Concordancia de la Biblia Reina-Valera
todos (2,265 apariciones)
(30) Pues aun vuestros cabellos están todos contados.
(13) Porque todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron.
(28) Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.
(15) Mas sabiéndolo Jesús, se apartó de allí: y le siguieron muchas gentes, y sanaba á todos.
(41) Enviará el Hijo del hombre sus ángeles, y cogerán de su reino todos los escándalos, y los que hacen iniquidad,
(20) Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas.
(35) Y como le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra alrededor, y trajeron á él todos los enfermos;
(36) Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto; y todos los que tocaron, quedaron sanos.
(37) Y comieron todos, y se hartaron: y alzaron lo que sobró de los pedazos, siete espuertas llenas.
(11) Entonces él les dijo: No todos reciben esta palabra, sino aquellos á quienes es dado.
(12) Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera todos los que vendían y compraban en el templo, y trastornó las mesas de los cambiadores, y las sillas de los que vendían palomas;
(26) Y si dijéremos, de los hombres, tememos al pueblo; porque todos tienen á Juan por profeta.
(10) Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron á todos los que hallaron, juntamente malos y buenos: y las bodas fueron llenas de convidados.
(27) Y después de todos murió también la mujer.
(28) En la resurrección pues, ¿de cuál de los siete será ella mujer? porque todos la tuvieron.
(8) Mas vosotros, no queráis ser llamados Rabbí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo; y todos vosotros sois hermanos.
(14) Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, por testimonio á todos los Gentiles; y entonces vendrá el fin.
(39) Y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó á todos, así será también la venida del Hijo del hombre.
(47) De cierto os digo, que sobre todos sus bienes le pondrá.
(31) Y cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria.
(27) Y tomando el vaso, y hechas gracias, les dió, diciendo: Bebed de él todos;
(31) Entonces Jesús les dice: Todos vosotros seréis escandalizados en mí esta noche; porque escrito está: Heriré al Pastor, y las ovejas de la manada serán dispersas.
(33) Y respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos sean escandalizados en ti, yo nunca seré escandalizado.
(35) Dícele Pedro: Aunque me sea menester morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.
(52) Entonces Jesús le dice: Vuelve tu espada á su lugar; porque todos los que tomaren espada, á espada perecerán.
(56) Mas todo esto se hace, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos huyeron, dejándole.
(70) Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices.
(1) Y VENIDA la mañana, entraron en consejo todos los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos del pueblo, contra Jesús, para entregarle á muerte.
(22) Pilato les dijo: ¿Qué pues haré de Jesús que se dice el Cristo? Dícenle todos: Sea crucificado.
(19) Por tanto, id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo:
(20) Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
(5) Y salía á él toda la provincia de Judea, y los de Jerusalem; y eran todos bautizados por él en el río de Jordán, confesando sus pecados.
(27) Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta, que con potestad aun á los espíritus inmundos manda, y le obedecen?
(32) Y cuando fué la tarde, luego que el sol se puso, traían á él todos los que tenían mal, y endemoniados;
(37) Y hallándole, le dicen: Todos te buscan.
(12) Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron á Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.
(12) Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron á Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.
(28) De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados á los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera con que blasfemaren;
(12) Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos á los puercos para que entremos en ellos.
(20) Y se fué, y comenzó á publicar en Decápolis cuán grandes cosas Jesús había hecho con él: y todos se maravillaban.
(40) Y hacían burla de él: mas él, echados fuera todos, toma al padre y á la madre de la muchacha, y á los que estaban con él, y entra donde la muchacha estaba.
(11) Y todos aquellos que no os recibieren ni os oyeren, saliendo de allí, sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, en testimonio á ellos. De cierto os digo que más tolerable será el castigo de los de Sodoma y Gomorra el día del juicio, que el de aquella ciudad.
(39) Y les mandó que hiciesen recostar á todos por partidas sobre la hierba verde.
(41) Y tomados los cinco panes y los dos peces, mirando al cielo, bendijo, y partió los panes, y dió á sus discípulos para que los pusiesen delante: y repartió á todos los dos peces.
(42) Y comieron todos, y se hartaron.
(50) Porque todos le veían, y se turbaron. Mas luego habló con ellos, y les dijo: Alentaos; yo soy, no temáis.
(56) Y donde quiera que entraba, en aldeas, ó ciudades, ó heredades, ponían en las calles á los que estaban enfermos, y le rogaban que tocasen siquiera el borde de su vestido; y todos los que le tocaban quedaban sanos.
(3) (Porque los Fariseos y todos los Judíos, teniendo la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen.
(14) Y llamando á toda la multitud, les dijo: Oidme todos, y entended:
(25) Luego le puso otra vez las manos sobre sus ojos, y le hizo que mirase; y fué restablecido, y vió de lejos y claramente á todos.