Concordancia de la Biblia Reina-Valera
he (2,294 apariciones)
(15) Yo soy afligido y menesteroso: desde la mocedad he llevado tus terrores, he estado medroso.
(15) Yo soy afligido y menesteroso: desde la mocedad he llevado tus terrores, he estado medroso.
(19) Entonces hablaste en visión á tu santo, y dijiste: Yo he puesto el socorro sobre valiente; he ensalzado un escogido de mi pueblo.
(19) Entonces hablaste en visión á tu santo, y dijiste: Yo he puesto el socorro sobre valiente; he ensalzado un escogido de mi pueblo.
(35) Una vez he jurado por mi santidad, que no mentiré á David.
(9) Porque he aquí tus enemigos, oh Jehová, porque he aquí, perecerán tus enemigos; serán disipados todos los que obran maldad.
(9) Porque he aquí tus enemigos, oh Jehová, porque he aquí, perecerán tus enemigos; serán disipados todos los que obran maldad.
(25) Yo he sido para ellos objeto de oprobio; mirábanme, y meneaban su cabeza.
(10) Con todo mi corazón te he buscado: no me dejes divagar de tus mandamientos.
(11) En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.
(13) Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca.
(22) Aparta de mí oprobio y menosprecio; porque tus testimonios he guardado.
(30) Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí.
(31) Allegádome he á tus testimonios; oh Jehová, no me avergüences.
(33) HE. Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, y guardarélo hasta el fin.
(39) Quita de mí el oprobio que he temido: porque buenos son tus juicios.
(40) He aquí yo he codiciado tus mandamientos: vivifícame en tu justicia.
(40) He aquí yo he codiciado tus mandamientos: vivifícame en tu justicia.
(42) Y daré por respuesta á mi avergonzador, que en tu palabra he confiado.
(47) Y deleitaréme en tus mandamientos, que he amado.
(51) Los soberbios se burlaron mucho de mí: mas no me he apartado de tu ley.
(61) Compañías de impíos me han robado: mas no me he olvidado de tu ley.
(66) Enséñame bondad de sentido y sabiduría; porque tus mandamientos he creído.
(70) Engrasóse el corazón de ellos como sebo; mas yo en tu ley me he deleitado.
(74) Los que te temen, me verán, y se alegrarán; porque en tu palabra he esperado.
(83) Porque estoy como el odre al humo; mas no he olvidado tus estatutos.
(87) Casi me han echado por tierra: mas yo no he dejado tus mandamientos.
(94) Tuyo soy yo, guárdame; porque he buscado tus mandamientos.
(96) A toda perfección he visto fin: ancho sobremanera es tu mandamiento.
(99) Más que todos mis enseñadores he entendido: porque tus testimonios son mi meditación.
(100) Más que los viejos he entendido, porque he guardado tus mandamientos.
(100) Más que los viejos he entendido, porque he guardado tus mandamientos.
(104) De tus mandamientos he adquirido inteligencia: por tanto he aborrecido todo camino de mentira.
(104) De tus mandamientos he adquirido inteligencia: por tanto he aborrecido todo camino de mentira.
(109) De continuo está mi alma en mi mano: mas no me he olvidado de tu ley.
(111) Por heredad he tomado tus testimonios para siempre; porque son el gozo de mi corazón.
(114) Mi escondedero y mi escudo eres tú: en tu palabra he esperado.
(119) Como escorias hiciste consumir á todos los impíos de la tierra: por tanto yo he amado tus testimonios.
(121) AIN. Juicio y justicia he hecho; no me dejes á mis opresores.
(127) Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que oro muy puro.
(141) Pequeño soy yo y desechado; mas no me he olvidado de tus mandamientos.
(152) Ya ha mucho que he entendido de tus mandamientos, que para siempre los fundaste.
(153) RESH. Mira mi aflicción, y líbrame; porque de tu ley no me he olvidado.
(157) Muchos son mis perseguidores y mis enemigos; mas de tus testimonios no me he apartado.
(166) Tu salud he esperado, oh Jehová; y tus mandamientos he puesto por obra.
(166) Tu salud he esperado, oh Jehová; y tus mandamientos he puesto por obra.
(168) Guardado he tus mandamientos y tus testimonios; porque todos mis caminos están delante de ti.
(173) Sea tu mano en mi socorro; porque tus mandamientos he escogido.
(174) Deseado he tu salud, oh Jehová; y tu ley es mi delicia.
(176) Yo anduve errante como oveja extraviada; busca á tu siervo; porque no me he olvidado de tus mandamientos.