuese fuera de la sinagoga.
(23) Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle á él.
(25) Entonces él respondió, y dijo: Si es pecador, no lo sé: una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.
(36) Respondió él, y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él?
(36) Respondió él, y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él?
(37) Y díjole Jesús: Y le has visto, y el que habla contigo, él es.
(38) Y él dice: Creo, Señor; y adoróle.
(40) Y ciertos de los Fariseos que estaban con él oyeron esto, y dijéronle: ¿Somos nosotros también ciegos?
(5) Mas al extraño no seguirán, antes huirán de él: porque no conocen la voz de los extraños.
(39) Y procuraban otra vez prenderle; mas él se salió de sus manos;
(41) Y muchos venían á él, y decían: Juan, á la verdad, ninguna señal hizo; mas todo lo que Juan dijo de éste, era verdad.
(42) Y muchos creyeron allí en él.
(3) Enviaron, pues, sus hermanas á él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo.
(10) Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él.