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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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tú (1,397 apariciones)

(8) Por tanto los habitadores de los fines de la tierra temen de tus maravillas. Tú haces alegrar las salidas de la mañana y de la tarde.

(11) Tú coronas el año de tus bienes; y tus nubes destilan grosura.

(10) Porque tú nos probaste, oh Dios: ensayástenos como se afina la plata.

(7) Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, cuando anduviste por el desierto, (Selah,)

(9) Abundante lluvia esparciste, oh Dios, á tu heredad; y cuando se cansó, tú la recreaste.

(5) Dios, tú sabes mi locura; y mis delitos no te son ocultos.

(19) Tú sabes mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio: delante de ti están todos mis enemigos.

(26) Porque persiguieron al que tú heriste; y cuentan del dolor de los que tú llagaste.

(26) Porque persiguieron al que tú heriste; y cuentan del dolor de los que tú llagaste.

(5) Yo estoy afligido y menesteroso; apresúrate á mí, oh Dios: ayuda mía y mi libertador eres tú; oh Jehová, no te detengas.

(3) Séme por peña de estancia, adonde recurra yo continuamente: mandado has que yo sea salvo; porque tú eres mi roca, y mi fortaleza.

(5) Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza: seguridad mía desde mi juventud.

(6) Por ti he sido sustentado desde el vientre: de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: de ti será siempre mi alabanza.

(7) Como prodigio he sido á muchos; y tú mi refugio fuerte.

(19) Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; porque has hecho grandes cosas: oh Dios, ¿quién como tú?

(20) Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, volverás á darme vida, y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra.

(27) Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán: tú cortarás á todo aquel que fornicando, de ti se aparta.

(13) Tú hendiste la mar con tu fortaleza: quebrantaste cabezas de ballenas en las aguas.

(14) Tú magullaste las cabezas del leviathán; dístelo por comida al pueblo de los desiertos.

(15) Tú abriste fuente y río; tú secaste ríos impetuosos.

(15) Tú abriste fuente y río; tú secaste ríos impetuosos.

(16) Tuyo es el día, tuya también es la noche: tú aparejaste la luna y el sol.

(17) Tú estableciste todos los términos de la tierra: el verano y el invierno tú los formaste.

(17) Tú estableciste todos los términos de la tierra: el verano y el invierno tú los formaste.

(4) Ilustre eres tú; fuerte, más que los montes de caza.

(7) Tú, terrible eres tú: ¿y quién parará delante de ti, en comenzando tu ira?

(7) Tú, terrible eres tú: ¿y quién parará delante de ti, en comenzando tu ira?

(10) Ciertamente la ira del hombre te acarreará alabanza: tú reprimirás el resto de las iras.

(14) Tú eres el Dios que hace maravillas: tú hiciste notoria en los pueblos tu fortaleza.

(14) Tú eres el Dios que hace maravillas: tú hiciste notoria en los pueblos tu fortaleza.

(1) Al Músico principal: sobre Sosannim Eduth: Salmo de Asaph. OH Pastor de Israel, escucha: tú que pastoreas como á ovejas á José, que estás entre querubines, resplandece.

(4) Jehová, Dios de los ejércitos, ¿hasta cuándo humearás tú contra la oración de tu pueblo?

(8) Levántate, oh Dios, juzga la tierra: porque tú heredarás en todas las gentes.

(18) Y conozcan que tu nombre es JEHOVÁ; tú solo Altísimo sobre toda la tierra.

(6) ¿No volverás tú á darnos vida, y tu pueblo se alegrará en ti?

(2) Guarda mi alma, porque soy pío: salva tú, oh Dios mío, á tu siervo que en ti, confía.

(5) Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan.

(7) En el día de mi angustia te llamaré: porque tú me respondes.

(8) Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses, ni obras que igualen tus obras.

(10) Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas: tú solo eres Dios.

(10) Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas: tú solo eres Dios.

(15) Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia y verdad;

(17) Haz conmigo señal para bien, y véanla los que me aborrecen, y sean avergonzados; porque tú, Jehová, me ayudaste, y me consolaste.

(10) ¿Harás tú milagro á los muertos? ¿levantaránse los muertos para alabarte? (Selah.)

(8) Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿quién como tú? Poderoso eres, Jehová, y tu verdad está en torno de ti.

(9) Tú tienes dominio sobre la bravura de la mar: cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.

(9) Tú tienes dominio sobre la bravura de la mar: cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.

(10) Tú quebrantaste á Rahab como á un muerto: con el brazo de tu fortaleza esparciste á tus enemigos.

(11) Tuyos los cielos, tuya también la tierra: el mundo y su plenitud, tú lo fundaste.

(12) Al aquilón y al austro tú los criaste: Tabor y Hermón cantarán en tu nombre.