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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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todos (2,265 apariciones)

(45) Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que estaban con él: Maestro, la compañía te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?

(52) Y lloraban todos, y la plañían. Y él dijo: No lloréis; no es muerta, sino que duerme.

(1) Y JUNTANDO á sus doce discípulos, les dió virtud y potestad sobre todos los demonios, y que sanasen enfermedades.

(5) Y todos los que no os recibieren, saliéndoos de aquella ciudad, aun el polvo sacudid de vuestros pies en testimonio contra ellos.

(15) Y así lo hicieron, haciéndolos sentar á todos.

(17) Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que les sobró, doce cestos de pedazos.

(23) Y decía á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame.

(43) Y todos estaban atónitos de la grandeza de Dios. Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo á sus discípulos:

(43) Y todos estaban atónitos de la grandeza de Dios. Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo á sus discípulos:

(48) Y les dice: Cualquiera que recibiere este niño en mi nombre, á mí recibe; y cualquiera que me recibiere á mí, recibe al que me envió; porque el que fuere el menor entre todos vosotros, éste será el grande.

(4) Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos á todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del malo.

(50) Para que de esta generación sea demandada la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la fundación del mundo;

(7) Y aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis pues: de más estima sois que muchos pajarillos.

(18) Y dijo: Esto haré: derribaré mis alfolíes, y los edificaré mayores, y allí juntaré todos mis frutos y mis bienes;

(41) Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola á nosotros, ó también á todos?

(44) En verdad os digo, que él le pondrá sobre todos sus bienes.

(2) Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos Galileos, porque han padecido tales cosas, hayan sido más pecadores que todos los Galileos?

(3) No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis igualmente.

(4) O aquellos dieciocho, sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que ellos fueron más deudores que todos los hombres que habitan en Jerusalem?

(5) No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis asimismo.

(17) Y diciendo estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios: mas todo el pueblo se gozaba de todas las cosas gloriosas que eran por él hechas.

(27) Y os dirá: Dígoos que no os conozco de dónde seáis; apartaos de mí todos los obreros de iniquidad.

(28) Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando viereis á Abraham, y á Isaac, y á Jacob, y á todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros excluídos.

(18) Y comenzaron todos á una á excusarse. El primero le dijo: He comprado una hacienda, y necesito salir y verla; te ruego que me des por excusado.

(29) Porque después que haya puesto el fundamento, y no pueda acabarla, todos los que lo vieren, no comiencen á hacer burla de él,

(1) Y SE llegaban á él todos los publicanos y pecadores á oirle.

(27) Comían, bebían, los hombres tomaban mujeres, y las mujeres maridos, hasta el día que entró Noé en el arca; y vino el diluvio, y destruyó á todos.

(29) Mas el día que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y destruyó á todos:

(7) Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado á posar con un hombre pecador.

(45) Y entrando en el templo, comenzó á echar fuera á todos los que vendían y compraban en él.

(31) Y la tomó el tercero: asimismo también todos siete: y murieron sin dejar prole.

(32) Y á la postre de todos murió también la mujer.

(38) Porque Dios no es Dios de muertos, mas de vivos: porque todos viven á él.

(3) Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos:

(4) Porque todos estos, de lo que les sobra echaron para las ofrendas de Dios; mas ésta de su pobreza echó todo el sustento que tenía.

(15) Porque yo os daré boca y sabiduría, á la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se os opondrán.

(17) Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.

(29) Y díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles:

(35) Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.

(55) Y habiendo encendido fuego en medio de la sala, y sentándose todos alrededor, se sentó también Pedro entre ellos.

(70) Y dijeron todos: ¿Luego tú eres Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que yo soy.

(49) Mas todos sus conocidos, y las mujeres que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas.

(9) Y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas á los once, y á todos los demás.

(27) Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían.

(7) Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, para que todos creyesen por él.

(12) Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre:

(16) Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia por gracia.

(15) Y hecho un azote de cuerdas, echólos á todos del templo, y las ovejas, y los bueyes; y derramó los dineros de los cambiadores, y trastornó las mesas;

(24) Mas el mismo Jesús no se confiaba á sí mismo de ellos, porque él conocía á todos,

(26) Y vinieron á Juan, y dijéronle: Rabbí, el que estaba contigo de la otra parte del Jordán, del cual tú diste testimonio, he aquí bautiza, y todos vienen á él.